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La historia de la frutería avilesina que cumple 40 años: "A veces apetece tirar la toalla, pero seguimos por nuestra madre, ella nos metió la tienda en vena"

El negocio familiar fundado hace cuatro décadas sigue activo gracias al esfuerzo constante y la fidelidad de una clientela que va más allá del mostrador

VIDEO: Frutas Cha-Be cumple 40 años

Avilés

Este jueves uno de los pequeños comercios que se encuentran en la calle Pruneda de Avilés está de cumpleaños. Se trata de Frutas Cha-Be, una tienda que abrió hace 40 años y sigue en pie gracias a que "estamos a pie del cañón, trabajando al mismo nivel o más, no tan solo sobreviviendo", explicó una de sus empleadas, Begoña Lorenzo. La historia de la frutería comenzó con la iniciativa su padre para comprar un bajo y, así, abrir el negocio.

La familia vivió toda la vida en el concejo de Illas, en Taborneda. La madre y la abuela de Begoña siempre se dedicaron al campo y, desde que eran pequeñas, ella y su hermana Charo dedicaban su tiempo libre a plantar lechugas, pues "mi madre siempre nos inculcó el trabajo y el campo", contó Begoña Lorenzo: "Cuando mi padre propuso comprar el bajo para colocar la tienda, mi hermana no quería seguir estudiando, así que la opción que le quedaba era trabajar en la frutería". Desde entonces, Charo trabajó junto a su madre hasta el día de su jubilación y es la actual propietaria de Frutas Cha-Be.

El equipo de Frutas ChaBe

El equipo de Frutas ChaBe: por la izquierda Begoña Lorenzo y su hermana Charo, Mari Cruz Arroyo y Adela Menéndez. / M. Villamuza

Llegar a los 40 años en un pequeño negocio no es algo fácil. De hecho, "hemos vivido años muy complicados", asegura Begoña Lorenzo. Esta última década las hermanas tuvieron que pasar por el fallecimiento de su madre "y si seguimos adelante es por ella". "A veces apetece dejarlo, tirar la toalla. Pero mi madre nos metió la tienda en vena y también queríamos que ella se sintiera orgullosa", comentó emocionada. Por eso, después de cuatro décadas de negocio, se sienten "satisfechas con que, a pesar de todo, el negocio sigue ahí. Va muy bien y la gente nos aprecia".

Nuevos nichos

Sin embargo, para poder seguir sumando años, fue muy necesario "adaptarse, buscar nuevos nichos en el mercado y satisfacer las nuevas necesidades de los consumidores". A raíz de la pandemia, Frutas Cha-Be comenzó a subir vídeos a redes sociales para enseñar a los clientes lo que había en la tienda: "Esto es algo que llegó para quedarse y, ahora, la gente hace pedidos según los vídeos que hacemos", aseguró.

Y es que la frutería de las hermanas cuenta con un servicio de pedidos, que hace que "aunque no haya nadie en la tienda, tengamos una gran lista con encargos. Hay clientes que no veo en persona desde hace más de tres años y, sin embargo, son de todas las semanas". Además, si hay algo que caracteriza sus servicios, es el servicio personalizado, conociendo el nombre de cada uno de sus clientes. Esta adaptación a lo largo del tiempo va mucho más allá de la diversificación a Internet, sino de cuidar a los usuarios según van cambiando sus necesidades. Gracias a ello, "si cerramos una semana de vacaciones, la gente viene a hacer provisión para toda la semana y, cuando volvemos, regresan porque no tienen nada en casa".

Clientes en el negocio de la calle Pruneda

Clientes en el negocio de la calle Pruneda / M. Villamuza

Los vídeos en redes sociales estan preparados con el objetivo de vender su producto y conseguir que la gente compre a través de contenido interesante "y procurando que la gente esté bien informada. Cada vez que tengo una duda lo consulto con el comité científico de la asociación 5 al Día, evitando cualquier tipo de bulos". Destacó la importancia de seguir adaptándose a los nuevos tiempos: "Tiene que ser así si queremos permanecer y llegar a la edad de jubilación", pues Charo es la mayor y tiene 57 años y Begoña es la pequeña con 56.

Para celebrar estos 40 años, el sábado 31 de enero harán una pequeña fiesta en la frutería. A las 12.00 horas celebrarán un vermut y "proveedores, clientes, amigos y todo el barrio, pues nosotras nos consideramos del barrio también", afirmó. Con un picoteo y bebidas, pasarán el día en compañía, ya sea fuera del local si el tiempo lo permite o dentro "todos amontonaditos".

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