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Frenazo (por ahora indefinido) de Patio Patín en Avilés: "Si no vuelve iremos a patinar al Niemeyer sin monitores"

El club Avilés Patina no renovará el acuerdo con el Ayuntamiento, lo que pone en riesgo la continuidad de Patio Patín, una actividad que reúne a decenas de niños y adultos cada fin de semana

Illán García

Illán García

Avilés

Nora Martín se desliza por la pista cubierta del colegio El Quirinal con sus patines en línea. Lola González hace lo propio. Ambas tienen seis años y este domingo asistieron a la última sesión de Patio Patín. Por ahí anda también la pequeña Lúa Pérez. La entidad que coordina la actividad, el club deportivo Avilés Patina, no renovará el acuerdo con el Ayuntamiento para prestar esta iniciativa deportiva de los sábados y domingos al mediodía. Y eso conlleva que sus usuarios, que suman varias decenas, pidan agilizar la tramitación para poder continuar aprendiendo y mejorando su pericia con los patines en línea.

Patricia Muñiz patina con su hijo Arturo García, de cinco años, y confía en que "la licitación sea lo más rápida posible". Muñiz aprendió a desplazarse sobre ruedas en este taller y participa acompañada de su pequeño. Ambos van protegidos con casco, rodilleras y coderas, que es un requisito indispensable para garantizar la seguridad de la actividad. Patinan, disfrutan, algunas veces caen, se levantan, siguen y de paso también conocen a otras personas con las mismas inquietudes lúdicas y deportivas.

La mayoría de los usuarios son pequeños, de hasta 14 años, aunque también hay adultos. Marta González comenzó a patinar hace tres años y comenzó con Patio Patín. "Es una buena alternativa de fin de semana, tienes monitores para aprender... si no sigue esta actividad seguiré patinando en la explanada del Niemeyer, pero es más triste, lo haré sola", señala González, mientras hace un receso de su paseo sobre ruedas. A Lucía Ato, de cuatro años, le gusta ir con su mamá a patinar todos los domingos al colegio El Quirinal. Su madre es Patricia González, que conversa con Irene Durán. Y las tres esperan que Patio Patín siga en próximas fechas. "Si no, tendremos que ir al Niemeyer", señalan.

Carol Quaglino Lagger era hasta este domingo la coordinadora de Patio Patín. Explica que la actividad ha estado dirigida a "todos los niveles" y plantea, de manera lúdica, diferentes juegos para aprender o mejorar la técnica de patinaje. "Hay niveles de iniciación, medio y avanzado", detalla. Dirige esta actividad desde hace una década y desde entonces han llegado a contar en algún día concreto con setenta participantes. "La media está entre veinte y cuarenta", añade Marta Fáez, que junto a Lucrecia Barriga y Francisco Tsuen son los monitores de la actividad.

Hasta la fecha, Patio Patín se ha desarrollado en el patio del colegio Versalles los sábados por la mañana y en el colegio del Quirinal los domingos. "Antes, estábamos en la zona del edificio Fuero", indica Quaglino sobre este encuentro familiar en el que participan tanto menores como algunos de sus progenitores, sobre todo madres. Silvia Pérez patina sola. Se desliza con los patines en línea despacio. "Estoy aprendiendo", afirma sin parar. Le gusta y disfruta y confía en seguir disfrutando de esta actividad durante más fines de semana.

Cristina Blanco no se enfunda los patines. Su hija, Nora Martín, sí lo hace y lo disfruta. "Le encanta", confirma su madre, "y más ahora que empieza el buen tiempo". Lúa Bermejo patina con su amiga Alejandra Burgos. Ambas tienen cinco años y son, entre sí, "mejores amigas". Comenzaron juntas en el colegio El Quirinal, sin embargo, ahora Bermejo vive en Gijón y ayer se reunieron para patinar en Patio Patín. "Es una pena que sea el último día, me imagino que seguirán con esta actividad, está muy bien y eso que nosotros es la primera vez que venimos", apunta Manuel Bermejo, encantado con que su hija Lúa disfrute del patinaje con su "mejor amiga".

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