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Ramón Isidoro inaugura "Intervención" en el Centro Niemeyer de Avilés, una exposición que fusiona arte y música creada con las vibraciones del propio edificio

La muestra, comisariada por Adonay Bermúdez y con la pieza sonora de Juanjo Palacios, ofrece 11 intervenciones que interactúan con el espacio de la cúpula, creando un diálogo entre arte, arquitectura y sonido

De izquierda a derecha, Juanjo Palacios, Ramón Isidoro y Adoney Bermúdez, en la exposición.

De izquierda a derecha, Juanjo Palacios, Ramón Isidoro y Adoney Bermúdez, en la exposición. / Miki López / LNE

Avilés

Son 11 instalaciones, "11 intervenciones que dependen del espacio, repartidas de tal manera que rompo con el ritmo habitual de una exposición normal e invito a los asistentes a pensar y disfrutar de este lugar tan especial". Ramón Isidoro inaugura este viernes su nueva exposición en la cúpula del Centro Niemeyer bajo el nombre de "Intervención", un recorrido "que conecta dos mundos artísticos con la música de Juanjo Palacios", explica el artista, y con el comisariado de Adonay Bermúdez.

Un sonido envolvente "que acompaña a la exposición y a los artistas, que se pasean escuchando un sonido muy introspectivo que invita a silenciarse a uno mismo y al análisis, sin perder lo que está pasando en el mundo". añade. La pieza sonora, obra de Juanjo Palacios, está realizada "con las vibraciones y resonancias que he recogido de los distintos materiales de la arquitectura de la cúpula con un sensor", puntualiza el autor de ese trabajo. Esos materiales son, sobre todo, vidrio, hormigón y varios metales como hierro o acero.

Un detalle de la muestra

Un detalle de la muestra / M. Carranza

Más allá de recoger esas vibraciones, "pues al fin y al cabo el sonido es vibración", Palacios tuvo que procesarlas y componerlas "para dar una sensación más abstracta, que no sea tan natural como puede ser la vibración en bruto y que esté acorde con la obra de Isidoro", destaca Palacios. La captación de sonidos no fue lo que más tiempo le llevó, pues "tengo controlado lo que hay que coger". Sin embargo, lo más complicado fue "llevarlo después al estudio y crear un discurso que funcione de alguna manera con lo que el ojo va a ver", asegura.

La pieza sonora se llama "Membrana", debido a que Palacios trabajó fuera y dentro de la cúpula a la hora de recoger: "Fuera hay un paisaje sonoro que es una locura, con los coches, la gente, los barcos y los trenes, todo rebota en la cúpula. Pero después hace de membrana y, cuando entras, no sientes nada de eso, todo está filtrado", comenta.

"Intervención" es un proyecto que "trabaja la cúpula como una obra completa, una pieza en la que, dentro, hay 11 elementos con los que juego y voy componiendo espacios", detalla Isidoro. Cuenta con momentos muy oscuros, con cajas de luz, paredes pintadas y telones. Tiene escenografía, música y montaje de exposiciones, algo a lo que también se dedica el artista. Se trata de una exposición "que cambia con el recorrido que se va haciendo físicamente, pues el movimiento del espectador hace que el cuadro esté vivo", afirma.

Por eso, no se trata de una exposición al uso, apunta el comisario, Adoney Bermúdez: "Se trata de una pieza única, una apropiación del mismo edificio y, a partir de eso, la construcción de toda una serie de conversaciones sonoras, con los reflejos, los negros y los dorados y, por supuesto, el edificio en sí mismo".

En “Intervención”, la pintura deja de ser un objeto anclado en la pared para transformarse en una atmósfera que envuelve al visitante. El color se proyecta más allá de la superficie pictórica y recorre la estructura de la Cúpula hasta convertir el propio edificio del Centro Niemeyer en una pintura habitable.

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