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El 60% de la plantilla de Saint-Gobain acepta el preacuerdo del convenio para los próximos 5 años

El horno-float pasa de compromiso a tarea a realizar: buena parte de la plantilla dijo que sí a un plan laboral que garantiza producción

Acceso a la fábrica de Saint-Gobain en La Maruca.

Acceso a la fábrica de Saint-Gobain en La Maruca. / Luisma Murias

Saúl Fernández

Avilés

El 60,3 por ciento de los trabajadores de Saint-Gobain en Avilés dijeron este jueves que sí al preacuerdo de convenio que habían alcanzado los sindicatos mayoritarios con la dirección de la empresa. Esto supone, en un principio, que la construcción del horno-float pase de promesa a tarea que realizar.

De los 243 trabajadores de la planta de La Maruca con derecho a voto lo ejercieron, al final, 204. De ellos, 123 dijeron que sí y 79 que no. Hubo un voto en blanco y otro nulo.

Lo que ha salido, entonces, es un documento con cinco años de aplicación, una actualización salarial vinculada al IPC, pero al del año anterior. La reducción de jornada de 8 horas anuales a partir de 2027, la eliminación de la Prima Global de Productividad (PGOP) para nuevas incorporaciones, que pasará a ser un complemento personal no absorbible. Además, se recoge que la incapacidad temporal se cubrirá hasta el 90% del salario medio, y se crea el "Plus Formador" (5,6 euros diarios) para quienes formen a nuevos trabajadores.

Acuerdo "responsable"

Los representantes de CC OO habían defendido un preacuerdo que no era "perfecto, pero si es un acuerdo responsable". Dijeron: "en un contexto industrial incierto y con una empresa que no lo ha puesto fácil en la negociación, nuestra prioridad ha sido asegurar un marco estable que proteja el salario, aporte certidumbre y deje espacio para seguir peleando mejoras con más fuerza si el centro gana estabilidad de futuro."

La Corriente Sindical de Izquierdas (CSI), por su lado, defendió: "El principal problema es que los sindicatos mayoritarios firmantes han asumido el discurso de la empresa, han claudicado y están trasladando al conjunto de la plantilla esa vinculación como si fuera propia. De este modo, participan en una dinámica de presión y chantaje basado en el discurso del miedo y fomentan la división entre los trabajadores".

Un horno de vidrio flotado que la UE está dispuesta a subvencionar

La multinacional Saint-Gobain solicitó a la Unión Europea (UE) el año pasado fondos para construir un horno para fabricar vidrio flotado porque el que tenía en la fábrica de Avilés había superado su vida útil.

Lo que hizo la compañía fue diseñar un proyecto siguiendo los pasos que la propia compañía había dado en la República Checa (un horno de doble alimentación: electricidad y gas). Con esa decisión tomada, presentaron el proyecto a Bruselas y el resultado fue que, a fines del verano pasado, la empresa recibió un no por respuesta, es decir, que no, que iba a financiar el proyecto al que se postulaba Avilés.

Eso cambió ahora, este comienzo de primavera. La Unión Europea ya está dispuesta a financiar el horno-float. La empresa tiene el 60% de la financiación del proyecto (son los "Innovation Fund" que concede la Comisión Europea).

La repesca de los proyectos en lista de reserva

Lo que tiene que hacer la multinacional es aceptar la repesca y activar la construcción de la nueva instalación. ¿Qué ha pasado? Bruselas valoró los candidatos después del verano pasado y en ese entonces el proyecto de Saint-Gobain quedó fuera.

La Comisión Europea señaló a finales de marzo que "seis proyectos más de la lista de reserva del IF24" habían sido invitados a iniciar la preparación del acuerdo de subvención (GAP). En total, estos seis proyectos podrían repartirse hasta 491 millones de euros en subvenciones del Fondo de Innovación, con un apoyo individual que oscila entre los 17 y los 255 millones de euros. Después de esto vino el compromiso de Saint-Gobain a construir si había convenio.

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