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Un refugio seguro que acabó por volatilizarse: un análisis sobre la exclusión de Fertiberia y Saint-Gobain de los fondos de descarbonización

La orfandad de Asturias en la defensa de la gran industria tras la salida del comisionado de los PERTE del Ministerio de Hereu

Dos trabajadores, en las instalaciones de Fertiberia. | E. P.

Dos trabajadores, en las instalaciones de Fertiberia. | E. P.

C. Jiménez

Avilés

El refugio que se volatiliza describe, en un contexto literario, la desaparición o pérdida de un lugar o persona que brindaba seguridad; en un contexto filosófico puede referirse también a ilusiones o falsas seguridades que, al igual que el humo o el viento, se evaporan mientras que en el contexto químico o físico alude al momento en que los disolventes se volatilizan, y dejan tras de sí solo el aglutinante.

En el anuncio del Gobierno de España de la adjudicación provisional de más de 500 millones de euros a 18 proyectos de la segunda convocatoria del PERTE de Descarbonización Industrial en la que han quedado excluidos –por diferentes razones– Saint-Gobain y Fertiberia, se defendía la apuesta de estos fondos como "refugio seguro" en un escenario global "altamente volátil e incierto". Y aunque el Gobierno de España garantiza que nuestro país está mejor preparado que ninguna otra gran economía del continente para afrontar la crisis energética, la realidad es que la iniciativa del PERTE de Descarbonización Industrial no solo tiene efecto sobre el sector al que va dirigida, sino que también presenta efectos de arrastre de la propia industria como proveedor y cliente de otros sectores. Por eso preocupa que no esté presente para la industria asturiana en este momento.

En la orfandad de refugio ante la descarbonización, Asturias se quedó a principios del pasado verano sin altos cargos en el Ministerio de Industria y Turismo que dirige Jordi Hereu al dejar Francisco Blanco la presidencia de la Sociedad Estatal de Promoción Industrial y Desarrollo Empresarial (Sepides), un organismo básico para la gestión de las ayudas y el impulso de suelos destinados al sector. El nombramiento del catalán Jordi García Brustenga como secretario de Estado en sustitución de Rebeca Torró, elegida por Pedro Sánchez para la secretaría de Organización del PSOE tras la dimisión de Santos Cerdán, provocó la destitución de Blanco, que inició su andadura política como director económico y financiero del Ayuntamiento de Gijón entre 2007 y 2011 y que luego fue elegido como concejal en la Corporación local de 2011 a 2015 . La destitución del gijonés sucedía apenas medio año después de que el avilesino Luis Ángel Colunga dejara de ejercer como comisionado especial para el Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica (PERTE) de Descarbonización Industrial, un puesto fundamental para el reparto de fondos destinados al cambio de modelo productivo que impulsan tanto el Ejecutivo de Pedro Sánchez como la Unión Europea.

Diálogo extinguido

Entre las funciones de ese comisionado se encontraban las de promover, impulsar y divulgar políticas y planes para la descarbonización de la industria, en el ámbito del PERTE, incluyendo tanto las que corresponden a la Administración General del Estado en el ámbito de sus competencias, como las de apoyo con las demás administraciones. Era también el encargado de desarrollar medidas de apoyo y la colaboración público-privada para garantizar el acceso y la ejecución de los proyectos vinculados con el PERTE, además de servir como interlocutor del Gobierno con otros actores. Ahora ese diálogo se ha extinguido.

Y aunque aseguraba el presidente del Principado, Adrián Barbón, en una visita a la planta de Fertiberia, en Corvera, junto con el ministro de Industria, Jordi Hereu, que su gobierno estaba centrado en que no se perdiera "ni un solo euro de fondos europeos", la realidad presente se hace tozuda.

Movilizaban en aquel momento las empresas asturianas unos 150 proyectos que generarían 3.000 millones de inversión "para descarbonizar la industria y asegurar su futuro". Y en ese instante, cuando la empresa de fertilizantes con factoría en Trasona anunciaba un incipiente proceso de modernización marcado por la construcción de dos nuevas plantas de última tecnología para garantizar una producción más eficiente y plenamente descarbonizada, tanto el Gobierno del Principado como el de España defendían la importancia de una política europea de reindustrialización para competir en un entorno global, con grandes potencias como China o Estados Unidos. Para Asturias, esa política ha sufrido un traspié en los últimos días.

Hoy son Fertiberia y Santi-Gobain las que, inmersas en sus respectivos procesos de descarbonización, han visto cómo quedaban tumbadas, al menos temporalmente, sus posibilidades de financiar esos planes. A Fertiberia se le descarta por no superar el criterio de elegibilidad, esto es, al haber obtenido en la última edición de los PERTE de descarbonización hasta 52 millones de euros. Pero renunció al no ver viable cumplir los exiguos plazos que se le exigían para obtener esos fondos. A Saint-Gobain le sucede una cuestión bien distinta: al cumplir los criterios para acceder a las ayudas Innovation Fund de la Agencia Europea del Clima, que le ha concedido el 60% del presupuesto de la obra prevista para la planta de La Maruca, tendría que haber comunicado que renunciaba a los fondos del PERTE. En círculos políticos del Principado preocupa más el caso de Fertiberia, aunque ven subsanable en la fase de alegaciones su exclusión ahora que sí le eran más favorables en los plazos.

Reunión en Madrid

Cuando empieza a cundir el nerviosismo sobre el futuro de la gran industria del Principado, las conversaciones se suceden hasta el punto de que sin comisionado para el PERTE que defienda los intereses del Principado en Madrid ha sido José Sicre, director general de la Oficina Económica de la Presidencia del Principado, quien se ha acercado a uno de los antiguos colaboradores de Hereu y este miércoles se reunían en la capital para ver cómo reconducir la situación. Quizá fue en busca del refugio seguro que representaban los fondos de descarbonización ahora en el aire para algunos de los pilares de la industria de la comarca avilesina.

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