Emilio Ruiz Barrachina, director de "Survival", que se estrena en Avilés: "Una historia me tiene que convencer mucho para que la lleve a escena porque el teatro es un gran esfuerzo al final"
"En Asturias se ha hecho un teatro muy interesante, muy innovador y muy diferente a lo que se hace en Madrid, que tira más hacia lo puramente comercial", asegura el creador

Emilio Ruiz Barrachina, en el Lord Byron. / Mara Villamuza

El director de escena Emilio Ruiz Barrachina (Madrid, 1963) estrena este jueves (20.00 horas) en el teatro Palacio Valdés, en Avilés, la comedia “Survival”, un espectáculo que sale de uno de los capítulos de la novela “Gran bar distopía”, del escritor asturiano -de origen uruguayo- Manuel García Rubio, y que protagonizan Rebecca Arrosse, Marta Marín y Michi Vílches. Ruiz Barrachina conversa con LA NUEVA ESPAÑA en el café Lord Byron, en una parada de los ensayos generales.
-¿Cómo nace este último proyecto suyo?
-“Survival” nace de un capítulo de la novela “Gran Bar Distopia”, de Ediciones de La Torre, un libro de Manuel García Rubio. Él, en principio, me propuso la idea, el argumento, para hacer una película, pero yo cuando lo leí, cuando me senté a hablar con Manolo, dije: “Yo lo que veo es una obra de teatro”. Encaja muy bien en un escenario plantear esta idea, que es la idea de las mochilas del día después.
-Explíquese.
-La historia parte de que ahora mismo si uno entra en redes sociales y entra en estos grupos que se llaman “survivalistas”, que sobre todo en Estados Unidos, aunque ya en España también y en Europa están disparados, resulta que la comunidad se ha dividido en dos grandes grupos: unos optan por un tipo de mochila que llenan de medicamentos y cosas para ayudar a los demás y otros tienen otro tipo de mochila, pero para llenarlas de armamentos, fusiles y granadas para defenderte.
-Hablamos de lo que pasará el día siguiente al apagón final.
-Sí, de que haya un cataclismo, una guerra o el apagón. O sea, que haya un evento catastrófico a nivel mundial.
-O sea, una especie de apocalipsis.
-Resulta que hay unas broncas y unas discusiones enormes entre estos dos tipos de “survivalistas”, pero que al final lo que refleja, que es lo que nos interesó y a mí, particularmente, también refleja un tipo de pensamiento. Es decir, tú, si pasa algo así, ¿estás dispuesto a ayudar a los demás o estás dispuesto a matar a los demás? Claro. Ahora mismo la división es brutal. ¿Qué plantea la obra? Y, de hecho, al final se le pregunta al público abiertamente: “¿Tú qué elegirías?”
-Lleva una temporada heterogénea de obras de teatro.
-Bueno, no.
-¿Cómo las hilamos?
-Son géneros distintos, son géneros distintos, son cosas totalmente...
-Vale, pero ¿cómo hilamos “Magia” o “Le ordeno a usted que me quiera”?
-Yo creo que obedecen a planteamientos diferentes y también a unas necesidades comerciales del sector. Es decir, lo que te están pidiendo los teatros, de alguna manera es que tengas una cierta versatilidad y tengas a la vez una serie de obras que en un momento determinado les puedan interesar para gente más mayor, otro para gente más joven. O sea, son diferentes tipos de pensamiento y de obra. Si tú tienes todo tu repertorio de lo mismo, vas a poder vender sólo una. Ahora mismo hay unas exigencias comerciales tremendas de competitividad y de todo que te obligan a tener diferentes tipos de obra: comedia, drama, musical, para poder estar con tres o cuatro obras girando por España.
-Pero lo que quiero decir es qué tiene que ver un clásico como Chesterton con una clásica como Jenny Llada y un inédito en la dramaturgia como García Rubio.
-Bueno, en el fondo son historias que me son muy cercanas. Es decir, en el fondo, unas las que he escrito yo, otras con la de Manolo. Cuando levanto una obra de teatro yo por lo menos me planteo conocer la historia muy bien: me tiene que convencer mucho para que la lleve a la escena porque el teatro es un gran esfuerzo al final.
-¿Cuál fue la manera de trabajar?
-Sí, bueno, en este caso estaba escrita la novela. Manolo me planteó un argumento basado, como digo, en uno de los capítulos finales. A partir de ahí hice toda la dramaturgia. Manolo ayudó mucho también en diálogos, en información muy potente que tenía del “survivalismo” que él había reunido cuando escribió la novela. Pero, bueno, yo le di bastantes vueltas hasta que encontré que esto estaba acomodado al teatro y que la dramaturgia era convincente y los personajes eran convincentes porque son personajes que están en la novela pero a su vez difieren bastante de la novela.
-Luego viene la producción.
-Produce Hemisphere, que es la compañía con la que trabajamos habitualmente, pero bueno...
-¿Y los actores?
-Fíjese que quitando a Fran Antón, con todos los demás actores he trabajado ya. Todos los demás están en otras obras. Suelo trabajar con actores con los que ya he trabajado pero es verdad que necesitábamos un protagonista potente. Hice pruebas y al final Fran me convenció. La verdad es que cuando hice varios “cástings”, Fran fue el que más me llamó la atención y creo que va a sorprender porque todo el mundo le relaciona con cosas de personajes guapos y sin embargo aquí se la juega. Yo creo que en el teatro a todos los guapos les gusta hacer de feos y aquí este demuestra además que es un friki y un personaje...
-¿Y desde cuándo estaban montando esta historia?
-Llevamos ya como un año.
-¿Mezcló esta obra con “Le ordeno a usted que me quiera”?
-Sí, sí, sí, claro. Lo que pasa es que, claro, “Le ordeno a usted que me quiera” para mí era más fácil porque era una historia que sí que es mía: un monólogo sobre una novela mía. Entonces me lo conocía muy bien. Entonces me fue fácil: estaba escrita antes que esta. Mientras hacíamos ensayos de “Le ordeno a usted que me quiera” íbamos avanzando con esto.
-¿Y qué le da Asturias?
-Sabe que conozco esto desde los años 80, que tengo mucha unión con Asturias. En realidad ya nos hemos instalado aquí. Llevamos viviendo como siete años en Asturias. Pero mira, la compañía, que para mí es un orgullo, desde este año ya pertenece a Escena Asturias. Es decir, ya somos compañía asturiana acreditada. Luego, yo creo que aquí hay muy buena gente de teatro. Hay un pozo de teatro que ya desde Margen, Teatro del Norte, desde mucho tiempo atrás, han hecho un teatro muy interesante, muy innovador y muy diferente a lo que se hace en Madrid, que tira más hacia lo puramente comercial. Luego, también es verdad que aquí a la hora de acceder a las ayudas, es mucho más fácil que en Madrid.
-Sí, pero son cortas.
-Cada vez las hay mejor, es decir, cada vez van subiendo.
-Después de Avilés, ¿dónde van?
-Estaremos en San Mateo. Van a venir a vernos de Siero, de Grado, de Navia. Luego tendrá una gira por España. De aquí va a Valladolid, Madrid, Alicante, Orihuela, va a un montón de sitios, ya que ya están contratados.
-Y en Madrid, ¿dónde la van a hacer?
-En el Amaya, en Chamberí.
Suscríbete para seguir leyendo
- El Ayuntamiento ordena el 'cese inmediato de la actividad' de un local de copas de Sabugo 'por superar los niveles de ruido permitidos
- Los artilugios de Galiana se convierten en fallas: la peña Ébano vence en el Descenso y el Abuelo Anselmo y los Piniellanos la acompañan en el podio del día grande de Avilés
- Fallece un hombre en plena calle que se desplomó frente al centro de salud de Piedras Blancas
- Un estrella Michelin y una de las mejores pastelerías del norte de España en la plaza de abastos de Avilés
- Desactivado el dispositivo de búsqueda en San Juan de la Arena: una joven con auriculares que dio unos gritos para desahogarse (y que estaba en su casa desde ayer tarde), origen del amplio despliegue de emergencias
- Amaral revive un idilio en Avilés en su concierto ante más de 6.000 personas
- La denuncia de una familia de Avilés: su hijo se cae en el colegio, pierde un diente, se gastan 9.550 euros en el dentista y ninguna administración se hace cargo
- El Ayuntamiento de Corvera abre las inscripciones para casi 240 cursos online de Aula Mentor