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La intrahistoria de la crisis del PP de Gozón: la petición de un Pleno extraordinario fue la gota que colmó el vaso de una herida abierta ya en 2024

Las discrepancias entre ediles y la junta local, sumadas a dimisiones y renuncias, han mermado la representación del PP, que ahora busca completar las dos vacantes en un grupo municipal que comenzó con siete ediles y ahora solo tiene cuatro

Por la izquierda, Ángela Ochoa (PP), Sergio Heres (PP) y los concejales no adscritos Jorge Calderón, Florentino Cuétara y Patricia Suárez.

Por la izquierda, Ángela Ochoa (PP), Sergio Heres (PP) y los concejales no adscritos Jorge Calderón, Florentino Cuétara y Patricia Suárez. / Mara Villamuza

Illán García

Illán García

Luanco

El PP de Gozón afronta desde hace algo menos de un mes una profunda crisis interna. Todo estalló cuando tres concejales (Florentino Cuétara, Patricia Suárez y Jorge Calderón) decidieron abandonar el partido y pasarse al grupo de los no adscritos. Pero la mecha no se prendió ahí. Se encendió a principios de mandato, meses después de la dimisión del candidato popular, Ramón Braña, que renunció a seguir en la corporación municipal en la primavera de 2024. Diferencias de opiniones entre parte del grupo municipal y la junta local provocaron un divorcio a día de hoy irreconciliable. A esas tensiones internas se suman, para ahondar en la herida, cinco dimisiones de ediles y otras cinco renuncias a formar parte de la Corporación, lo que obliga al PP a tirar de los últimos puestos de la candidatura para intentar contar con cuatro voces en el Pleno, los cuatro que les quedan de los siete ediles conseguidos en las urnas en 2023. Mientras tanto, el PP cuenta con solo dos ediles, como se vio en el Pleno del pasado miércoles.

Los populares llegaron a las elecciones de mayo de 2023 con una lista con mayoría de caras nuevas, en la que solo Florentino Cuétara (hoy concejal no adscrito) era el único de los puestos de salida que tenía experiencia municipal previa. Lograron ganar los comicios, rompienso así la dinámica de los últimos procesos electorales, en los que los populares venían perdiendo representación en el Pleno. El PP ganó las elecciones de 2007, con mayoría absoluta gracias a sus nueve ediles; en 2011, pasó a siete, por la irrupción de Foro; cuatro años más tarde, en 2015, obtuvo seis; y la debacle llegó en 2019, cuando la lista encabezada por María José Rodríguez Sabourin obtuvo solo tres ediles. El partido necesitaba rearmarse tras ese varapalo y obtuvo la confianza de los gozoniegos en 2023, que le otorgaron ser la fuerza más votada en los comicios con 2.246 sufragios, 180 más que los socialistas. Esos votos se tradujeron en siete concejales.

Dado el acuerdo de gobierno del PSOE e IU (entre los dos suman diez concejales y la mayoría está en nueve), los populares se tuvieron que conformar con ser oposición, pero con mucha fuerza en el Pleno. Eso sí, ese poderío inicial comenzó pronto a desmoronarse con pequeñas luchas cainitas. La primera dimisión, la de Bernardo Mancho, número 2 del PP, que adujo “incompatilidad laboral”, llegó ya en el primer Pleno ordinario del mandato. Fue sustituido por Ángela Ochoa. Ramón Braña fue el candidato y el primer portavoz. Así estuvo hasta la primavera de 2024, cuando presentó su dimisión por motivos laborales, para comenzar a dirigir una cadena hotelera desde Lisboa. Fue sustituido por Jorge Calderón, hoy no adscrito. Entre tanto, Ramón Artime, que era el presidente del PP local, pidió al presidente regional del partido, Álvaro Queipo, la convocatoria de un congreso local para su relevo, que no llegó hasta diciembre de ese año.

Cuétara, al ser el concejal con mayor experiencia, fue el segundo portavoz municipal del mandato. En diciembre de 2024, José Fernández fue elegido presidente por unanimidad. Poco después de aquel nombramiento, comenzaron las discrepancias entre algunos ediles y parte de la nueva directiva local. Ambos frentes defienden que el otro "iba por libre". Cuétara fue el que hizo más visibles las discrepancias entre ambos bandos: “Solo necesitaban al grupo municipal para solicitar documentación en el Ayuntamiento”. En lo que todas las partes, grupo municipal y junta local, coinciden es en que “no se hizo oposición” al gobierno, primero del PSOE e IU, y después, tras la fractura, a finales de 2025, de los socialistas en solitario.

Cristino González tomó el relevo de Cuétara como portavoz en la primavera de 2025 y dimitió de concejal meses más tarde, dejando el acta en otoño. Esto propició que Cuétara tomara de nuevo las riendas del grupo municipal, cargo que mantuvo hasta el pasado mes de febrero, cuando decidió abandonar el partido. González alegó motivos personales para justificar su decisión y, sin embargo, siguió formando parte de las reuniones internas del PP. Adelaida Velarde ocupó el puesto de Cristino González en el salón de Plenos.

Así las cosas, los meses iban pasando y la tensión aumentaba. Entre tanto, una solicitud para pedir un Pleno extraordinario fue la gota que colmó el vaso y que propició la ruptura de relaciones entre parte del grupo municipal y la junta local. Además Cuétara defiende que el presidente del PP local "quiso presentar su dimisión en febrero", cuestión que obligó a intervenir a la secretaria general del PP asturiano, Beatriz Llaneza, “que reunió a Sergio Menéndez, Roberto Álvarez (ambos miembros de la junta local) y al presidente”. “A esa reunión no fueron invitados ni los concejales ni la exsecretaria general del PP local, Patricia Suárez (hoy también edil no adscrita)”, sostiene el ahora exconcejal popular.

La petición de ese Pleno extraordinario fue a cuenta de los parques de baterías. Los ahora tres ediles no adscritos no firmaron la petición, que solo obtuvo cuatro rúbricas, las de los actuales concejales Ángeles Ochoa y Sergio Heres y las dos últimas dimitidas, Adelaida Velarde y María Jesús Fernández, que también alegaron “motivos personales" para dejar el acta y que, según fuentes populares, "siguen colaborando en el partido”. Esas dos vacantes son las que están aún sin cubrir.

A todos estos problemas hubo otras cuestiones, en apariencia menores, que elevaron la tensión entre grupo municipal y junta local, tal y como afirman los ahora no adscritos: “Querían (la junta directiva) que nos abstuviéramos cuando se llevó a Pleno la aprobación para elegir las fechas de las fiestas locales de 2027, que eran el 5 de febrero por el Socorro y el 16 de julio por El Carmen, entre otras”.

Una vez que los tres concejales díscolos del PP decidieron pasarse al grupo de los no adscritos a mediados de febrero, fuentes del partido destacan que “vale más ser cuatro que siete” y que ahora solo queda "seguir adelante" y conformar "un nuevo proyecto de cara a los próximos comicios". Eso sí, el PP aún no ha conseguido conformar ese grupo de cuatro. Tras tantas dimisiones y renuncias a coger el acta, solo quedan cinco personas de los que formaron la candidatura electoral -dos titulares, los puestos 16º y 17º, y los tres reservas-, que pueden entrar en la corporación, algo que, seguro, no imaginaban cuando comenzó el mandato y esa lista conformada por personas en mayoría nuevas en la vida política municipal, obtuvo siete asientos en el salón de Plenos. Según la actual portavoz, Ángela Ochoa, la quinta que ostenta el cargo en la bancada popular en este mandato, el nombramiento de los dos nuevos ediles se hará público "la próxima semana".

Florentino Cuétara, dos renuncias en sus dos etapas de concejal popular

Florentino Cuétara ha protagonizado dos renuncias en el salón de Plenos, con casi 13 años de diferencia. La primera fue en junio de 2013 como concejal del PP en el gobierno. En aquella ocasión entregó el acta de concejal y alegó que su decisión estaba motivada por divergencias con el entonces alcalde, Ramón Artime. “Siempre digo lo que pienso y eso siempre puede generar discrepancias”, manifestó en su momento a este periódico cuando ocupaba el cargo de concejal de Personal y Compras y vocal delegado de la Mancomunidad del cabo Peñas. Artime respondió a aquella decisión de Cuétara: “A rey muerto, rey puesto, otro concejal ocupará su lugar y todo seguirá su curso como hasta ahora”. Y así fue, entró en la corporación José María Granda. Cuétara ya había sido edil del PP en el gobierno en el mandato 2007-2011 cuando los populares gobernaron el concejo con una mayoría absoluta de nueve concejales

La renuncia presentada el pasado 20 de febrero tiene otro matiz, solo abandono el partido con el que concurrió a las urnas el pasado 2023. Cuétara mantendrá su acta de concejal, que es personal, como ocurre con los otros ediles no adscritos, Patricia Suárez y Jorge Calderón. La decisión tomada por los ahora no adscritos también fue por discrepancias, en este caso, con la junta local del partido. Cabe recordar que en 2013, Ramón Artime también era presidente local del PP.

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