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Glencore, propietaria de la fundidora Asturiana de Zinc, en conversaciones con Río Tinto para formar la mayor minera mundial

Las condiciones para el acuerdo, con el precio de cobre en cifras récord, son ahora mejores que hace un año cuando se suspendió el diálogo

Las instalaciones fabriles de Asturiana de Zinc (Azsa) vistas desde la orilla derecha de la ría de Avilés.  | MARÍA FUENTES

Las instalaciones fabriles de Asturiana de Zinc (Azsa) vistas desde la orilla derecha de la ría de Avilés. | MARÍA FUENTES

Saúl Fernández

Saúl Fernández

Avilés

Río Tinto Group y Glencore, propietaria de la fundidora Asturiana de Zinc (Azsa) de San Juan de Nieva, han confirmado que se encuentran en "conversaciones preliminares" para formar la mayor minera mundial. El diálogo se abre de nuevo poco más de un año después de las negociaciones entre ambas partes se colapsaran.

Ese abrupto final de las conversaciones, que habrían fracasado en torno a la valoración de esa unión entre ambas compañías, no impidió que tanto desde el lado de Glencore como desde Río Tinto se valorara que el acuerdo debería cerrarse por ser el "más obvio" del sector, según ha informado Bloomberg.

Río Tinto Group es una multinacional minera líder a nivel mundial, originada en la fusión de la británica Río Tinto-Zinc y la australiana CRA, que se dedica a la exploración y extracción de recursos como mineral de hierro, cobre, aluminio, carbón, diamantes y minerales críticos para la transición energética, con operaciones en 35 países y una historia que se remonta a la explotación de minas en la zona de Riotinto (Huelva) desde 1873. Por su parte, Glencore es el propietario único de la empresa Asturiana de Zinc (Azsa), su fundidora de zinc más importante, siendo parte integral de sus operaciones metalúrgicas y con una contribución significativa a sus resultados.

Efectos del acercamiento

Desde que se conoció, a principios de este mes, que se han reabierto las negociaciones entre ambas compañías, las acciones de Glencore se han disparado más de un 10%, mientras que las de Río Tinto bajaron un 6,27% en la Bolsa de Australia, aunque su cotización en la Bolsa de Londres limitaba su caída al 2,4%.

Esa reactivación de los contactos podría desembocar en una potencial fusión después de que las negociaciones para combinar sus negocios descarrilasen hace aproximadamente un año.

Según la norma que rige las fusiones y adquisiciones en la Bolsa de Londres, Río Tinto tendría hasta el 5 de febrero para anunciar su firme intención de presentar una oferta por Glencore o, para anunciar que no tiene intención. De completarse esa fusión, la compañía resultante sería la mayor del sector, con una capitalización aproximada de 210.000 millones de dólares (180.000 millones de euros).

Movimientos en las compañías

En un comunicado oficial, Río Tinto ha advertido de que, por el momento, no se puede garantizar la presentación de una oferta ni los términos de la misma mientras que Glencore ha señalado que no existe certeza de que se acuerden los términos de ninguna transacción u oferta. En cualquier caso, ambas partes reconocen esas "conversaciones preliminares" que podrían reconducir la operación inconclusa del pasado año. Desde entonces, en Río Tinto han sustituido a su CEO –en agosto pasado llegó a ese puesto Simon Trott– mientras que Glencore ha tratado de convencer en este tiempo a los inversores –y a los posibles compradores– de sus planes para hacer crecer su negocio del cobre.

Río Tinto, el mayor productor mundial de hierro, posee activos de cobre, aluminio y litio mientras que Glencore ha mantenido sus operaciones de carbón. Río Tinto salió del carbón en 2018, en parte para impulsar sus credenciales ambientales, sociales y de gobernanza. Por su lado, Glencore, con sede en Suiza, renovó recientemente su imagen para convertirse en una empresa de crecimiento del cobre, y su consejero delegado, Gary Nagle, concretó la aspiración para ser el "mayor productor de cobre del mundo".

Las condiciones para alcanzar el acuerdo son ahora mejores que hace un año, pues el cobre está batiendo récords (más de 13.000 dólares por tonelada) y todo el sector está sumido en una fiebre de materias primas.

Las cifras de Azsa

La empresa Asturiana de Zinc (Azsa), la fundidora de cinc más importante del mundo que forma parte del grupo Glencore, cerró el ejercicio de 2025 elevando su producción de cinc en algo más de 1.600 toneladas con respecto al ejercicio previo. De las instalaciones de San Juan de Nieva salieron el ejercicio pasado 540.308 toneladas de metal. Azsa había vivido un crecimiento de récord continuado durante una década completa (entre 2011 y 2020).

Se produjo una caída en los resultados en 2021. Dos años después, en 2023, los números retomaron su vía de progreso de tal manera que la fábrica volvió a batir su récord histórico: 544.192 toneladas en doce meses. Al año siguiente, en 2024, la producción volvió a caer, afectada, en esta ocasión, por el precio de la energía eléctrica y es que la compañía de San Juan de Nieva es una de los consumidoras industriales más importantes del país.

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