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El vermú de Avilés pasa de las camisas al chándal: así se ha vivido la tarde de los Nacionales de Duatlón

"La gastronomía de Asturias nos encanta", coinciden los visitantes que durante este fin de semana han llenado los hoteles de la ciudad, aunque no tanto las terrazas

Miembros del club Triatló Algemesí

Miembros del club Triatló Algemesí / Mario Canteli

Noé Menéndez

Noé Menéndez

«Avilés es guapísimo, el norte nos gusta mucho», apunta Vicente Camarero, valenciano que, junto a otros integrantes del club Triatló Algemesí, llenaba la mesa de uno de los bares de la plaza de Abastos de Avilés. Por una tarde, el vermú avilesino ha cambiado la camisa y los vaqueros por el chándal. Los Campeonatos de España de Duatlón han conquistado la ciudad, decorándola con los colores de cada equipo participante en la competición, aunque ese colorido no se dejó notar en demasía por las terrazas de la hostelería local. El frío y el orbayo que acompañó durante la jornada hizo que muchos prefiriesen refugiarse, café en mano, en el Centro Niemeyer, epicentro de las pruebas. Eso sí, la hotelería puede presumir de estar llena hasta los topes.

«La gastronomía de aquí nos está encantando». «Ayer (por el viernes), tras coger los dorsales, salimos a comer cachopo y nos fuimos encantados a la cama», señala el grupo de valencianos, que lamentan que el mal tiempo esté chafando su estancia por tierras asturianas. Aun así, no han dudado en coger fuerzas para animar a sus hijos en las pruebas que se disputan esta tarde. «Hacemos todo el Campeonato de España y, siendo en Asturias, teníamos claro que teníamos que venir», apuntan.

Agustín Cerrillo y Pedro Jesús Marqués

Agustín Cerrillo y Pedro Jesús Marqués / Mario Canteli

Agustín Cerrillo y Pedro Jesús Marqués trataban de refugiarse de la bajada de temperaturas tomándose un café en la barra. «Esto no es nada comparado con lo que tenemos en casa», bromean ambos, naturales de La Roda (Albacete). «Vinimos el viernes y ya hemos aprovechado a dar una vuelta. No es la primera vez que estamos aquí, el año pasado ya les tocó participar a nuestros hijos», señalan los rodeños, que destacan «lo bien que nos trataron» como uno de los motivos de peso para regresar a Avilés. «Se come bien, el clima es agradable... Esperemos que se siga haciendo el campeonato aquí», subrayan.

Eso sí, a pesar de la esperada lluvia de turistas que, en principio, iba a llenar Avilés, la imagen estuvo lejos de ser la esperada. Zonas como la plaza de los Hermanos Orbón o El Parche lucían, sobre las 14 horas, con muchos huecos en sus terrazas. El orbayo y la bajada de temperaturas hizo mella en el vermú avilesino, aunque hay que destacar el casi lleno de la hotelería de la ciudad durante el fin de semana.

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