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Una exposición que mezcla recuerdos y devoción luanquina

El historiador Carlos González-Pola explica la muestra "En torno al Socorro" a partir de un cuadro de Jesús Soria, que detalla la galerna que dio paso al "milagro" del Cristo del 5 de febrero de 1776

Varios luanquinos admiran una maqueta del siglo XIX de Luanco.

Varios luanquinos admiran una maqueta del siglo XIX de Luanco.

I. García

Luanco

"Fíjate lo que era el pueblo, Luanco era una aldea y ahí estaba el instituto", afirman varios luanquinos en el Museo Marítimo. Admiran la maqueta de la villa gozoniega confeccionada por Manuel Santiago, que forma parte de la exposición "En torno al Socorro". La maqueta está ambientada en 1875, un siglo después del "milagro" del Cristo datado el 5 de febrero de 1776, es decir, hace 250 años. De ahí la muestra presidida por un cuadro del avilesino Jesús Soria de 1908 sobre aquella galerna. "Es una pena que este artista, que acabó siendo Alcalde de Orense, esté olvidado por el Ayuntamiento de Avilés", señaló el historiador Carlos González-Pola, que como comisario de la muestra fue el encargado de explicar los detalles que encierra y que se pueden ver hasta el 14 de febrero en la planta baja del Marítimo.

González-Pola se centra en el cuadro. Repasa sus detalles: el cabo de la Muerte, la iglesia de Santa María, el Palacio de los Pola y "un grupo de mujeres, hijos y abuelos de los marineros con el Cristo en procesión y el corazón en un puño" mientras el Cantábrico azotaba y ellos "con alegría y emoción" para recibir a los pescadores junto a la iglesia.

Carlos González-Pola durante su explicación del cuadro de Jesús Soria.

Carlos González-Pola durante su explicación del cuadro de Jesús Soria. / Marcos León

"El Cristo del Socorro ya es adorado desde 1660", señala el historiador, que realza la figura del autor de la obra que preside la sala y cuenta además que ese cuadro "fue un encargo" y que parte de un encargo de una obra anterior de un exvoto que el cronista Manuel González Llanos pidió reparar . Al fallecer, sus albaceas encargaron la obra a Soria y desde entonces luce en la iglesia de Santa María de Luanco. Estos días se puede ver, sin embargo, en el Marítimo y donde se aprecian las embarcaciones llenas de marineros ilesos a su llegada a La Ribera en pleno temporal.

El cuadro preside la sala de exposiciones del Museo. En el centro, varias vitrinas protegen una serie de tesoros vinculados con las fiestas del Socorro como un manuscrito de José Ramón de la Pintora en el que describe la devoción al Socorro en sus años jóvenes, entre finales del siglo XIX y principios del XX o publicaciones de José Ramón More, luanquín emigrado a Cuba que también escribió desde ultramar sobre el culto y devoción al Cristo de los gozoniegos. A esos textos se suman portfolios, libros sobre las novenas del Socorro, programas de fiestas entre 1928 y 1953 que fueron editados por Manuel González Mori. A la colección de documentos del Socorro se suman en las paredes una serie de fotografías de diferentes épocas en las que se aprecian los portadores del Cristo y del palio. Los asistentes a la visita guiada admiran las imágenes y hablan sobre lo que ha cambiado Luanco y la vista vuelve de nuevo a la maqueta del Luanco del siglo XIX. Luis Ignacio García que, según afirma, fue "de todo menos conserje en el instituto" destaca la importancia del centro educativo: "En aquellos tiempos no sería comparable a que Elon Musk diga ahora que va a construir una Universidad tecnológica". El instituto fue construido gracias a Mariano Suárez-Pola, benefactor de Luanco, y una de las figuras clave de la capital gozoniega, como ocurre con el Cristo del Socorro que se venera a día de hoy y no solo por el aniversario del "milagro" que se conmemora este mes sino también por otro ocurrido el 14 de enero de 1877 en el que tras otra galerna en plena costera del besugo, como en 1776, los pescadores también salieron ilesos.

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