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Una mochila bomba neutralizada en el Niemeyer: así fue el simulacro de intervención antiterrorista de Avilés

Un equipo de cien efectivos policiales y no policiales y una patrulla de perros guía se reunieron en las inmediaciones del centro cultural para atender una supuesta amenaza de explosivos durante una supuesta Cumbre con grandes personalidades involucradas

VÍDEO: Simulacro de amenaza de bomba en el Niemeyer de Avilés: 100 operativos participan en el operativo

Marta Ortiz

Avilés

En torno a cien efectivos policiales y no policiales acudieron al simulacro de intervención antiterrorista realizado este martes en el Centro Niemeyer. Una acción esencial para "que todas las fuerzas aprendan coordinarse entre ellas para saber cómo actuar con precisión ante un incidente de este tipo", explica el inspector jefe de la Policía Nacional de Avilés, Rubén Gómez. La actuación policial se ideó como una cumbre, con grandes personalidades involucradas, donde uno de los asistentes llamaría a Emergencias avisando de la presencia de una supuesta mochila bomba tras el auditorio.

"Tenemos desplazadas una serie de unidades que nos facilita la jefatura de Oviedo. Contamos con las unidades de intervención policial, de prevención y reacción, subsuelo, TEDAX, compañeros que vuelan los drones e incluso guías caninos", detalla Gómez. La Policía Nacional de España es de las pocas en Europa que tratan los avisos de bomba con perros, los cuales "trabajan de forma distinta a los que buscan droga, que rebuscan entre las cosas. En este caso, están entrenados para acercarse al objetivo indicado a través de un puntero láser. Si detectan explosivos, se queden sentados", cuenta.

En el caso de un aviso de bomba real, "trabajan con nosotros efectivos de la Policía Local, encargados del cierre de la ciudad junto a la Policía Nacional, la Autoridad Portuaria, agentes del Centro Niemeyer, sanitarios y bomberos, que depende del tipo de incidente te pueden mandar a un tipo u otro", asegura el inspector jefe. En el simulacro estuvieron involucradas tres actrices, una de ellas parecía estar indispuesta tras el incidente dentro del edificio.

El puesto de control se colocó a una distancia prudente de la supuesta mochila bomba. Allí, varios efectivos de distintas unidades observaban con detalle lo que estaba ocurriendo a través de imágenes retransmitidas en directo por el dron que sobrevolaba el cielo del Niemeyer. Desde allí ocurre la verdadera coordinación, pues "yo sé perfectamente a nivel policial a quién tengo que solicitar y para qué, pero desconozco cómo se articulan los protocolos de los distintos obrantes en una situación como esta", admite Rubén Gómez.

Por eso, "hacer este tipo de simulacros es algo muy necesario, conocemos nuestros protocolos pero también necesitamos saber los de los demás, que no se ven bien hasta que no se pone en práctica", añade. Asimismo, es una actividad que conlleva "un posterior juicio crítico para saber qué puede ser mejorable, que es al fin y al cabo para lo que estamos", subraya el inspector jefe.

España sigue en el nivel 4 de Alerta Antiterrorista y, a lo largo del año pasado, todas las comisarías de cada localidad elaboraron un documento que se ajusta al protocolo de la Circular 50: "No es lo mismo trabajar en Avilés que en Alicante o Madrid, cada ciudad tiene sus particularidades", afirma Gómez. Por eso, en Asturias se están llevando a cabo distintos simulacros, el primero realizado por la jefatura de Oviedo en el Calatrava, para "protocolizar la actuación policial a realizar ante un artefacto explosivo, artefacto NRBQ o un incidente con algún tipo de persona armada o similar", apunta Gómez.

Finalmente, tras el trabajo en conjunto de todas las unidades y la intervención de los canes, fue el brazo robótico el encargado de realizar una "detonación" controlada del explosivo. Posteriormente, los Bomberos y los agentes del Samu atendieron a las personas afectadas.

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