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Furor por la Comida en la calle de Avilés: una cola interminable para reservar los últimos 3.000 asientos disponibles para el gran banquete popular

Los comensales hacen fila desde antes de las siete de la mañana para conseguir un asiento: sesenta personas quedan en lista de espera

Carbayedo, Galiana, San Francisco, Plaza de España, Carlos Lobo y El Carbayu estaban ya completas

Colas en Avilés para hacerse con una de las últimas sillas de la Comida en la Calle

Miki López

M. M.

Avilés

Félix Pastor y Ruth Berlanga son mañicos. Ambos trabajaban en Madrid y hace un año decidieron romper con su vida anterior e iniciar una aventura vital en Asturias. Eligieron Avilés. “Esto es el paraíso de verdad”, comentan. Supieron entonces de una fiesta popular que cada año congrega a miles de personas: la Comida en la Calle. Así que esta mañana se plantaron en la cola abierta para personas sin cita previa para reservar dos asientos de los 15.200 que se colocarán y seleccionaron dos asientos: “Nos ha tocado en la plaza de España”, comentaban satisfechos.

La pareja llegó al edificio de Servicios Técnicos del Ayuntamiento, en la calle de la Ferrería, a las siete menos cuarto. A las nueve se abrían las reservas con 3.122 plazas disponibles. Otras 12.078 personas ya estaban registradas con cita previa. “Cuando llegamos ya teníamos a unas veinte personas delante”, reconocieron. Pese a la larga fila que sumaba un buen puñado de personas de La Ferrería hacia El Parche, la asignación de espacios se realizaba a ritmo ágil. El máximo de reservas por persona se fijó en sesenta sillas.

En la cola estaba también Geli Menéndez. Buscaba 22 asientos “a ser posible en el parque del Muelle”. Menéndez era la encargada de coger sitio para familia y amigos. Igual que José Ramón González, que confiaba en encontrar hueco en la plaza del Merced para doce amigos. Para un grupo más numeroso -35 sillas- esperaban turno Nerea Celador y Llara Casado: “Nos da igual el sitio, menos la Calleja de los Cuernos”, manifestaban estas jóvenes que se declararon, entre risas, “responsables del grupo”. Todos encontraron huecos.

Logró sitio también Margarita Menéndez que buscaba diez sillas “para un grupo que viene expresamente a la Comida a la Calle desde Alicante”. Su sitio favorito: la plaza de abastos “Hermanos Orbón”.

A las 12.10 horas ya se habían reservado las plazas disponibles. Eso sí: las zonas de Carbayedo, Galiana, San Francisco, Plaza de España, Carlos Lobo y El Carbayu estaban ya completas antes de que comentara el reparto (por comensales con cita previa). Por La Ferrería pasaron unas 142 personas más sesenta que se quedaron en lista de espera.

Con cita

 De las 500 citas previas, repartidas a través de la web www.comidaenlacalle.com el pasado viernes, se formalizaron 407 reservas y 93 no se presentaron a la cita programada en estos cuatro días. El lunes faltaron 7 citas, el martes 16, el miércoles 25 citas y este jueves 45. El primer día, el lunes 23, se reservaron 4.138 plazas (2.846 por la mañana y 1.292 por la tarde), el martes 24 hubo 3.396 plazas reservadas (2.392 por la mañana y 1.004 por la tarde), el miércoles 25 se reservaron 2.400 plazas (1.454 por la mañana y 946 por la tarde) y este jueves 26 se cerró con 2.144 reservas (1.260 por la mañana y 884 por la tarde).

En la pasada edición de 2025 se inscribió a 14.952 participantes y se utilizaron 1.246 tableros, que ocuparon una superficie de 4.500 metros.

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