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Los políticos (de uno y otro lado) ponen la pelota en el tejado de Saint-Gobain, tras recibir una ayuda para construir un nuevo horno: "La empresa tiene que tomar una decisión"

El PP y Foro piden garantías sobre la inversión y el empleo, Vox critica las políticas energéticas y Covadonga Tomé insta a la multinacional a no usar el futuro de La Maruca como moneda de cambio en la negociación del convenio

El acceso a las instalaciones de Saint-Gobain en Avilés.

El acceso a las instalaciones de Saint-Gobain en Avilés. / Mara Villamuza

S. F.

Avilés

La Comisión Europea ha concedido una subvención a fondo perdido de hasta el 60% del coste total de la construcción del proyecto “Furhy” (“Hybrid Furnace”, es decir, “Horno Híbrido”) que ha diseñado la multinacional Saint-Gobain para sus instalaciones de Avilés. Esta ayuda procede de la Convocatoria de Tecnologías de Emisiones Netas Cero de 2024 (IF24) que se nutre del pago de las empresas para poder emitir CO2. Para el gobierno de la Avilés, esta concesión “es una gran noticia”. Y lo es también para el PP y también para Vox, ambos en la oposición. Los primeros, por boca Esther Llamazares, su portavoz municipal, advierten: “Estamos ante una noticia importante, pero que debe interpretarse con rigor”. Los de Vox, por medio de su portavoz, Arancha Martínez Riola, destacan la circunstancia de que la concesión de la ayuda “refuerza el presente y el futuro industrial de Avilés”.

Campa, sin bajarse de esta línea, explica a LA NUEVA ESPAÑA que la ayuda oficial para el horno híbrido demuestra “el compromiso de las políticas europeas por la sostenibilidad, por avanzar hacia una industria moderna, más sostenible y descarbonizada y que, además, encaja plenamente con la estructura industrial de Avilés”. Y añade: “Las ayudas están disponibles y ahora la empresa tiene que tomar una decisión. Las administraciones han avanzado en el compromiso con el proyecto y en la disponibilidad de fondos para su financiación. Confiamos en que esa decisión sea positiva”.

La Agencia Ejecutiva Europea de Clima, Infraestructura y Medio Ambiente -la entidad europea que concede las ayudas millonarias- subvenciona 54 proyectos europeos con 2.700 millones de euros de financiación. Estas subvenciones van desde 1,8 a 216 millones de euros. Estos proyectos incluyen refinerías, cemento y cal, manufactura y energías renovables, así como transporte marítimo, aéreo y por carretera. El proyecto de Saint-Gobain pertenece al sector químico.

A este respecto, Daniel González, el presidente de la Cámara de Comercio, apostilla: “Es muy positivo el apoyo de la Comisión Europea a través de los ‘Innovation Fund’. Debemos de poner en valor el compromiso de la compañía en su proceso de modernización de la planta de Avilés. En un contexto geopolítico en el que los planes de descarbonización de la industria asturiana se han retrasado o cancelado, Saint-Gobain avanza con proyecto con paso firme”.

La oposición

Esther Llamazares, que también es diputada nacional de su partido, el PP, dice: “La subvención es un avance en el acceso a financiación europea, pero no una inversión garantizada ni una decisión definitiva sobre el futuro industrial de la planta de Saint-Gobain en Avilés. Desde el PP lo que defendemos con claridad es que esta oportunidad debe traducirse en una inversión real, en la continuidad de la actividad industrial y en el mantenimiento del empleo y de las condiciones de los trabajadores”. Y añade: “La planta de Avilés es estratégica para Asturias y cualquier proceso de descarbonización debe hacerse con industria, no a costa de ella. Por eso, es imprescindible que el Gobierno de España, en coordinación con el Principado, actúe con responsabilidad, active todos los instrumentos de apoyo disponibles”. Y concluye: “Lo más importante no es el anuncio, lo verdaderamente relevante es que el proyecto se haga realidad en Avilés”.

Arancha Martínez Riola, de Vox, señala: “No podemos obviar que el hecho de que nuestras empresas necesiten subvenciones millonarias para seguir siendo competitivas evidencia el fracaso de unas políticas energéticas que han disparado los costes y la ausencia de un verdadero plan estratégico industrial en Asturias y en España; la industria no necesita parches puntuales, necesita estabilidad, energía asequible y un rumbo claro para poder competir en igualdad de condiciones”.

Covadonga Tomé, diputada del grupo mixto en la Junta General, apostilla: “Si ahora existe financiación europea para acometer la inversión, ya no hay excusas para seguir retrasando decisiones, ni para mantener a la plantilla en una incertidumbre permanente”. Y completa su intervención: “Lo que no puede ocurrir ahora es que, después de recibir apoyo público europeo, la empresa pretenda seguir utilizando el futuro de Avilés como moneda de cambio en la negociación del convenio colectivo”.

Adrián Pumares, el secretario general de Foro, fue al grano: "Todo lo que ayude a mantener la actividad industrial en Avilés y en Asturias es una buena noticia. Pero no se soluciona todo con ayudas europeas. También necesitamos un coste de la energía predecible y competitivo".

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