Adriano Martín, subteniente de la Escuela Militar de Alta Montaña: "La fortaleza mental es una parte a entrenar, para mí la que más peso tiene en la montaña"
"La gente hace un cursillo de dos días, se compra el mejor material del mercado y se va al monte; pasa que o se quedan por el camino o los van a buscar

Adriano Martín, «Pincho», ayer, en Avilés. / MARIO CANTELI

Desde la Escuela Militar de Alta Montaña de Jaca, llegó ayer a Avilés Adriano Martín, más conocido como "Pincho". El subteniente habló de montaña, y se centró en una expedición que el año pasado llevó a cabo el Grupo Militar de Alta Montaña del Ejército Español en la Cordillera Darwin, en la Patagonia Chilena. Allí, junto a compañeros chilenos, coronaron un pico hasta entonces inexplorado. Atiende a LA NUEVA ESPAÑA por teléfono, desde un área de servicio entre Jaca y Avilés. "Pincho" ha sido el segundo ponente de las Jornadas de montaña, que continúan el próximo lunes con Ana Isabel Martínez, que pronunciará la charla "Mujeres en el Urriello".
Un largo viaje desde Jaca...
Bueno, no se crea. Venimos habitualmente a escalar aquí, a Picos, y también vengo mucho a título particular a su tierra así que, bueno, carne con gusto, ¿no?
¿Cómo nace su relación con la montaña?
Pues es una relación de siempre, desde pequeñín. Mi familia es de Castilla, pero en su momento, hace muchísimo tiempo, nos mudamos a Almería. Aunque es desconocido, es una de las provincias más montañosas de España. Yo vivía en El Ejido y tenía detrás montañas de dos mil metros, la sierra de Gádor, y estaba todo el día por ahí. Y detrás de Gádor, por así decirlo, tenía Sierra Nevada. Me llevaba mi padre, que era espeleólogo. Luego ya volví para el norte, entre Palencia y Burgos, y ahí tenía la montaña palentina y Picos de Europa.
Entonces el Espigüete lo tiene bien pateado, no es así?
Sí, si… Lo conozco bien, bastante. (Risas)
Estuvo en Operaciones Especiales y luego entró en la academia para suboficiales, ligado siempre a la montaña. ¿Es un curso muy duro?
Es duro. Empieza el 1 de septiembre y acaba la primera semana de julio, con descansos en Navidad y Semana Santa. A la parte intrínseca de la montaña se suma la parte militar: movimientos de noche, condiciones de poca visibilidad, equipo pesado, armamento, transmisiones… A la parte técnica y física se le añade ese plus.
¿Además de la fortaleza física, hay que tener fortaleza mental para enfrentarse a una cumbre?
Yo creo que lo más importante es la parte psicológica. Puedes ser todo lo técnico que quieras y todo lo fuerte que quieras, pero si la cabeza no va… Me parece que es una parte a entrenar, para mí, la que más peso tiene.
Pero a veces no se tiene en cuenta
Sí. Ahora, además, estamos en la época del consumo inmediato y el poderío, porque hay poderío. La gente hace un cursillo de dos días, se compra el mejor material del mercado y se va al monte. Pasa que o se quedan por el camino o los van a buscar. Es la parte mental la que empuja, y compensa las otras dos, la física y la técnica.
Hablemos de su última expedición en Patagonia. Subió un pico que nadie había subido, ¿verdad?
Sí, fue una expedición bilateral con el ejército chileno a una zona muy aislada. Abrimos una ruta nueva a un pico que solo tenía una ascensión. Un pico de 1.300 metros, pero que es el equivalente a 5.000 de aquí. El pico que hicimos con la ruta nueva se llama Svea. Luego hicimos una travesía, de este a oeste, de Atlántico a Pacífico, y ahí pudimos subir a un pico virgen que se llama Cerro innominado 1299. Subimos por una arista nueva a la que le pusimos el nombre de un compañero que falleció hace unos años en Jaca, Yarto.
¿Cómo era la sensación allí?
Durante cinco días estuvimos completamente aislados, sin cobertura, sin noticias del mundo exterior. Hubo incluso un terremoto y nos enteramos después. Es una zona complicada con cambios de tiempo muy repentino: te pasan las tres estaciones por encima en poco tiempo y hay que tener, como comentábamos antes, esa fortaleza mental para decidir si seguir o cambiar. A nivel técnico la dificultad es bajísima, pero hay que contextualizar donde estás, el sitio, en un bloque patagónico, en turberas… Otro ejemplo: cuando hubo aquel apagón en España, allí no nos enteramos de nada hasta días después.
Después de esta expedición, ¿qué viene?
Este ciclo se cerró con esta expedición. Ahora estamos formando un grupo de jóvenes alpinistas militares. Lanzaremos la convocatoria para seleccionar a los mejores. Hay buena cantera: gente fuerte y motivada. Ahora la montaña está muy de moda, la gente empieza a ir al monte, a escalar o a esquiar muy jovencilla. Pero deben pasar el filtro de la mili, de la montaña militar. Esto no es subirse en un remonte o ir al rocódromo. Es mucho más exigente. Todo lo que hay que hacer antes de llegar a esto supone un plus de dificultad.
Suscríbete para seguir leyendo
- Los artilugios de Galiana se convierten en fallas: la peña Ébano vence en el Descenso y el Abuelo Anselmo y los Piniellanos la acompañan en el podio del día grande de Avilés
- Un estrella Michelin y una de las mejores pastelerías del norte de España en la plaza de abastos de Avilés
- Los ganadores del Descenso de Galiana hacen balance: 'Ha ido todo de diez
- La denuncia de una familia de Avilés: su hijo se cae en el colegio, pierde un diente, se gastan 9.550 euros en el dentista y ninguna administración se hace cargo
- El proyecto de Indra para Baterías, en riesgo de salida de Avilés por las 'presiones' y la facilidad para su expansión en Castilla y León
- El Desfile de Galiana de Avilés afronta sus horas clave: 'Hay gente que podría estar trabajando en las fallas de Valencia
- El Ayuntamiento ordena el 'cese inmediato de la actividad' de un local de copas de Sabugo 'por superar los niveles de ruido permitidos
- El Descenso de Galiana EN DIRECTO: Avilés vibra en el día grande del Antroxu con 35 artilugios surcando un "mar" de 40.000 litros de espuma