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Pedro de Silva y el desarrollo de la industria: los pasajes avilesinos de las memorias del expresidente del Principado

El expresidente de Asturias presenta este miércoles sus memorias habladas en un acto de la Sociedad económica de Amigos del País

Arriba, Edgar S. Woolard, por entonces presidente de Du Pont,  brinda con Pedro de Silva tras firmar el acuerdo para el asentamiento de la multinacional en Tamón, en 1990, sobre estas líneas, Juan Carlos I (primero por la izquierda) y De Silva (tercero), en la inauguración de la LD III.  |

Arriba, Edgar S. Woolard, por entonces presidente de Du Pont, brinda con Pedro de Silva tras firmar el acuerdo para el asentamiento de la multinacional en Tamón, en 1990, sobre estas líneas, Juan Carlos I (primero por la izquierda) y De Silva (tercero), en la inauguración de la LD III. |

Saúl Fernández

Saúl Fernández

Avilés

El periodista César Iglesias pregunta en "Lo que queda a la espalda" (Trea, 2025) y Pedro de Silva lo que hace es responder. De este duelo dialéctico salieron las memorias habladas del segundo, que fue el primer presidente del Principado de Asturias (hasta 1991, cuando regresó a su puesto de trabajo de toda la vida: a la abogacía y a la literatura, donde sigue todavía, camino ya de los ochenta y uno; los hace en agosto). Este ten con ten dialéctico se presenta el próximo jueves, día 22 (19.00 horas), en el hotel Palacio de Avilés. La Sociedad de Amigos de País de Avilés y comarca organiza el bautizo avilesino en el que el historiador Juan Carlos de la Madrid acompañará a los dos autores de un libro que es un recorrido vital de uno de los principales protagonistas de la Transición en Asturias y también en Avilés. Porque la capital de la industria asturiana española también sale mucho en un libro que casi llega a las mil páginas de historia comentada.

La reconversión

Pedro de Silva (pp. 267) confiesa el papel que él mismo desempeñó para evitar una agonía a destiempo de Ensidesa. Fue en la época del informe Kawasaki (aquel que decía que España precisaba una siderúrgica integral y que su mejor sitio era Sagunto, en la provincia de Valencia). A esto el expolítico lo llama "batalla de la siderúrgica". "Jugándome el tipo, hacia mediados de 1982 me parece, presenté en la Comisión de Coordinación de Siderurgia Integral un breve escrito que en que otras cosas planteaba el cierre de la cabecera de Altos Hornos de Vizcaya, por pura racionalidad industrial". Una racionalidad, sin embargo, que se convirtió "en ‘casus belli’ para los vascos", sobremanera, escribe De Silva, para el sindicalista, por entonces, José Luis Corcuera –aún no había llegado a ser ministro-. "Me pasan una nota para que suba con urgencia a las oficinas del grupo parlamentario donde, sentados, en una mesa me encuentro, como si fuera un consejo de guerra sumarísimo, con Joaquín Almunia (entonces en la ejecutiva de UGT), Javier Solana y creo que Manolo Chaves, que debía ser el portavoz de la comisión de Trabajo, presididos por Alfonso Guerra, vicepresidente del Grupo". "Me dicen que tengo que retirar el escrito y Alfonso cierra el asunto que ningún diputado es imprescindible". "No retiro el escrito, pero me queda la sensación de haber tocado el puro nervio de la política industrial y sindical del PSOE".

Pedro de Silva y el desarrollo de la industria en Avilés

Pedro de Silva y el desarrollo de la industria en Avilés / .

La LDIII

En la primera legislatura de De Silva "se decidió la principal inversión" para Ensidesa: una nueva acería, que sigue produciendo al pie de la autopista, aunque, con los años, ha doblado su capacidad. El expresidente cuenta que todavía en su época de diputado –antes de las elecciones de 1982– había logrado que Carlos Solchaga desechase su idea de nombrar director de Industria a una persona que estaba "francamente inclinado en favor de Altos Hornos de Vizcaya" (pp. 268), un complejo fabril más añejo que Ensidesa.

Du Pont

"Las grandes empresas son bastante miméticas, están muy pendientes unas de otras, no solo en campos de investigación, producto y mercado sino en localizaciones", explica De Silva (pp.464). Se refiere a General Electric. "Cuando Paz Fernández Felgueroso me dice que Du Pont ha aparecido en la pantalla del radar ponemos a trabajar al mismo equipo que había hecho tan buen trabajo con General Electric, aunque al final no saliera". Y añade: "El caso Du Pont es un ejemplo sin precedentes". "Du Pont exige una gran superficie, tanto en previsión de futuras ampliaciones como para minimizar posibles impactos ambientales al entorno", añade el escritor. Para eso, para conseguir el suelo de Tamón, fue precisa una ley que, apunta: "Fue aprobada por los partidos por la vía más urgente". Y se sorprende: "Fue el único caso que recuerdo, antes, durante o después de mis mandatos, en que Asturias se pucho en marcha en pos de un objetivo marcando el mismo paso".

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