Ir a clases de música con niños a los 68 años: el Conservatorio de Avilés rompe la barrera de la edad
"Recomiendo estudiar música, si alguien está interesado que no mire la edad, si quieres, puedes", coinciden Mercedes García, Luis Ángel García, José Manuel Zafra, Manuel Albuerne y Guillermo Agramunt, alumnos veteranos del Julián Orbón

Mercedes García al contrabajo, Luis Ángel Garcia al saxo, José Manuel Zafra y Manuel Albuerne, al otro contrabajo. / Miki López
"Recomiendo estudiar música, si alguien está interesado que no mire la edad, si quieres, puedes", reflexiona Mercedes García, de 65 años y alumna de contrabajo del Conservatorio Julián Orbón de Avilés. A su lado está Luis Ángel García, de 68, que descubrió el saxo hace cuatro años y se ha enamorado de su sonido; José Manuel Zafra tiene 63 y lleva dos años probando con el clarinete; Manuel Albuerne, que es profesor universitario, de 52, ya está en el superior de contrabajo y Guillermo Agramunt, de 56, lleva ocho años con la trompa: "Me encanta". Los cinco coinciden en que su único objetivo es "disfrutar de la música". Mientras por los pasillos, el centro está lleno de niños y todos comparten la misma pasión.
Luis Ángel García llegó un día al Conservatorio de Julia de la Riva durante una jornada de puertas abiertas para ver el edificio y acabó matriculado. Este estibador jubilado nunca antes había cogido un instrumento y en quince días le tocaba elegir uno entre los descartes. Los niños son los primeros en escoger. Comprobó que había vacante para estudiar saxo y, como le encanta el jazz y el blues, decidió embarcarse en su nueva andadura.
José Manuel Zafra cambió el aula como profesor de Secundaria de Inglés por otra de alumno en el Conservatorio. Estudia clarinete y tuvo claro que quería ocupar su tiempo aprendiendo a tocar un instrumento. En un principio le gustaría haberse iniciado con piano o guitarra; sin embargo, al no haber plazas, se tuvo que conformar con el "viento más versátil, el clarinete". "Y ya llevo dos años", afirma no sin antes reconocer que "siempre es difícil hacer algo que no se conoce": "Soplar por una caña, la respiración... es difícil, pero se intenta", apunta. García y Zafra coinciden en que les resultaría imposible acudir a clases y ensayar en casa si estuvieran trabajando.
Manuel Albuerne tiene 52 años y es profesor de la Facultad de Económicas de la Universidad de Oviedo y desde hace diez años estudia contrabajo. "Nunca toqué nada, solo la flauta del cole...", ríe este alumno de 4º curso de profesional, que entiende que la "crisis de los cuarenta" le llevó a dejarse llevar por la pasión de la música sin ser excesivamente melómano. "Tengo que hacer engranaje entre el trabajo y estudiar, es exigente", señala Albuerne, justo antes de una audición. "Sobrevivo", añade.
El objetivo de su inicio tardío en la música es "disfrutar". Así de simple. Tocar es adictivo y cuanto más aprenden, más quieren seguir adelante. Mercedes García es técnica de laboratorio y trabaja en un asilo. Y ya va por el segundo instrumento en el Julián Orbón. García es además la presidenta de la banda de música de Avilés y detalla que comenzó a tocar cuando su hijo terminó sus estudios en el Conservatorio. Actualmente es fagotista de la OSPA y se llama Daniel Solís. García empezó por el saxo y, cuando finalizó el grado elemental, decidió probar con otro, el contrabajo. "Yo no hago el profesional, son muchas asignaturas", afirma García, que fue presidenta de la asociación de padres del Julián Orbón. Le apasiona la música y afirma que no se ha puesto metas sino que se fija retos. "Es una cuestión de empeño, oído no tengo, pero para mí la música lo es todo y me encantan casi todos los estilos, la ópera... ", sostiene la alumna de contrabajo. Mercedes García quiere estudiar piano para el próximo año. "La música me atraviesa", afirma José Manuel Zafra.
Guillermo Agramunt tiene 56 años. Comenzó en la música de manera amateur -"sin formación reglada", especifica- "hace años". Tocaba la percusión, la batería en algún grupo que otro. Inculcó a sus hijos la pasión por la música y comenzaron a estudiar clarinete y trombón en el Conservatorio y luego comprobó que pese a ser adulto podría probar a aprender a tocar un instrumento. "Me encanta la trompa", señala Agramunt antes de dejar claro que lo más le atrae es su sonido. Quería tocar ese singular viento y lo consiguió. "No en todos los conservatorios pueden tocar adultos, si quedan vacantes y aquí estoy en 3º de profesional", apunta este valenciano y residente en Avilés que recibe clases de su primer profesor de trompa en el Julián Orbón, Lucas Vidal, que fue el primero que le enseñó a tocar el instrumento en la banda de Cangas del Narcea.
"Que la música nos acompañe, esa es la meta", reflexionan Mercedes García y José Manuel Zafra que demuestran como sus compañeros Luis Ángel García, Manuel Albuerne y Guillermo Agramunt que aprender a tocar saxo, clarinete, trompa, contrabajo o el instrumento que sea nada tiene que ver con la edad. "Ahora tenemos más tiempo, antes imposible", señalan los jubilados.
Suscríbete para seguir leyendo
- María Valdavida, maestra (64 años) sufrió un tromboembolismo masivo tras la vacuna del covid: “No pido culpables, solo dejar de ser invisible”
- Los otros dos asturianos atrapados en el barco del hantavirus también son de la comarca de Avilés: 'Nos encontramos bien
- La conexión con Asturias de David Mesonero, alineado con la alternativa a presidir el Real Madrid
- Alerta por robos en pisos en Avilés: la técnica del polvo blanco y las marcas de las que se advierte a los vecino del centro
- Una famosa cadena de hamburgueserías abre un puesto en la Plaza de Avilés: de momento solo ofrece servicio a domicilio
- Ver para creer en Avilés: sancionan a un hombre por obstaculizar la entrada a un colegio donde se iba a jugar un partido de fútbol sala
- Nuevo supermercado en Avilés: Carrefour Express abrirá un local el 22 de mayo en pleno centro de la ciudad
- José Ángel Álvarez, gozoniego de 63 años con una enfermedad rara que hace que su cuerpo 'encoja' sin parar: “La vida nos deja sin potencia, pero no sin apetencia”
