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Hallan los restos de al menos seis víctimas en la fosa común de La Lloba (Castrillón): "Esto nos da muchísima esperanza"

Los investigadores confían en encontrar los cuerpos de veinte represaliados por la dictadura franquista: "Ha sido una labor muy difícil", explican sobre los trabajos iniciados en noviembre pasado

VÍDEO: Avance de los trabajos arqueológicos que se están desarrollando en la fosa de La Lloba

Mara Villamuza

Noé Menéndez

Noé Menéndez

La Lloba (Castrillón)

"Esto nos da muchísima esperanza, ya va siendo hora de que los que han sido enterrados en tierra de nadie puedan ser acogidos por sus familias". Laura González, cuyo abuelo fue uno de los represaliados por el bando franquista, resume el sentimiento de muchas familias que, tras muchos años de oscuridad, empiezan a ver la luz del túnel. Tras meses de trabajo, los investigadores han conseguido localizar seis cráneos humanos en la fosa común de La Lloba, en Castrillón. Y no solo eso, ya que en muchos casos se están encontrando gran parte de los cuerpos. "Creemos que, en este entorno, hay alrededor de veinte víctimas", sostiene Avelino Gutiérrez, jefe de la excavación, que se muestra muy optimista con los resultados.

"Ha sido una labor muy difícil. Hasta ahora las noticias apuntaban a que en esta finca había veintitantas víctimas, pero no se sabía el sitio exacto. Había versiones contradictorias. El año pasado buscamos en la zona baja, pero no encontramos ningún resto óseo. En los últimos días de noviembre encontramos un pie, pero en invierno no pudimos continuar. En marzo volvimos al trabajo y ya vimos los primeros restos. Al encontrar el inicio de la trinchera y ya hemos localizado seis víctimas", explica el propio Gutiérrez, que ya tiene marcados los siguientes pasos a la hora de seguir con la excavación. "Donde han aparecido estos cuerpos es el inicio, por lo que ya sabemos qué dirección coger", apunta. Una de las claves pasa por seguir ahondando en la misma zona. "Lo que hemos descubierto ahora es una segunda tanda, pero debajo hay una primera tanda de víctimas. Se utilizaba un volcado de piedras de gran tamaño para tapar los cuerpos y, encima, se ponían más", indica el investigador.

Estos descubrimientos han colocado a La Lloba como el entorno señalado por los sublevamos en Avilés para realizar fusilamientos. Por ello, los historiadores creen que el número de víctimas que se pueden encontrar en la zona puede ser "mayor de lo que habíamos pensado al principio".

Los siguientes pasos apuntan a ser lentos. "Tenemos que identificar las causas y las circunstancias de las muertes. Eso se obtiene con el análisis detallado de las lesiones, analizando si hay golpes o disparos, y teniendo en cuenta la posición de los cuerpos. Ya hemos encontrado casquillos, por ejemplo", subraya Gutiérrez, que lamenta que los resultados de las pruebas de ADN tardarán "muchísimo" en saberse. "Estamos encontrando muchas dificultades administrativas y burocráticas. Además, el propio análisis es un proceso lento. Estamos a punto de recibir los resultados de las primeras exhumaciones, que fueron en el 2024", afirma.

"Mi abuelo salió de casa y puede estar aquí o en Verdicio. Aunque no aparezca, me alegraría muchísimo por las familias que están esperando por enterrar con dignidad a sus familias", asegura Laura González, que se mostró muy satisfecha con los avances de la excavación. "Estoy asombrada del trabajo que han hecho. Tengo la esperanza de que esté aquí mi abuelo", coincide Delia Corral, otra de las personas que busca a sus familiares en La Lloba.

Ovidio Zapico, consejero de Vivienda y Ordenación del Territorio, estuvo presente en el anuncio de los resultados. "El trabajo siempre da sus frutos. Es algo que se tendría que haber hecho antes, esto busca avanzar en la verdad y en la reparación", indica el coordinador de Izquierda Unida, que aprovechó para hacer un llamamiento "a aquellas personas que tengan familiares desaparecidos en la Quinta de Pedregal".

Asimismo, ha destacado que estos trabajos, impulsados íntegramente con financiación pública durante la actual legislatura, marcan “un antes y un después” en la política de memoria democrática en Asturias. El trabajo del Grupo Arqueos responde al acuerdo que mantiene la consejería con la Universidad de Oviedo, a través del Vicerrectorado de Extensión Universitaria.

Zapico ha realizado igualmente durante su visita a La Lloba un llamamiento directo a la ciudadanía: “Es el momento de que las familias den un paso al frente. Puede haber aquí personas desaparecidas cuyos nombres aún no conocemos”. Y ha insistido en la importancia de la recogida de muestras de ADN para avanzar en la identificación de los cuerpos. “Esta es solo la primera parte. Ahora comienza un proceso clave para devolver identidad, dignidad y memoria a quienes fueron asesinados”, concluyó diciendo.

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