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Juan Padilla, director general de Institutos Nebrija: “El grado de Enfermería era una necesidad para Asturias, la demanda es altísima y hay lista de espera”

“Prácticamente el 100% del primer claustro es asturiano, hemos propiciado el retorno de profesores que estaban fuera o no habían encontrado desarrollo profesional en casa”

“La universidad pública es fundamental y hace una labor imprescindible, pero la privada tiene la misma función y lo hacemos igual de bien. El estudiante es libre de elegir lo que quiere”

“Nuestra misión no es solo dar unas clases de grado, queremos ayudar a dinamizar y a rejuvenecer la ciudad de Avilés”

Juan Padilla, director general de Institutos Nebrija.

Juan Padilla, director general de Institutos Nebrija. / U.N.

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Covadonga Jiménez

Covadonga Jiménez

Avilés

Juan Padilla Fernández-Vega es desde hace dos años el director general de Institutos Nebrija, el órgano encargado en la universidad madrileña de poner en marcha el primer centro adscrito de la Nebrija en Avilés, que significará el estreno de la enseñanza universitaria de carácter privado en la ciudad. Anteriormente, fue secretario general de la Universidad Camilo José Cela. Aunque segoviano de nacimiento, cuando le encargaron impulsar el proyecto de la Nebrija en Avilés, asegura que lo afrontó el proyecto “por el cariño por esta tierra” que existe en la institución académica, tanto por el presidente del consejo rector de la Universidad, Manuel Villa-Cellino como por el exrector José Muñiz. “Estamos muy agradecidos por el apoyo que hemos recibido tanto del Ayuntamiento como de las consejerías de Ciencia y Salud, trabajando con rigurosidad para hacerlo todo bien”, afirma. Desde la Universidad Antonio de Nebrija confían en la oportunidad de este proyecto para ayudar a dinamizar la ciudad, tanto desde el ámbito educativo como cultural y social. “Queremos contribuir al rejuvenecimiento de Avilés”, sentencia Padilla.

-Tras recibir el informe favorable del órgano de evaluación universitario en la comunidad madrileña, ¿todo está listo para comenzar a impartir los estudios de Enfermería el curso que viene en Avilés?

-Efectivamente, la verdad que va todo muy bien. Lo único que nos queda ahora mismo es la autorización del inicio de actividad, que es el último trámite. Es una resolución que tiene que venir del Principado de Asturias a través de la Consejería de Universidades, a solicitud nuestra, y básicamente lo que evalúa este inicio de actividad es una revisión de que se cumple todo lo que dijimos que íbamos a hacer, la memoria de adscripción, y que disponemos de todos los recursos necesarios para poder empezar, desde el claustro, las instalaciones, y el informe favorable de la Agencia de Calidad sobre el título a impartir.

-¿Ese trámite se ha completado ya?

-Estamos trabajando en ello. Todo lleva su tiempo, porque al final hay que contrastar toda la información y la constitución de un centro universitario es compleja, y requiere revisar muy bien todo, pero, a priori, los plazos se están cumpliendo porque, sobre todo, en nuestro caso, tenemos todo, prácticamente, ya. Lo único que falta por terminar son las obras de uno de los edificios que van por muy buen camino, y una vez que estén finalizadas, a nuestro criterio está todo, aunque depende, evidentemente, de la Consejería de Universidades.

Arrancaremos con una decena de profesores el primer claustro, para ir incorporando poco a poco a medida que se complete el grado, y llegar a la treintena cuando estén ya implantados los cuatro cursos

-¿Ya todo el personal incorporado para el que será el primer claustro de la Nebrija en Avilés?

-Está en proceso. Lo que tenemos son una serie de precontratos de lo que será el claustro que va a iniciar las clases. Evidentemente, el claustro se va incorporando secuencialmente porque empezamos por primero, no se implantan los cuatro cursos de a golpe, entonces se contrata el claustro necesario para empezar en primero y poco a poco se van incorporando los profesores de segundo, tercero, y cuarto cursos. En principio serán unos diez profesores el primer año y poco a poco se irán incorporando hasta tener para el grado de Enfermería aproximadamente una treintena.

-En cuanto al alumnado, ¿arrancarán el primer curso con los dos grupos de cuarenta y cinco previstos?

-Serán sesenta en dos grupos, uno de mañana y otro de tarde. Y, en principio, las previsiones son que van a estar completos los dos. De hecho, en los procesos de preadmisión que hemos ido haciendo tendremos unas doscientas solicitudes, lo que pasa es que, evidentemente, va a quedar es una lista de espera porque no todo el mundo que pide la admisión se termina matriculando por muchos motivos. Uno, porque decide cambiar sobre la marcha, porque encuentra plaza en otro sitio...

-¿Y cómo esperan que se resuelva ese proceso?

-Hace unos días ya comunicamos los resultados de esa preadmisión o admisión condicionada a la autorización del inicio de actividad del centro por parte de la consejería. Ahora estamos en un proceso de solicitud de plaza, o sea, lo que sería la reserva de la plaza. Y la verdad es que va muy bien. Estamos muy contentos con la aceptación que estamos teniendo y con la demanda del grado. Está más que claro que es una necesidad para Asturias porque la demanda está siendo altísima.

En el edificio de Álvarez Acebal es donde tendremos básicamente la actividad práctica, lo que serían los laboratorios

-Las obras del edificio donde iniciarán la actividad académica están casi a punto de finalizar.

Sí. En realidad son dos edificios donde comenzamos la actividad. Uno es el Palacio de Maqua, donde desarrollarán las clases teóricas, que ahí no hay que hacer ningún tipo de actuación porque el edificio está perfectamente acondicionado. Y luego está el edificio de Álvarez Acebal, que es donde tenemos básicamente la actividad práctica, lo que serían los laboratorios, donde el acondicionamiento de ese edificio es realmente sencillo, porque básicamente era poner un ascensor, es decir, que no hay que hacer una gran obra, van por muy buen camino, están cumpliéndose los plazos establecidos y esperemos que en muy poquitas semanas esté finalizada esa obra y se pueda empezar con normalidad. Nuestra previsión es tener absolutamente todo resuelto a mediados de junio, como muy tarde.

-Una parte que atienden desde la Universidad son las soluciones residenciales para el alumnado, ¿cómo se ha resuelto esa parte para el primer curso en Avilés?

-La Universidad tiene una división de residencias universitarias, que es lo que nosotros trabajamos. Por un lado, tenemos en proyecto la puesta en marcha de una residencia, creemos que en el plazo de dos años, y ahí hemos adquirido un edificio donde tenemos la firme intención de construir una residencia, porque eso, aparte de ayudar a nuestros futuros estudiantes, también ayuda a la ciudad para que no se tensione el mercado. Disponer de un edificio abandonado, para poder rehabilitarlo y dotar de una infraestructura residencial a nuestros estudiantes es muy positivo para la ciudad, para los alumnos y para nosotros. En paralelo, empezamos el año pasado con el Instituto Nebrija del Español, que son enseñanzas de español como lengua extranjera, donde casi todos los estudiantes son futuros universitarios en el campo de Ciencias de la Salud, y necesitaban, algunos de ellos, vivienda. Lo que tenemos para ellos son pisos alquilados, unas trece plazas, que ponemos a disposición de nuestros estudiantes, pero ese no es el desarrollo, es simplemente una solución temporal hasta que tengamos la residencia para aportar una solución a nuestros estudiantes.

-¿Incluirían a los docentes del futuro centro adscrito de Avilés en esas soluciones residenciales?

-No, en principio no, porque el claustro que estamos constituyendo fundamentalmente es asturiano, o bien gente que vive allí, en Oviedo, en Avilés, en la zona, o lo que estamos encontrando también es una gran demanda de asturianos que quieren volver a Asturias, lo cual yo creo que también es muy positivo para la región, que esa gente que en un momento se fue porque no encontraba un desarrollo profesional en su casa, pues que pueda volver y tener esa oportunidad. Luego, más adelante, cuando haya profesores de intercambio, pues sí le daremos esa posibilidad de residencia, pero ahora mismo nos estamos basando en una plantilla local.

-A la oferta de los cursos de español para extranjeros han sumado otro tipo de actividades, como los cursos de surf. ¿Está prevista alguna otra formación más en esta línea?

-La prioridad fue ese impulso que nos dio el Ayuntamiento de Avilés para poner en marcha el Instituto de Español como oportunidad para la atracción de chicos jóvenes que quieren venir a estudiar a España y necesitan aprender español para poder cursar sus carreras con garantías aquí, pero luego también abrimos una línea de cursos, no tanto para esos futuros estudiantes, sino para población inmigrante que está viviendo en Asturias y que necesita el idioma español para desarrollar su trabajo normal y su vida cotidiana. Y luego, además, viene otra línea, que sería lo que nosotros llamamos el turismo lingüístico, que es atraer gente que, a través de diferentes actividades, vengan a hacer turismo a la región, aprendiendo a la vez el idioma español. Por eso esas iniciativas de español y surf, también español y golf, y español y gastronomía, que ofrece un atractivo turístico a la vez que aprenden español y ayuda, por supuesto, a la región a fomentar ese turismo de calidad.

-Entonces, ¿no se enfocan exclusivamente a alumnado universitario?

-No necesariamente tiene que ser oferta para los alumnos que están en el centro de Avilés, ni mucho menos, son cursos abiertos a todo el mundo, porque la realidad es que el perfil del estudiante de Enfermería que tenemos nosotros ahora mismo son asturianos, fundamentalmente con asturianos que no tienen plaza en la universidad pública, y antes de desplazarse fuera de Asturias y otras comunidades, prefieren quedarse aquí, en la tierra.

-¿Esos cursos de español pueden servir como palanca a futuros de la Nebrija en Asturias?

-Yo siempre digo lo mismo, cada vez que hablo con alguien de nuestro proyecto en Asturias, que lo realmente importante es empezar con nuestro grado de Enfermería en plenas garantías, con la calidad con que lo hacemos siempre en Nebrija, y de verdad nos centramos en esto, queremos abrir, empezar y hacerlo bien. Ya tendremos tiempo de pensar en el futuro y a ver qué otros grados podemos abrir, pero de verdad que es un proyecto lo suficientemente complejo como para perder el foco ahora mismo en qué vamos a hacer en el futuro.

-¿Fue más complicado de lo que esperaban poner en marcha este primer grado?

-No, la verdad que no. Cuando empiezas un proyecto de estas características mínimo son dos años, entre que obtienes la primera autorización, la autorización del centro y luego el inicio de actividad, el proceso de validación del título por la Agencia de Calidad. Por eso es muy difícil poder empezar antes de dos años. Porque hay que buscar unas instalaciones que cumplan los requisitos universitarios y los estándares de calidad que nosotros ofrecemos en todos nuestros centros, ya sea en Asturias, en Madrid o donde estemos. Pero sabíamos desde el principio a lo que nos enfrentábamos. Para la primera parte, sobre todo las instalaciones y todo esto, y toda esta puesta en marcha, el apoyo del Ayuntamiento de Avilés ha sido fundamental. Estamos realmente agradecidos. Y, desde luego, en las consejerías tanto la de Universidades como de Salud, la diligencia es estupenda, no puedo poner un pero porque están trabajando con rigurosidad y no nos están poniendo trabas, todo lo contrario, nos están guiando para que hagamos todo de la manera correcta.

-¿Tienen ya cerrados todos los acuerdos de prácticas? ¿Prevén seguir ampliando la colaboración con empresas?

-Sí, claro, cualquier convenio para prácticas es bienvenido. De momento tenemos suficiente cobertura para los alumnos que tenemos, aparte del hospital y los centros de salud que nos proporciona el Sespa, cuyo convenio todavía está tramitándose en la Consejería de Salud, pero sí tenemos ese compromiso del Sespa, que es sensible para que todo esto funcione. Y aparte tenemos acuerdo con prácticamente todos los centros hospitalarios privados de Avilés y estamos tranquilos en ese sentido. Pero, evidentemente cualquier acuerdo que nos surja evidentemente lo abordaremos porque es bueno para los alumnos.

-¿Cómo han vivido las críticas en estos meses a la llegada de la universidad privada al Principado?

-Nosotros nos mantenemos al margen de esa discusión política. Somos una institución educativa privada, muy orgullosos de lo que hacemos, y en un servicio como es la educación, lo hacemos con la máxima calidad, con el máximo rigor y con la máxima exigencia. La discusión política la dejamos siempre al margen porque no merece la pena. Cada uno puede pensar lo que quiere y nosotros confiamos en que el estudiante tiene que ser libre de elegir lo que quiere y, por supuesto, la universidad pública es imprescindible, es de una altísima calidad, tanto la Universidad de Oviedo como la mayoría de la universidad pública española y hay sitio para todos. La universidad pública es fundamental y hace una labor imprescindible y es absolutamente necesaria y es de altísima calidad, pero la universidad privada tiene la misma función. Lo hacemos igual de bien y es el alumno el que tiene que elegir en función de lo que él quiera.

-¿Qué le parece que los otros proyectos que anuncian también su llegada a Asturias próximamente, en Gijón, la Europea y, en Oviedo, la Alfonso X el Sabio, se hayan enfocado también a grados de Ciencias de la Salud?

 -No nos preocupa nunca la competencia, creemos que nos hace mejorar y, nosotros trabajamos hace muchos años en Madrid con estas otras universidades que se están implantando en Asturias, entonces esa competencia ya la teníamos. Hay una necesidad en toda España tremenda de estudiantes de Enfermería, de Medicina en general, de Ciencias de la Salud, y no hay plazas suficientes para todos los que quieren estudiar. Aquí cada uno lleva su camino, y nosotros estamos muy contentos con el nuestro.

-Su plan de futuro es instalarse de manera definitiva, cuando los alumnos de la Escuela de Arte se hayan trasladado a las instalaciones del polígono de la ría ampliada, en el palacio de Camposagrado. ¿Qué expectativas tienen para ese edificio?

-Nosotros habitualmente trabajamos en nuestros grados con 90 plazas por grado, es verdad que hasta que dispongamos del palacio de Camposagrado como sede definitiva, lo mantenemos en 60 plazas, pero lo ideal sería en 90, y que estuviéramos, pues eso, con 360 plazas en el grado de Enfermería.

-Y luego, ¿podríamos hablar de algún grado más de Ciencias de la Salud en Avilés?

-No lo tengo en la hoja de ruta ahora mismo, pero porque ahora mismo tengo un único objetivo, que es obtener el inicio de actividad y empezar la actividad con plenas garantías en septiembre, y en septiembre ya veremos a ver qué queremos hacer después. En cualquier caso, lo que hagamos, lo haremos siempre de acuerdo a las necesidades que tenga la sociedad asturiana. Primero, porque queremos estar siempre en titulaciones o en ramas, donde hay una demanda suficiente para que demos un servicio de verdad al alumno y a la sociedad, y segundo, porque a lo mejor no tiene sentido pensar en títulos que están muy tensionados, de que no hay alumnos o que no merece la pena entrar en eso.

Queremos ser una universidad de referencia en Asturias y hacerlo muy bien

-La vertiente humanista también forma parte de los pilares fundacionales de la Universidad Nebrija, ¿han pensado en ello para una futura oferta de grados después de Enfermería?

-De grados todavía no tenemos ningún planteamiento más que el de Enfermería. Lo que sí que estamos haciendo, por ejemplo, es a través del Instituto Nebrija Artes y Humanidades un curso de arte contemporáneo y coleccionismo que vamos a repetir este mismo verano. Para nosotros, esa parte humanista de Nebrija y, sobre todo, de la enseñanza del español, porque la institución Nebrija nace del Centro de Estudios Hispánicos, hace más de 40 años, con sedes ya en 10 países con la enseñanza del español como lengua extranjera, es fundamental siempre. Tenemos muchas expectativas, porque la verdad este proyecto surgió hace año y medio y queremos ser una universidad de referencia en Asturias y hacerlo muy bien, tenemos muchas ganas de hacer muchas cosas, pero tenemos que ir paso a paso porque no se puede abarcar todo.

-¿Cómo ha sido la acogida en este año y medio que llevan trabajando para desarrollar el proyecto de Avilés?

-La verdad es que la Corporación municipal y la Alcaldesa y todo su equipo nos ha ayudado un montón para que la universidad pueda empezar, y en la ciudad la acogida, en términos generales, es extraordinaria. Solamente les puedo estar agradecidos porque es da gusto cuando vamos y cómo nos reciben y cómo nos tratan en todos los lados. Porque al final nuestra misión como universidad es ayudar a dinamizar la ciudad desde un entorno educativo, cultural y social, de la investigación y la innovación, porque una universidad no es solamente dar unas clases de un grado, es mucho más, todo lo que aporta en esos ámbitos y en el rejuvenecimiento de una ciudad, porque al final estás trayendo jóvenes, atraes talento, a profesores universitarios de otras zonas, y cuando esto esté funcionando y empecemos a hacer con una manera mucho más intensa, cursos de verano, actividades formativas, seminarios, congresos, etc., al final, esto dinamiza de una manera muy fuerte la ciudad y todo lo que conlleva en hostelería, comercios, hotelería, todo, al final, es un impulso muy fuerte y, desde luego, nuestra responsabilidad como universidad está de devolver a la sociedad de Avilés el cariño con el que nos han acogido.

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