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Un cole que planta presente para recoger futuro en Castrillón

Las familias de la escuela de Pillarno acondicionan el centro para contribuir al bienestar de los estudiantes y fomentar la matrícula

Parte de los familias y niños participantes en la actividad

Parte de los familias y niños participantes en la actividad / E.C.

E. Campo

Pillarno

"Que alguien diga algo de las telarañas, que me duele el cuello de tanto mirar para arriba”. Así, entre risas, reivindicaba Ana Álvarez, una de las participantes en la “sestaferia” escolar su participación en la limpieza de los aleros de la escuela de Pillarno. Un buen número de familias dedicó la jornada del domingo a barrer, plantar, asear y, en definitiva, dejar el jardín escolar listo para revista. “Nos quedó muy bien todo”, aseguraron. Y no es la primera vez que la comunidad escolar de Pillarno se vuelca con su cole. De hecho, parte de la tarea de ayer consistió en poner a punto materiales y estructuras habilitadas en cursos pasados por otras familias.

La convocatoria partió de la Asociación de Familias (AFA) de la escuela, con un doble objetivo: contribuir al bienestar de los estudiantes y volcarse con la jornada de puertas abiertas, que se celebrará el viernes 10 de abril (16.30 horas) para fomentar las nuevas matrículas de cara al próximo curso. “Están invitadas a participar todas las familias que deseen conocer un modelo educativo integrador, multinivel y en sintonía con la naturaleza y la comunidad”, animó Nuria Álvarez, representante del AFA.

Un grupo de niños durante la actividad.

Un grupo de niños durante la actividad. / E.C.

Ella fue quien lanzó el reto y la respuesta fue muy positiva. Durante toda la mañana y buena parte de la tarde padres, madres y estudiantes hicieron pintura de muro y de fachada, limpieza de malas hierbas, movimiento de tierra, limpieza de aceras, preparación de jardineras para que los niños de Infantil puedan plantar en los próximos días. Bancales nuevos para el huerto, limpieza a presión de baldosas y gradas para quitar el verdín y mejorar la seguridad de los peques… E incluso acometieron pequeños arreglos en el interior de la escuela, como los estores que colocaron y arreglaron Javier Mateos y Jorge González.

“Yo hice lo de la cancha. Llevé el carretillo con tierra”, afirmó Diego Pérez, uno de los jovencísimos participantes en la jornada. “Planté caléndulas, quedaron muy bien”, apuntó Inés López, antes de salir corriendo hacia el cerezo del cole, donde varios de sus compañeros estudiaban la mejor forma de escalar entre sus ramas. Los críos disfrutaron a tope de la jornada. Escarbaron entre la tierra, limpiaron el buzón de sugerencias, barrieron, comieron entre risas y jugaron todo lo que pudieron.

Aunque la de Pillarno sea una escuela de pueblo, la realidad es que buena parte de las familias proceden de otras localidades: Avilés, Piedras Blancas, VegarrozadasPatricia Fernández es una de ellas: “Dejar a tus hijos en este entorno cada mañana es un regalo para ellos y para nosotros los padres. Empezamos todos el día con otro ritmo”. Los peques de infantil se descalzan al entrar y se ponen las zapatillas de andar por casa. Ni timbres ni estrés, sino un entorno con abundante vegetación regada por el río cercano, con burros y vacas como vecinas.

La convocatoria contó con el apoyo de la directora del CRA Castrillón-Illas, Verónica Pascual, que además es madre de una de las alumnas del centro. “Agradecemos a las familias por su implicación y compromiso. Jornadas como esta no solo contribuyen a mejorar nuestro centro, sino que refuerzan los lazos que nos unen como comunidad escolar”, señaló Pascual. Y añadió: “El ejemplo es esencial, niños y niñas interiorizan la responsabilidad compartida, el trabajo colaborativo y el cuidado común cuando familias y profesorado caminamos en la misma dirección.. Tambiénn Eva Campa, profe del centro, se puso los guantes y organizó la plantación de caléndulas con los peques.

Un grupo, en la zona del jardín.

Un grupo, en la zona del jardín. / E.C.

“Aloe vera, perejil, romero, lavanda, fresas”. A media tarde llegó Elia Menéndez con refuerzos: nuevas plantas para el jardín. Quedan todavía remates pendientes, como parchear el tipi indio, o la reclamada petición de que el Ayuntamiento asfalte el patio, pero la sestaferia de ayer fue una confirmación de que el cole de Pillarno está muy vivo. ¿Sus ventajas? “Familiaridad, comunidad, cercanía, trabajo en equipo, los grandes cuidan de los pequeños, cuando los mayores se marchan al instituto hacen regalos a los peques …. Valores que no encontramos en otros colegios”, resumió Laura González.  

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