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Olaya Herrero, escritora: "La gestación subrogada es una forma actual de tapar un vacío existencial a golpe de privilegio"

La avilesina, autora de "Vacío", analiza en su primera publicación la identidad femenina y los vacíos existenciales que le acompañan como la maternidad subrogada y el cuerpo como territtorio vigilado

Olaya Herrero, escritora

Olaya Herrero, escritora / Lne

Marta Ortiz

Avilés

A Olaya Herrero (Avilés, 1991) siempre le apasionó la lectura. A raíz de eso, comenzó a escribir y participar en todos los concursos que se organizaban en su colegio. Cuando tenía 15 años ganó un concurso de relatos de Coca-Cola a escala nacional y, ahora, se aventuró con una novela contemporánea con elementos fantásticos y una gran crítica social. Se trata de "Vacía", su primera publicación en manos de la editorial independiente madrileña Octubre Negro. Estará disponible en librerías y a través de Amazon y la página web de la editorial desde este mes .

-¿Por qué "Vacía" para hablar sobre gestación subrogada?

-Es una novela que explora el vacío existencial, las estructuras sociales actuales, la maternidad subrogada y el cuerpo de la mujer como territorio vigilado a través de la visión de una mujer vampira que vive en Nueva York. Después de muchos años teniéndolo todo: poder y belleza, siente un vacío existencial muy grande. Entonces, decide que tal vez ser madre, a través de la gestación subrogadas, puede ser lo único que llene ese vacío.

-¿Cómo fue el proceso de encontrar una editorial que publicara la novela?

-Cuando terminé el libro, la gente me recomendó mandarlo a editoriales. El mundo literario es súper complicado, las editoriales grandes ni responden, las independientes ya directamente dicen que tienen de seis meses a año y medio para leer los libros. Entonces un compañero me recomendó mandarlo a un concurso y vi uno que me encajaba sobre novela negra. Realmente no entra en esa categoría como tal, pero hay una parte del misterio que me podía encajar un poquito. Varios meses después me contestaron de la editorial del concurso, Octubre Negro, diciéndome que no había entrado porque era de novela negra policiaca, pero que les había gustado mucho el relato y que les gustaría publicarlo.

-¿Qué mensaje quiere transmitir con el libro?

-Vivimos en un mundo en el que solo hay dos maneras de vivir. Una es sobrevivir y otra es sentir que te falta algo, porque se nos exige tanto en la autorrealización, en buscar algo más allá, en comprar, el capitalismo, que por eso creo que siempre sentimos un vacío existencial. Pero lo que quiero transmitir es que el vacío no es algo excepcional y patológico, que está ahí para todos. Y que el vacío se puede sobrellevar con distracciones, aunque lo importante es qué distracciones elegimos, nos sostienen y nos alunan, cuáles elegimos nosotros y cuáles no. El vacío no dice que la maternidad, el amor, la pareja o la institución de trabajo sean un error, sino que dice que no deberían tomarse ese error para tapar un hueco.

-¿Cómo la surgió la idea de escribir "Vacía"?

-Nació como un relato corto con una intención muy concreta, que es criticar la gestación subrogada como una forma contemporánea de tapar un vacío existencial a golpe de privilegio. Mientras avanzaba en el texto me di cuenta de que no solo estaba hablando de la gestación subrogada. El relato se volvió un poco político e íntimo, porque sin buscarlo yo estaba escribiendo sobre personas en crisis y yo también me sentía con una crisis existencial. Y entonces ahí empezó realmente "Vacía", cuando entendí que el verdadero tema no es la maternidad ni el privilegio, sino el vacío que se aparece cuando se rompe la identidad que creía sólida y ninguna de las soluciones disponibles te satisface.

-¿Qué aporta que la protagonista sea un personaje sobrenatural como es una vampira a la crítica de la gestación subrogada?

-La base de todo es un poco la rotura de tu identidad en el momento en que entras en una crisis. La figura me servía como la metáfora perfecta. Yo quería pensar en el vacío desde el extremo. Desde alguien que literalmente lo tiene todo, belleza, extrema, libertad absoluta, poder e incluso el tiempo eterno. Si alguien que tiene todo eso puede sentirse vacía, ¿qué podemos crear los demás? La vampira me permitía mostrar que el vacío no es una falta de recursos, ni de amor ni de éxito. Es existencial, es humano y no hay mucha escapatoria de él.

-¿Qué otros temas más, además de la gestación subrogada, aborda en la historia como consecuencia de la gestación subrogada?

-Pues abordo también el feminismo, el cuerpo femenino como territorio vigilado. A las mujeres nuestros cuerpos no nos pertenecen del todo, son observados y juzgados. Siempre se espera algo, incluso antes de que nosotras decidamos qué queremos. En "Vacía", el cuerpo de la protagonista es inmortal, perfecto y deseable. Aún así, está atrapado, porque se busca algo que no tiene, que es que sea reproductivo. Otro tema es el feminismo. Yo milito el feminismo porque es la única manera que conozco de habitarlo a día de hoy como mujer. Y permite entender un poco que ese malestar no es individual ni patológico ni un azar, es estructural y es hacia las mujeres.

-También utiliza elementos de humor en la historia. ¿Por qué?

-Realmente es una historia trágica, pero siempre tiene un poco de humor, bastante negro, bastante corrosivo. Y el humor no está ahí para aliviar, está para sobrevivir. Es un humor negro porque el mundo que retrata es bastante oscuro. Cuando miras de frente al vacío, al privilegio, a la maternidad como mandato, a nuestros cuerpos como mercancía, yo creo que te ríes o te hundes. El humor para mí es la única manera honesta de enfrentarse a un mundo que nos devora. Es un humor incómodo, que molesta, que te hace reír y sentirte mal. Para mí el humor no significa banalizar el dolor, significa enfrentarme a él y que no tenga la última palabra.

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