Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Comienza el derribo de los silos de alúmina de la antigua Alcoa que dará paso a la nueva fábrica de Windar

El desmontaje de las estructuras metálicas marca el primer paso para el desarrollo de una planta para la fabricación de monopiles para los parques eólicos marinos

Aspecto del silo en proceso de derribo.

Aspecto del silo en proceso de derribo. / Fran Muñiz.

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

S. F.

Avilés

Ha comenzado el derribo de los silos de alúmina de las instalaciones de la antigua multinacional Alcoa. Estas estructuras metálicas dejaron de funcionar en febrero de 2019, justo cuando las cubas electrolíticas de la multinacional dejaron de producir.

La alúmina, que es lo que lo que se guardaba en estos almacenes -había tres silos pequeños y uno bastante mayor que los otros-, es la materia prima principal para fabricar aluminio primario, que es lo que se hacía en las instalaciones de San Balandrán que Alcoa terminó vendiendo, primero a Parter Capital Group y, después, a Víctor Rubén Domenech y un denominado Grupo Industrial Riesgo.

Los barcos que llegaban del puerto de San Ciprián, en la provincia de Lugo, atracaban en los muelles de Alcoa -conocidos también como Inespal-. Allí trasladaban su carga a los silos que ahora están siendo desmontados y, a lo largo de cada turno, con camiones cisterna, esa alúmina se llevaba después a cada una de las naves de producción electrolítica.

Este derribo es el primer paso para la puesta en funcionamiento de un proyecto energético promovido por la compañía Windar Renovables, que adquirió las naves que los administradores concursales de la compañía Alu Ibérica pusieron a la venta para poner allí en marcha una planta de fabricación de monopiles, las estructuras de transición que permiten anclar los parques eólicos offshore al fondo marino. Su previsión es comenzar a producir allí en 2027.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents