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Avilés descubre sus cuatro órganos en un "Paseo musical" que despierta su patrimonio sonoro: "Forman parte de la cultura de nuestro pueblo"

El catedrático en Musicología Ramón Sobrino fue el encargado de guiar a más de 65 avilesinos por la ciudad para conocer su "instrumento rey" y sus sonidos: "Es una gran oportunidad para poder saber más sobre ellos"

Ramón Sobrino durante la primera charla con el órgano del conservatorio municipal Julián Orbón.

Ramón Sobrino durante la primera charla con el órgano del conservatorio municipal Julián Orbón. / Mara Villamuza

Avilés

En Avilés hay cuatro órganos, pero la mayoría solo conoce el de Sabugo, en la iglesia de Santo Tomás de Cantorbery. Para cambiar eso, el catedrático de Musicología Ramón Sobrino guio a más de 65 avilesinos por las calles de la ciudad en un "Paseo musical" para ver -y escuchar- desde cerca a todos ellos. Es la primera vez que se hace algo así por la villa y es "una gran oportunidad para saber más sobre los grandes desconocidos de nuestra música", cuenta Loli Muñoz. Y es que, como bien ella dice, "forman parte de la cultura de nuestro pueblo y es muy interesante poder saber más sobre ellos".

La primera visita fue al pequeño órgano del conservatorio municipal Julián Orbón, cuyo uso no va más allá de la enseñanza. Sin embargo, los asistentes, como Flor Beatriz Maldonado, ya quedaron impresionados: "Nunca había escuchado ni visto un órgano de tan de cerca, siempre lo tenemos arriba en las iglesias y poder disfrutar de ellos a pocos metros es algo maravilloso".

La gran mayoría de los asistentes son apasionados de la música y escucharon las explicaciones de Ramón Sobrino con detenimiento. Asistir al "Paseo musical" fue la excusa perfecta para Miguel Sánchez para poder descubrir algunos de los tesoros de Avilés: "Desgraciadamente apenas se conocen. Estamos pendientes de visitar cosas de fuera, que también merecen la pena, pero nos olvidamos de lo que tenemos aquí".

Avilés. Visita guiada órganos de Avilés. Ramón Sobrino. Musicòlogo

Parte de los asistentes en la visita al órgano de la iglesia de San Nicolás de Bari. / Mara Villamuza

Los órganos de Avilés no son muy conocidos "porque apenas están publicitados, llevo años aquí y es la primera vez que puedo saber de ellos más de cerca", cuenta Luisa Pérez. A ella también le apasiona la música, estudió varios años de piano, y había oído hablar del "Paseo musical" que se hizo antes en Oviedo: "Estas son grandes oportunidades para poder saber más de nuestro patrimonio cultural y musical, no me lo podía perder". Y es que para José Francisco García es "una gran vía para estimular a la gente a descubrir la historia de los órganos avilesinos".

La visita estuvo guiada por el catedrático Ramón Sobrino, pero también contó con la presencia de su hijo, también Ramón Sobrino, la profesora de órgano del conservatorio, Judith Busquets, y el organista José María Martínez. No solo se trataba de dar la teoría sobre qué es un órgano y cómo funciona, sino también conocer como suena en solitario y acompañado de otros instrumentos. El segundo de los órganos visitados fue el de la iglesia de San Nicolás de Bari, que "está un poco enfermo, pero pronto será arreglado". Es un "monstruo" de tres teclados y un pedal, que antes precisaba de varios monaguillos que movieran los fuelles para dar el aire que el instrumento necesitaba para funcionar. Ahora un motor hace todo el trabajo.

Kelly Connolly es estadounidense y está en España para conocer su cultura y aprovechó para unirse a esta actividad: "El sonido de los órganos me encanta y poder ver con mis propios ojos todos sus detalles es algo muy especial". Además, de esta manera "conozco más instrumentos y la cultura musical de una ciudad como Avilés".

El "Paseo musical" finalizó en la iglesia de Santo Tomás de Cantorbery, para conocer al órgano de Sabugo y el pequeñito que tienen en el altar. Allí, los organistas se prepararon para hacer un juego de respuestas entre instrumentos, e incluso para tocar en armonía para "saber que los órganos no solo hacen música de iglesia, sino que su sonido puede llegar a muchos más tipos de melodías", concluyó Sobrino.

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