Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Los Reyes Magos llenan Piedras Blancas de ilusión

Los tambores del Carmen y las gaitas de Castrillón ponen la banda sonora al desfile que finalizó en una carpa con revoltijos para los niños

I. G.

Piedras Blancas

Castrillón también vibra con los Reyes Magos. Piedras Blancas fue otro de los escenarios en los que Sus Majestades de Oriente se dieron un baño de masas. Lo hicieron ante cientos de inocentes caras infantiles que muestran la ilusión y en los días previos enviaron sus deseos en forma de carta a Melchor, Gaspar y Baltasar.

La cabalgata castrillonense, tras el aterrizaje matinal de Sus Majestades en el aeropuerto, comenzó sobre las 17.30 horas. La comitiva partió del polideportivo de Piedras Blancas para después recorrer algunas de las vías principales de la capital del municipio. Así, la música, el color y la magia concitaron aplausos y vítores a su paso por la travesía del Instituto, también por la avenida de Galicia, la de Eysines, la calle Alcalde José Fernandín y Rey Pelayo, entre otras, antes de finalizar su desfile por Piedras Blancas en la carpa de Navidad, que además de ser el lugar de actividades durante las fiestas, ayer se reconvirtió en el lugar elegido por los Reyes Magos para su particular recepción oficial a los más jóvenes del concejo. La banda de gaitas de Castrillón fue la encargada de abrir la comitiva. Tras ellos los Reyes Magos, pero no estaban solos en este pasacalles. La banda de tambores de la cofradía del Carmen de Salinas y vestidos de pajes reales también marcó el compás de una celebración en la que no faltaron los villancicos y diversos espectáculos de luces. Estrellas blancas, patinadoras iluminadas y muñecos navideños compartieron el espacio en una cita que se convierte en inolvidable cada año para los más pequeños.

Una vez en la carpa de la Navidad de la plaza Europa, los Reyes Magos repartieron revoltijos a cada uno de los pequeños que subieron al escenario, todo antes de que Sus Majestades iniciaran su periplo y tras una cabalgata en la que hubo familias que corrían de un lado a otro para no perderse detalle del desfile.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents