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Los estibadores de Avilés convocan una huelga por la liquidación del Centro Portuario de Empleo y alertan de más precariedad laboral

Los trabajadores reivindican la paralización de la liquidación, la apertura de una mesa de negociación, el refuerzo de plantilla y el respeto a los descansos reglamentarios

La huelga se plantea con paros intermitentes a partir del lunes y podría aplazarse si se abre la negociación

TRABAJOS DE CARGA Y DESCARGA EN EL PUERTO DE AVILÉS, EN UNA IMAGEN DE ARCHIVO

TRABAJOS DE CARGA Y DESCARGA EN EL PUERTO DE AVILÉS, EN UNA IMAGEN DE ARCHIVO / LNE

Myriam Mancisidor

Myriam Mancisidor

Avilés

Los estibadores del puerto de Avilés han convocado una huelga que, de no llegar a un acuerdo antes, comenzará el próximo lunes, día 16, en respuesta al proceso de liquidación del Centro Portuario de Empleo (CPE). El preaviso ha sido presentado por el Sindicato de Estibadores del Principado de Asturias.

El CPE es la entidad que agrupa a los estibadores que trabajan para las empresas portuarias con licencia de manipulación de mercancías en el puerto. Funciona como una bolsa o “pool” de trabajadores portuarios: las empresas solicitan personal según sus necesidades y el centro organiza su asignación diaria mediante un sistema rotatorio. Además, asume la formación y cualificación de la plantilla.

Las ventajas de este “modelo de pool” son varias, según los estibadores consultados por este diario y contrarios a la liquidación del CPE: “Flexibilidad, permite a las empresas de estiba y navieras contratar trabajadores según sus necesidades puntuales, sin tener que mantener una plantilla fija”.

Este modelo de estiba forma parte del sistema portuario español creado en la década de 1980 tras la reconversión del sector portuario. Las actuales CPE sustituyeron a las antiguas Sociedades de Estiba, manteniendo la función de formar profesionales portuarios y ponerlos a disposición de las empresas portuarias.

Ventajas del "pool"

Según datos de Puertos del Estado, este modelo presenta beneficios crecientes y la actividad portuaria crece a una media del 10% anual a nivel nacional. Otra ventaja, precisan los estibadores avilesinos, es la especialización: “Los trabajadores de estiba desarrollan habilidades y experiencias en diferentes tipos de carga y operaciones portuarias al trabajar para todas las empresas del CPE”, añaden los estibadores, que consideran que el nuevo modelo previsto juega a favor “de la inestabilidad laboral y un trabajo en precario con importante riesgo laboral”.

Cuarenta trabajadores en Avilés, ochenta en Pasajes

En Avilés, el CPE cuenta con 41 estibadores, distribuidos en cuatro grupos profesionales, además de personal de contratación, administración y gerencia compartida con el CPE de Gijón. Los trabajadores señalan que en el pasado la plantilla fue mayor y que el volumen de tráfico del puerto exige más personal. Una comparativa: en Avilés, con un movimiento de 5 millones de toneladas, hay 41 estibadores; en el Puerto de Pasajes, con tres millones, trabajan unos ochenta.

El conflicto surge por la decisión de liquidar el CPE de Avilés. Los estibadores sostienen que la desaparición del CPE implicaría que los trabajadores portuarios se integren en las empresas por separado y aumente la contratación eventual, generando inestabilidad laboral, menor continuidad en la formación práctica y mayor riesgo de siniestralidad. También apuntan a posibles despidos, dificultades para cubrir operativas las 24 horas durante todo el año con plantillas reducidas.

Entre sus demandas figuran la paralización de la liquidación, la apertura de una mesa de negociación, el refuerzo de plantilla y el respeto a los descansos reglamentarios. Subrayan que no están reclamando subidas salariales. También solicitan la mediación de la Autoridad Portuaria que lidera Santiago Rodríguez Vega.

La huelga está planteada con paros intermitentes (una hora sí, una hora no) y podría aplazarse si se detiene el proceso de liquidación que consideran injustificado desde el punto de vista económico, organizativo y productivo y se abre una negociación. "Va el de Avilés, pero detrás, los demás", advierten.

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