Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Avilés tiene suelo para construir "ya" 636 viviendas: estas son las zonas con mayor potencial de crecimiento

Solares en los barrios y el centro permitirían dotar a la ciudad de nuevos pisos en el corto plazo

El Ayuntamiento estudia la urbanización forzosa de parcelas

El Ayuntamiento estudia la urbanización forzosa de parcelas

Avilés

"Avilés podría absorber cien viviendas nuevas cada año", aseguraba el pasado otoño Manuel Campelo, el decano de los constructores avilesinos, en relación a la desproporción entre oferta y demanda del mercado inmobiliario avilesino. "La ciudad necesita 300 pisos", apuntaba en la misma línea, hace solo unos días, Luis González, de La Muralla, uno de los agentes inmobiliarios más veteranos de la ciudad. Aumentar el parque inmobiliario avilesino lleva siendo señalado como una urgencia desde hace más de una década por los profesionales del sector, que apuntan con recurrencia a la necesidad de modificar el Plan General para facilitar la urbanización y construcción en zonas aún por desarrollar como, por ejemplo, Gaxín. Si bien, este planteamiento parece chocar con el planeamiento urbano, que tal y como señalan desde el Ayuntamiento, permite construir más de 600 viviendas "ya, con solo pedir licencia".

La mayor bolsa de terreno ya urbanizado disponible para construir se encuentra en La Grandiella, con capacidad para acoger 442 viviendas. En este barrio, uno de los principales polos de crecimiento de la ciudad, donde está prevista la construcción de un nuevo centro de FP o la futura jefatura de la Policía Local, el Principado ha anunciado que levantará 235 pisos para destinarlos a alquiler asequible.

El segundo punto donde se podrían construir vivienda es El Alfaraz. En este barrio de la parroquia de Miranda hay suelo para levantar 90 viviendas, según el planeamiento urbano. Sería en los solares que se encuentran en la zona este de la urbanización en la que no se construyen nuevos pisos desde el año 2008.

Mucho más céntrica es la parcela de González Abarca 47, en la esquina con Eduardo Carreño Valdés, que permitiría la construcción de hasta 50 nuevas viviendas. Se trata, además, de un solar que se encuentra en El Quirinal, uno de los barrios más codiciados del concejo. No muy lejos, en la calle Balandro, en El Nodo, también se quedó sin desarrollar un terreno que permitiría levantar 34 viviendas.

El casco histórico avilesino también deja terrenos que están solo a la espera de una licencia para poder iniciar las obras de construcción. En el número 1 de la calle La Estación, haciendo esquina con la remodelada plaza de Pedro Menéndez, en una de las puertas al barrio de pescadores avilesinos, hay un solar en el que se podrían construir diez viviendas.

En El Parche, el centro neurálgico de Avilés, también hay un solar con capacidad para albergar cinco viviendas, que actualmente se encuentra en manos del presidente del Real Avilés, Diego Baeza, que tendría previsto construir apartamentos de alquiler.

Al fondo de Rivero, en el número 109, que está casi llegando a Cervantes, también hay otro solar que permitiría la construcción de otras cinco viviendas.

El Ayuntamiento estudia la urbanización forzosa

Todos estos solares suman una capacidad de construcción de 636 nuevas viviendas. Y a estas podrían sumarse 757 en un futuro próximo. Tal y como anunció en diciembre el concejal de Desarrollo Urbano y Económico, Manuel Campa, el Ayuntamiento trabajará activamente este 2026 para desarrollar de manera subsidiaria suelo que actualmente se encuentra parado por sus propietarios.

Uno de los grandes proyectos, que además según el acuerdo presupuestario firmado entre gobierno local y Podemos deberá estar licitado este año, es la urbanización de los terrenos del Alto del Vidriero, en los que, a priori, se podrán edificar 350 nuevas viviendas. El Consistorio asumirá esta inversión de manera subsidiria, es decir, lo pagará y después pasará la factura a los dueños.

Esta fórmula tampoco es descartable para la parcela del antiguo colegio San Fernando, en Cervantes, uno de los puntos negros del urbanismo local. Si bien, la viabilidad de esta operación está siendo analizada por los servicios jurídicos municipales, permitiría la construcción de 70 nuevas viviendas.

Una situación diferente hay en Jardín de Cantos, donde la Sareb, el banco malo, desarrollará el suelo de las antiguas viviendas de Cristalería. Si bien, no podrá construir las 282 viviendas proyectadas para la zona. La disolución forzosa de la entidad el año que viene lo hará imposible, por lo que hay dos opciones fundamentales para ese suelo: que lo asuma y construya Casa 47, la nueva empresa estatal, o que se venda a constructores privados. También se podrán edificar 55 viviendas en el desarrollo Los Alas-La Muralla, donde habrá vivienda pública para jóvenes y privada. En total, 55 pisos.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents