Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Pilar Meana y Arancha Burgueño preparan los mejores cachopos de España desde Avilés y La Arena con receta tradicional: "Ligero, muy rico y todo con producto asturiano"

La cocinera de "La Cantina de Villalegre" suma un premio más a su trayectoria, uno especial por ser "un reto que me llena de orgullo y emoción" en el certamen nacional de cachopos elaborados con terna asturiana

La titular de "La Escollera", en el concejo de Soto del Barco, apuesta por el lacón como ingrediente principal junto a la almendra marcona y queso ahumado de Pría

El mejor cachopo de España se cocina en Avilés: el ingrediente secreto de la Cantina de Villalegre

Avilés / La Arena

El mejor cachopo de España elaborado con ternera asturiana lo tiene Pilar Meana en su restaurante La Cantina de Villalegre de Avilés, uno "muy ligero, que se come muy bien y que es perfecto para disfrutar y compartir con la familia y los amigos". La noticia le llegó tras participar en la final del pasado lunes, que "aunque me esperaba a llegar a la final, pues en la cata a ciegas todos los comensales decían que estaba muy rico. Pero la verdad es que todos los premios que tengo, a mi edad, me han llegado muy de golpe", admite la cocinera.

En menos de dos años se ha alzado con cuatro premios a distintos platos. Uno de cada palo. El primer reconocimiento le llegó con la mejor fabada en 2024. El siguiente fue a los mejores callos en 2025. En el mismo año también se hizo con el mejor pote elaborado con alimentos del paraíso y, por último, la mejor fideuá de Asturias.

De esta forma se demuestra que Pilar Meana es "una persona a la que los platos de cuchara se me dan muy bien", por lo que hacer un buen cachopo era "todo un reto" para ella. Tras probar distintas recetas, finalmente se quedó con "el tradicional, el de siempre desde mi punto de vista", afirma. El nombre de su propio cachopo es "L'auténticu", "porque utilizo jamón de Tineo, queso de los Oscos y una crema de queso hecha desde cero, de tal manera que predomine el sabor de la ternera, honrando el trabajo de nuestra ganadería", subraya. De acompañamiento, patatas fritas, "que aunque sean pocas, siempre damos la opción de añadir más guarnición", y pimiento, "como toda la vida".

La crema de creso le da el toque, "pues se unta como mantequilla, funde mucho al freír y no acapara todo el sabor. Al final, con estos ingredientes consigo un cachopo con sabor a tradición y muy meloso", apunta. Pero ahora llega lo más complicado: cumplir con las expectativas de los clientes, pues "ya hemos ganado los premios, ahora hay que seguir esforzándonos para superarnos".

"L'auténticu" es casi 1 kilo de cachopo, "muy generoso para hacer especial cualquier día que se coma", que mantiene los valores de antes, ya que "estamos tan saturados de modernidades que volver al origen le da el toque". Ya pasaron varias horas desde que se alzó con el premio "y aun así, sigo que no me lo creo. Llegar a la final ya era un premio y al ganarlo, se me ponen los pelos de punta de solo recordarlo", se sincera Meana, quien sigue con "una emoción grandísima y un orgullo gigante". Y es que el año pasado "ya llegamos a la final con el cachopo 'Ferroviario', que estaba elaborado con producto de León", cuenta.

Gastronomía asturiana viajera

Pilar Meana, con su proyecto "El viaje de las ollas", lleva la gastronomía a toda España. Ya ha estado en Madrid, Valencia y Granada y en unos días visitará México con el evento "Señardá". La Hacienda de los Morales, en Ciudad de México, acogerá las ollas de la cocinera con el objetivo de "dar a conocer a todas las personas que no pueden venir a Asturias nuestros mejores platos", destaca.

Todos ellos serán cocinados a fuego lento "con mi agua y mi carbón, ya que yo soy autosuficiente y llevo todo lo necesario para cocinar, no necesito que me dé nada nadie", cuenta. Con un pequeño espacio "puedo hacer una fabada en cualquier sitio y, además de manera ecológica y sostenible, algo muy necesario hoy en día", asegura.

En La Arena también tiene premio

En el restaurante La Escollera, en La Arena, su apuesta se basa en dos claves: el lacón como protagonista principal “y dar mucho protagonismo a la propia carne”. “Lo más importante es tener una buena materia prima”, apunta Arancha Burgueño, la autora de “El Nalón”, que se ha hecho con el tercer cajón del podio en el concurso IGP Ternera Asturiana. Además, la pieza lleva crema de almendra Marcona, queso ahumado de Pría y, como es habitual, pan rallado, harina y huevo.

El lacón que utiliza Burgueño es especial. “Es un lacón que elaboramos nosotros mismos. Lo ponemos a desalar en leche y agua durante dos días, cambiando el líquido dos veces. Una vez desalado, lo lavamos bien, lo cocemos y le quitamos la piel y los huesos para poder envolverlo en film transparente bien prensado. Finalmente, lo metemos 24 horas en el frigorífico”, detalla la cocinera, que asegura que, tras todo ese proceso, el lacón queda “super suave”.

Arancha Burgueño con el premio para el restaurante La Escollera de La Arena

Arancha Burgueño con el premio para el restaurante La Escollera de La Arena / Miki López

El restaurante tiene su propia ganadería en Cudillero, asociada a la marca IGP. “Para hacer los cachopos me gusta más coger carne de la cadera, creo que es la pieza más tierna y jugosa del animal. Apostamos por un corte distinto”, señala la arenesca.

De las verdinas al mejor pote

La apuesta se basa en la búsqueda de un sabor “un poco más suave”, para que sean los propios filetes de ternera los que hablen por sí mismos. “Aquí, en nuestro restaurante, tenemos muchas variedades diferentes de cachopo, pero escogimos esta porque no queríamos algo demasiado fuerte. Para nosotros era importante”, apunta Burgueño, que también destaca el papel del queso de Pría, que le da el toque final al plato.

No es la primera vez que Burgueño se hace con un premio gracias a tu talento con los fogones. En el 2022 se hizo con el campeonato del mundo de cachopos, en 2024 hizo las mejores verdinas de España y, en el 2025, el mejor pote del país. Además, también ejerce como jurado. “Me voy a seguir presentando a concursos porque es algo que me encanta. Me gusta apuntarme a diferentes platos, todo lo que hago en casa y sé que me puedo defender. Creo que es una gran manera de aprender e ir yendo a más”, subraya la cocinera, cuyas manos han llevado a su restaurante, La Escollera, a lo más alto de la gastronomía asturiana.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents