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Alejandro Fernández, presidente del PP de Cataluña: "Flirtear con el nacionalismo acaba carcomiendo la convivencia; afortunadamente Asturias no ha caído en esa trampa"

"Tengo la convicción de que hay una operación política en España para acabar legalizando la autodeterminación"

Alejandro Fernández. |

Alejandro Fernández. |

Marta Ortiz

Avilés

Alejandro Fernández (Tarragona, 1976) es el presidente del Partido Popular de Cataluña. Tras varios años en el cargo, se aventuró con la publicación de "A calzón quitao. España, Cataluña y el PP", un ensayo político en el que trata temas tan actuales como "el problema de Cataluña" y las estrategias del nacionalismo independentista en el país. Ya lleva nueve meses en librerías y, desde entonces, el autor está haciendo una gira por España para promocionarlo. El próximo miércoles 21 de enero, a las 19.00 horas, llega a Avilés a la sala MQA Lab del Espacio Maqua.

-¿Por qué "A calzón quitao" para este momento político en España?

-Es una expresión, que aunque no es la más sofisticada del mundo, muy mía. La suelo utilizar cuando me refiero a hablar sin complejos, sin ambages y sin autocensura. Más allá de que el título ejerce así un reclamo, pues es sobre todo, el espíritu del libro. Hablar con claridad, con rotundidad y sin eufemismos.

-¿Por qué "A calzón quitao" le puede interesar a alguien que vive en Asturias?

-Además del contenido político, yo no hablo sólo de Cataluña, hablo de España. Al final, el llamado "problema catalán" se ha convertido en el problema español. Es otra de las tesis del libro, que todos los vicios de la política catalana del proceso ahora se han trasladado al Congreso de los Diputados y a la política española. Aparte, se da la circunstancia de que explico cosas de mi infancia y como mi padre nació en La Peral, en Somiedo, y mi madre en Belmonte de Miranda, pues explico mis vivencias asturianas y los orígenes de mi familia.

-¿Qué cree que le puede sorprender más?

-Se verán reflejadoa la cantidad de asturianos que en los años 70 se fueron de Asturias. En Tarragona, en mi provincia, hay muchísimos. Luego, desde el punto de vista de la parte política, creo que estaría bien que se dieran algunos cuenta de que el nacionalismo acaba destruyendo cualquier sociedad. Flirtear con el nacionalismo, aunque pueda parecer atractivo en un principio, acaba carcomiendo la convivencia. Afortunadamente, Asturias en general no ha caído en esa trampa. Pero como las tentaciones nacionalistas siempre están allí, como mínimo yo pido a la gente que reflexione sobre ello y vea cómo el nacionalismo ha ido destruyendo Cataluña para que eso no le pase también a esta región.

-¿Y qué es lo que quiso transmitir con esta publicación sobre España, el PP y Cataluña?

-Tengo la convicción de que hay una operación política en España para acabar legalizando la autodeterminación, que es muy peligrosa y que consta de ocho pasos. Siete de los ocho pasos, Sánchez se los ha cedido al separatismo. El último fue la amnistía. Son indultos, sedición, modificación de la malversación, inhibición en el cumplimiento de las sentencias lingüísticas, expulsión del CNI de Cataluña y expulsión de la Guardia Civil y de la Policía Nacional de Cataluña, que todavía no es definitiva, pero está en camino de ello. Luego está la amnistía y el último es la legalización de la autodeterminación. Si ha hecho los siete anteriores, significa que este último se puede hacer realidad. La segunda idea es que hace mucho tiempo que los nacionalistas dejaron de ser leales y que, por lo tanto, no podíamos seguir premiando su deslealtad.

-¿Cree que la persona que lea el libro encontrará mucho más allá de lo que usted puede decir en sus intervenciones públicas?

-Sí. Me siento muy honrado de que eso es una de las cosas que señalan personas que han elogiado mucho el libro. La política parlamentaria y mediática tiene muchas limitaciones. Cuando haces una intervención parlamentaria de dos minutos y medio en una sesión de control, al final, en los medios, si sale algo, son diez segundos y no tienes tiempo para la reflexión. Yo creo que, si alguien ha escuchado mis intervenciones parlamentarias y le han gustado, creo que el libro les gustará más todavía.

-¿Por qué ha considerado necesario contar todo lo que ha escrito en "A calzón quitao"?

-Porque, muchas veces, la política mediática y el día a día es un poco de la inmediatez y frívola, más ahora en tiempos de populismo. Cuando en septiembre de 2024 empecé a escribir y después lo entregué en enero de 2025 me planteé todas aquellas cosas que no tienes tiempo o que el debate no te permite decir. Dado el momento histórico grave que vive España, quería hacer una contribución un poco más sólida, más reflexionada. Yo no pretendo que la gente esté de acuerdo con todo lo que digo, ni mucho menos. Pero lo que sí que puedo garantizar es la absoluta honestidad intelectual con la que he escrito todas mis opiniones.

-Después de nueve meses, ¿cómo está siendo la acogida por parte de los lectores?

-La verdad es que está siendo sorprendentemente positiva. Hice una presentación inicial en Madrid, luego hice seis en Cataluña. Llevo 25 ciudades españolas donde me han invitado y en su mayoría son entidades. Círculos de lectura, el Casino Agricultura de Valencia.... La verdad es que ha tenido una acogida que, a mí particularmente, me ha sorprendido muy positivamente. No me lo esperaba porque no es un ensayo político, no es una novela.

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