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El mordisco cíclico del Cantábrico en Los Quebrantos: "El mar recupera lo suyo"

"Se debe buscar una solución a largo plazo funcional", considera la geóloga y concejala sotobarquense Aroa Gutiérrez

El paseo de Los Quebrantos, con un socavón provocado por los últimos temporales de mar.

El paseo de Los Quebrantos, con un socavón provocado por los últimos temporales de mar. / Mara Villamuza

N. M./ M. M.

Avilés

El "tren de borrascas" que cruza el Atlántico desde el Caribe y que afecta a Asturias desde hace semanas se ha ensañado especialmente con la playa de Los Quebrantos, en La Arena (Soto). Tanto que la Policía Local emitió un bando alertando del "riesgo extremo" y de la prohibición de pasear por la zona, del reloj de sol hasta el mirador. Temen nuevos desprendimientos. El fenómeno si bien es llamativo no es desconocido para los geólogos. En 2014, por ejemplo, la erosión del límite de las dunas conllevó también su retroceso, dejando escarpes métricos de 8,3 y 16,5 metros en Los Quebrantos, de acuerdo a un informe con la firma del geólogo Germán Flor.

El mar destruyó entonces la senda en el extremo occidental de este arenal sotobarquense. La reparación de la senda y "descalce" de la rampa y la escollera más las barandillas fue presupuestada entonces en más de 105.000 euros, de acuerdo a los datos recogidos por la Demarcación de Costas en Asturias.

Diez años después, en 2024, las olas de un final de marzo, que llegaron a alcanzar ocho metros de altura, erosionaron también el arenal, e hicieron aflorar rocas de gran tamaño. Las olas se "comieron" entonces un tramo de unos dos metros de ancho del espacio dunar. Tres ejemplos de muchos más.

Pero, ¿por qué el mar muerde la costa arenesca? "No he visto el destrozo en persona, pero imagino que estará hacia la mitad de la playa, que es la zona que más arena perdía y no recuperaba, en parte por la actuación del dique y rompeolas. Debió de llegar un temporal, filtrar agua y hacer un socavón", apunta Noa Pardo, geóloga gallega. Un estudio de varios científicos, entre ellos Germán Flor, advirtió hace años de un incremento de temporales fuertes de olas durante el siglo XXI posiblemente vinculado al cambio climático.

Aroa Gutiérrez, que es concejala en Soto y también geóloga, señala que "el mar está recuperando su sitio". "Entre el cambio climático, los cambios de corrientes y que el mar tiene que recuperar lo que en realidad es suyo, creo que este tipo de episodios nos van a venir cada vez más", precisa la teniente de alcalde sotobarquense. Considera que Costas debe buscar una solución a largo plazo "que sea funcional para la gente, pero a la vez que técnicamente tenga en cuenta el momento en el que no encontramos".

¿La solución? La respuesta la tendrá Demarcación de Costas, una vez que los técnicos evalúen el estado en el que ha quedado el paseo tras los últimos arañazos de un Cantábrico embravecido en la unión con el río Nalón, que, en los últimos días, y coincidiendo con el llamado "tren de borrascas" dejó la dársena y las playas próximas convertidas en un mar de troncos.

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