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El IES Menéndez Pidal y Laboral Centro de Arte impulsan el diálogo entre estudiantes y artistas asturianos

Alumnos del Menéndez Pidal, de Bachillerato Tecnológico y de Artes, desarrollarán en el FabLab de Gijón un proyecto llamado “Sístole diástole, el latido planetario”, que fusiona arte y tecnología

Carlos Suárez y Ana López muestran a Semíramis González "La ciudad de las damas", una intervención artística de alumnado del Menéndez Pidal en el centro avilesino.

Carlos Suárez y Ana López muestran a Semíramis González "La ciudad de las damas", una intervención artística de alumnado del Menéndez Pidal en el centro avilesino. / I. G.

Illán García

Illán García

Avilés

El IES Menéndez Pidal y Laboral Centro de Arte y creación industrial han suscrito un acuerdo de colaboración. “Estamos intentando crear una red de colaboración con centros que tengan que ver con el arte”, detalló la docente del Bachillerato de Artes del instituto avilesino Ana López. Semiramis González, directora de Laboral Centro de Arte, corrobora ese acuerdo y por ello, impartió este martes una conferencia sobre el espacio que coordina en Gijón. Lo hizo en el salón de actos del Menéndez y habló sobre las posibilidades y planes de presente y futuro de Laboral y detalló que “es un espacio abierto a la ciudadanía”. “Somos un centro internacional y tenemos que apostar por lo que tenemos aquí, en Asturias, por nuestro entorno más cercano, porque nuestro entorno más cercano hace cosas. Y qué mejor que el alumnado de un centro asturiano para dar ejemplo”, detalló González.

Alumnado del Menéndez asistente a la conferencia de Semíramis González.

Alumnado del Menéndez asistente a la conferencia de Semíramis González. / I. G.

Ambas partes entienden que se trata de “un diálogo en dos, no es solo venir y contar, sino retroalimentarse” mutuamente. Esas cuestiones se van concretando poco a poco y hasta la fecha, varios alumnos han visitado el centro gijonés. Es más, alumnado del Menéndez del Bachillerato Tecnológico y de Artes podrán desarrollar en el FabLab de Gijón un proyecto que lleva por título “Sístole diástole, el latido planetario”. Y a su vez, una de las artistas residentes en Laboral Centro de Arte, Lorena Poncela, inaugurará a mediados de abril una exposición en el instituto avilesino y explicará además su proceso artístico.

Por la izquierda, Carlos Suárez, Semíramis González, Elena González y Ana López, momentos antes del inicio de la charla.

Por la izquierda, Carlos Suárez, Semíramis González, Elena González y Ana López, momentos antes del inicio de la charla. / I. G.

“Es absurdo vivir de espaldas a las posibilidades que tenemos, tenemos que aprovechar los recursos que tenemos porque la enseñanza del arte tiene que ser del siglo XXI, que es la que van a vivir los chavales. No puede ser la del siglo XX ni la del XIX”, reflexiona Carlos Suárez, también profesor del Bachillerato de Artes. “No se trata de promover una enseñanza cerrada en las aulas”, añadió.

La directora de Laboral Centro de Arte insiste en la capacidad que tiene Asturias y el centro que coordina para mostrar su arte. “Te das cuenta que es tan especial lo que hacemos que cuando vienen artistas de fuera, lo ponen muy en valor. Con lo cual, es triste, por un lado, que tenga que pasar eso, pero es que tenemos que reivindicar lo que tenemos... sin dejar de ser un centro con vocación internacional”, reflexiona González.

El proyecto que el alumnado del Menéndez elaborará en Gijón se denomina “Sístole diástole, un latido planetario”, según las explicaciones de Ana López, se trata de construir una pieza que represente a un “planeta como un ente orgánico que se ve influenciado por todo lo que hay en el entorno”. “Estábamos pensando utilizar sensores de dióxido de carbono, de temperatura, o de sonido, para hacer una pieza que responda a esos datos y que cree como un latido para simular un planeta, es una pieza pensada para estar colgada en un techo”, apuntó la profesora, que incide en que el proyecto está aún en definición. Lo que sí está claro es que el alumnado del Bachillerato tecnológico programará con el sistema Arduino esos datos del exterior con el fin de que se conviertan en un “pulso lumínico”. “Todo estará dentro de una estructura que crearán los del Bachillerato Artístico y contará también con una especie de piel, un tejido que va a cubrir esa membrana”, concluyó López.

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