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El dramaturgo Juan Cavestany presenta en el Niemeyer "Madrid, ext.", una crónica del tiempo que se va

“En Madrid nos miramos mucho al ombligo, se nos acusa de eso: soy de aquí y no puedo escaparme de eso; siempre he estado en mi ciudad, en mis películas, y en esta película la ciudad es la protagonista absoluta”, afirma el director

Juan Cavestany

Juan Cavestany / S. F.

Saúl Fernández

Saúl Fernández

La última película de Juan Cavestany -se llama “Madrid, ext.”- tiene un planteamiento local, pero su autor dice que le gustaría que se viera su producción “como algo más que un homenaje a la ciudad de Madrid y de un mirarse al ombligo de la ciudad”, apunta. “En Madrid nos miramos mucho al ombligo, se nos acusa de eso: soy de aquí y no puedo escaparme de eso. Siempre he estado en mi ciudad, en mis películas, y en esta película la ciudad es la protagonista absoluta”.

El filme de Cavestany cuenta con una banda sonora de Guille Galván, que ha compuesto su banda sonora tan crucial como las imágenes recolectadas por Cavestany. “Guille es el coautor de esta película conmigo porque no es una banda sonora convencional como se le pone a una película. Normalmente se termina la película y se le pone la música. Aquí el proceso creativo ha sido paralelo. Él ha ido componiendo la música según yo rodaba y nos hemos ido complementando mutuamente. Él ha hecho realmente una sinfonía”, dice el también dramaturgo madrileño, uno de los más importantes del momento. De hecho, escribió, por ejemplo, “El traje” y ha sido coautor de “1936” o “Alejandro y Ana”. Cavestany esta tarde (20.00 horas) estará en el cine del Niemeyer para hablar de su última película.

Hace unos años Cavestany lo que hizo fue “Madrid, interior”. “Esta no es el envés de aquella película”, cuenta. “Es más el juego con el título que otra cosa. Las dos películas son muy ‘collages’, de acumulación de material, digamos, visual y sonoro. Y es verdad que cuando terminó el confinamiento, es cuando salí a empezar a rodar lo que luego fue ‘Madrid Exterior’. O sea, que son muy seguidas. Y bueno, es una excusa documental, pero no realmente un proyecto con dos caras. Y yo creo que ahí acaban las coincidencias. ‘Madrid Interior’ es una crónica del confinamiento rodada por la gente en sus casas y esto es un recorrido por todo Madrid y rodado por mí” mientras que “Madrid, ext.” es el relato de un tiempo que se ha ido para no volver.

"Mi intención era que no resultara excesivamente manipuladora en tanto en cuanto a nostalgia se refiere”, explica a LA NUEVA ESPAÑA por teléfono. “La peli, evidentemente, tiene un deje nostálgico, pero no va de eso la película”.

Cuenta Cavestany también que “Madrid, ext.” “está rodada a lo largo de más de tres años y están ahí todas las estaciones o casi”. Y esto es así porque el director del documental buscaba “huir de una postal turística o de una publicidad de una ciudad de moda, como parece que es Madrid ahora...” Y añade: “Me he ido a los barrios, me he ido a los sitios que no suelen tener el foco en el cine de ficción tampoco, ¿no? El cine de ficción no mira a estos personajes que están en Prosperidad o están en Carabanchel o están en Villaverde”.

Cavestany quiere acompañar su película todo lo que pueda (por eso estará esta tarde en el Niemeyer): “Pensaba que iba a haber tenido un paso por salas muy pequeño y ha sido bastante largo, hemos estado desde agosto en salas en Madrid. Es verdad que no ha salido de Madrid, que la distribución ha sido muy limitada, pero ahora es cuando empieza a salir, bastante tiempo después de su estreno, eso es lo peculiar”. Y añade: “Es una película que la hemos puesto en muchos de esos espacios que están en la película o espacios afines que son no convencionales: la hemos puesto en un hospital, que es el hospital donde está rodada la escena de la cirugía, en un museo, en centros vecinales, en un mercado, en el Mercado de Maravillas, ahí en Bravo Murillo la pusimos, o sea, es una película claramente enfocada a llevarla a los sitios de donde la fui recogiendo”.

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