Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Mayores de 55 y dependientes, eje del plan contra la soledad no deseada

La empresa adjudicataria deberá presentar medidas a escala comunitaria e individual

Personas mayores en Aviléspracticando ejercicio en el parque del Muelle. | MIKI LÓPEZ

Personas mayores en Aviléspracticando ejercicio en el parque del Muelle. | MIKI LÓPEZ

C. J.

Avilés

Las Concejalías de Mayores y Servicios Sociales han sacado a licitación por 34.366,29 euros un contrato de un año para la ejecución del programa de reducción del impacto de la soledad no deseada en mayores dependientes en Avilés. El objeto del contrato, dirigido a personas que hayan cumplido los 55 años y presenten algún grado de dependencia, es desarrollar acciones con el fin de retrasar o aminorar la situación de dependencia y soledad no deseada en personas mayores, realizando dos tipos de acciones: grupal e individualizada. A través de la detección y el abordaje de forma integral de las necesidades con acompañamiento individualizado y/o promoviendo la creación en redes en el fomento de actividades de participación comunitaria.

La batalla a la soledad no deseada, sobre todo en las personas mayores, es una de las prioridades del de gobierno local. La concejala de Mayores y Ciudad Saludable, Ana Suárez Guerra, subraya que desde el Ayuntamiento se da un paso más con este plan "para afrontar la soledad no deseada, una realidad que no solo se siente, sino que se sufre y que tiene un impacto directo en la salud, el bienestar y la autonomía personal. Combatirla es una prioridad política, porque creemos firmemente que una ciudad que cuida es una ciudad más justa y cohesionada".

Para Suárez Guerra es muy relevante que este programa se articule en torno a dos líneas: una preventiva y comunitaria, que potencia la autonomía personal y las relaciones sociales a través de la intervención grupal, y otra individualizada, que actúa en el domicilio para frenar el avance de la dependencia y acompañar tanto a la persona como a quien la cuida. Las empresas interesadas tienen hasta el 22 de enero para presentar sus ofertas. El contrato podrá ser prorrogado un año. La adjudicataria debe tener dos líneas de actuación. Por un lado, a nivel grupal, con acciones en un entorno seguro en el que crearán vínculos entre las personas mayores y promoverán su participación comunitaria a un nivel adaptado a sus necesidades. Será un espacio que acerque la programación terapéutica a desarrollar en el Centro de Mayores de Las Meanas y en el Centro social de Llaranes a personas que presenten grado I de dependencia o diagnóstico de deterioro cognitivo o físico en fase leve. Tendrán acceso preferente personas que se encuentren en la situación en los que se detecta la soledad de la persona usuaria, no existe red social y/o familiar o es deficitaria, frágil, conflictiva o no se encuentra cerca, o la persona usuaria presenta rasgos de salud, comportamiento o conductas afectivas que dificultad su adecuada inclusión social.

En la segunda línea de acción, la individual, se proporcionarán acciones en domicilio para promover la autonomía y a prevenir el avance de la dependencia con personas en situación de grado II y III, detectado por la Unidades de Trabajo Social de referencia y por el equipo psicosocial La empresa que resulte adjudicataria llevará a cabo una valoración funcional, cognitiva y social de cada situación de manera individual, haciendo hincapié en los indicadores de riesgo asociados a la soledad, por parte de profesionales, con el objetivo de determinar las medidas preventivas o interventivas necesarias a cada situación. De esa forma será posible un desarrollo individualizado programándose un plan de intervención en el que se establecerán el número y frecuencia de las sesiones, así como su ejecución. Cada sesión será de 60 minutos presenciales con el usuario o bien con la persona cuidadora.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents