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Más de tres semanas solo en el mar: la larga travesía de Juan Merediz desde San Agustín de la Florida a Avilés: "La meteorología quiso tener el protagonismo, pero se logró batir el récord"

El navegante asturiano completa una exigente ruta marítima marcada por temporales, averías y el intento de superar la marca en la Ruta del Descubrimiento

Juan Merediz amarra su regata en el puerto de Avilés tras su travesía desde San Agustín de la Florida

VÍDEO: Marta Ortiz FOTO: Miki López

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Avilés

Tras 24 días un unas pocas horas de travesía, Juan Merediz regresó este viernes a Avilés desde San Agustín de la Florida en su barco de regatas. Un proyecto que "consistía, sobre todo, en homenajear a Pedro Menéndez", cuenta el marino. Pero el objetivo, era batir el récord de la Ruta del Descubrimiento, que estaba el 21 días y 11 horas. Él navegó desde Cádiz hasta Bahamas en 18 días y 20 minutos: "Mi tripulación y yo apretamos el barco todo lo que pudimos y eso resultó ser realmente exigente".

Después de llegar a Bahamas, se dirigió a San Agustín de la Florida para comenzar el tornaviaje en solitario hasta Avilés. "La meteorología no acompañó. Empecé con muy poco viento para sufrir un temporal muy duro que generó varias roturas". Una especialmente importante, en una de las velas principales, además de "unas roturas en proa que hicieron que embarcase agua hasta el final de la travesía". Sin duda alguna, uno de los cruces más exigentes y complicados que he tenido: "La metoerología quiso tener el protagonismo".

Fue hasta Estados Unidos en compañía, pero regresó completamente solo: "La soledad puede ser una gran amiga si se acepta". Durante más de tres semanas, Juan Merediz estuvo acompañado tan solo de su barco y el océano. "Estoy acostumbrado a esto y asumo que regarán pensamientos negativos, así como otros excesivamente positivos", admite. Por eso, "es importante ser capaz de templar el ánimo en cada momento en el que no se logra el objetivo", explica.

Quien sí le acompañó durante toda la aventura fue su barco de regatas oceánico, que llevó el nombre de "Fundación Xana": "A pesar de todas las roturas, se portó de maravilla. Es algo fantástico, al fin y al cabo es el actual poseedor del récord".

El récord es importante, sí, pero para él "el proyecto tiene un valor muy personal", aunque considera que es "algo trasladable". Su historia es la de un niño que "un día soñó navegar con una almirante y, 50 años después, logró hacer este homenaje". Con mucho trabajo, 11 meses preparando todo y falta de financiación, Juan Merediz fue hasta San Agustín de la Florida y volvió a Avilés: "Pude conocer la ciudad y sus regentes, fue algo increíble. Un lugar de respeto y recuerdo por lo que sucedió hace casi 500 años".

Juan Merediz llegó al puerto deportivo avilesino este viernes a las 21.04 horas y justo a la entrada sufrió una gran avería: "Si me hubiese pillado en medio del Atlántico, aún seguiría navegando y pescando comida". Pero con una gran sonrisa le recibió su gente y compartió su experiencia: "El respeto que tienen en San Agustín de la Florida por Avilés y nuestra cultura, no lo tenemos nosotros". Nada más pisar tierra firme, caminó hasta el parque del Muelle para hacerse una foto con el que deseaba haber compartido la aventura: "No pude navegar con Pedro Menéndez, pero llego con ganas de visitarle y hacerme una foto con él".

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