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El millonario premio de la ONCE caído en Luanco tenía rostro "asturiano", el de la catedrática María Ángeles Gil: "La probabilidad de que cayese aquí era muy pequeña, pero la alegría inmensa"

La matemática con raíces leonesas y vallisoletanas pero asturiana de adopción, fue una de las protagonistas en los cupones del sorteo, con una iniciativa "Mujeres con Ciencia", de la cual se siente "muy orgullosa de participar para visibilizar el papel de la mujer en la ciencia"

"No pude dormir en toda la noche", reconoce Elisa Tamargo Cuervo, cuponera avilesina que repartió el millonario premio

María Ángeles Gil, en una imagen de archivo.

María Ángeles Gil, en una imagen de archivo. / Luisma Murias / LNE

"Que haya tocado en Luanco me hace muchísima ilusión, por todos los compañeros que he tenido a lo largo de mi vida profesional que son de la zona de Gozón". La matemática y catedrática de la Universidad de Oviedo María Ángeles Gil puso cara al cupón del pasado sábado, 28 de marzo. Y la suerte ha sido tan caprichosa que ha querido que el gran premio del sorteo, de 1,5 millones de euros, cayese en Luanco. "Tengo el WhatsApp repleto de gente enseñándome el cupón que ha comprado y es muy bonito sentirse querido, más allá de todos los reconocimientos que se pueden dar", asegura la científica, que comparte felicidad con Elisa Tamargo Cuervo, la vendedora que repartió la fortuna en la capital gozoniega.

Gil reconoce que se llevó una gran sorpresa cuando se enteró de que tocó el sueldazo en Gozón. "La probabilidad de que cayese en Asturias era muy pequeña, y lo puedo asegurar yo, que soy estadística. Pero me ha dado una alegría inmensa", explica. La noticia se la dio quien hace años fue su discípula, la luanquina Beatriz Sinova: "Me llamó de repente preguntándome si sabía que había tocado en Gozón". Sin embargo, "aunque mucha gente de allí me escribió diciendo que lo había comprado y, encima, no sé cuántos cupones, por desgracia no fue a nadie conocido", cuenta.

Nacida en Valladolid y con ascendencia leonesa, María Ángeles Gil lleva más de dos tercios de su vida viviendo en Asturias. En 1976 acabó la carrera de matemáticas en Valladolid y se mudó a Asturias, donde estudió su doctorado y donde se convirtió en catedrática del Departamento de Estadística, Investigación Operativa y Didáctica de la Matemática, del que hoy es profesora emérita. "Asturias es mucho en mi vida, llevo un poco más de un tercio de mi vida viviendo aquí y mi marido y mis dos hijas son asturianas", afirma.

Gil ha sido la octava mujer en ser académica de número en la historia de la Real Academia de Ciencias, institución que hasta 1988 no dejó que entrara una mujer, pues la primera fue la asturiana Margarita Salas. También forma parte de la Academia Asturiana de Ciencia e Ingeniería y del Real Instituto de Estudios Asturianos. Por eso, participar en una iniciativa como "Mujeres con Ciencia" de la ONCE es todo un orgullo para ella: "Aunque me dé mucha vergüenza aparecer en estas cosas, es muy necesario visibilizar la institución de la Real Academia de Ciencias y el papel de la mujer en ella", finaliza.

Elisa Tamargo Cuervo, cuponer: "No pude dormir en toda la noche"

"De noche siempre miro el cupón que ha salido y cuando vi que lo había vendido yo, ya no pude dormir en toda la noche". Elisa Tamargo, cuponera de la ONCE y avilesina del barrio de La Luz, repartió el pasado fin de semana en Luanco el Sueldazo de 5.000 euros al mes durante 20 años y 300.000 euros al contado por la serie. "Me puse muy nerviosa, no paré de preguntarme a quién se lo había dado, pero también muy contenta", ya que, además, repartió 9 cupones de 20.000 euros cada uno.

"El domingo por la mañana me llamó la mujer a la que le tocó el premio, estaba muy contenta", asegura Tamargo, que guarda para sí la identidad de la agraciada. Esa misma tarde "nos encontramos y nos dimos un gran abrazo, rebosaba felicidad", apunta. Y es que repartir tanto dinero es mucho más reconfortante cuando "llevamos conociéndonos bastante tiempo. Empecé a vender cupones hace casi 20 años y desde entonces es cliente habitual. Es gente de casa".

No es la primera vez que Elisa Tamargo reparte premios, aunque en esta ocasión es el más alto: "El último premio que repartí fue hace 2 años y pico, un sueldo también, pero en este caso adicional", cuenta. En total han sido seis los cupones agraciados vendidos por la avilesina, algo que considera que "está bastante bien, ya que hay gente que está trabajando aquí, que lleva muchísimo tiempo y no han vendido ninguno".

Más allá de toda la felicidad alrededor de este premio, Tamargo está muy agradecida con sus clientes "por ser no de un día ni de dos, serlo de siempre". Por eso, le encantaría "que les tocara a todos, pero no está en mi mano. Que tengan fe, porque tocar toca, es cuestión de tener a suerte y, a veces, cuando menos te lo esperas", finaliza.

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