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Un premio que suena a concierto, David Bermúdez actúa en Avilés tras ganar el certamen del Rotary Club: "Estoy orgulloso de haberlo conseguido y muy agradecido"

El joven pianista ovetense ofrecerá un recital en el conservatorio Julián Orbón este viernes, donde interpretará obras de Scarlatti, Beethoven, Chopin y Liszt: "Espero que la gente se lo pase muy bien"

David Bermúdez.

David Bermúdez. / LNE

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Avilés

Lleva estudiando piano desde los 4 años y este viernes 22 de mayo tocará por segunda vez en Avilés. Es David Bermúdez, de Oviedo. Recientemente, quedó campeón del primer concurso nacional de música del Rotary Club de Avilés y uno de los premios, es tocar en un concierto en el conservatorio municipal Julián Orbón. Será a las 19.00 horas, la entrada es gratuita y espera que la gente "se lo pase muy bien, porque van a escuchar música clásica, algo que cada vez es menos habitual, y el repertorio es muy entretenido".

Este concurso fue una oportunidad para "no desplazarme mucho". Se debe a que en Asturias hay muy pocas ofertas de este tipo: "Aproveché porque me quedaba al lado de casa, no me hizo falta viajar a otra parte de España". Además, ganar el concurso es como ganar una competición: "Me sentí muy feliz, muy bien, con una gran euforia y orgulloso de haberlo conseguido".

El concierto tendrá una duración de una hora, "no es para nada largo", apunta. Su programa recorre distintas épocas y estilos, comenzando con dos sonatas de Domenico Scarlatti, de contraste entre lirismo y virtuosismo con influencias españolas. La parte central del programa la ocupa una gran sonata de Beethoven, de estructura amplia y variedad expresiva. Se adentrará en el Romanticismo con dos obras de carácter íntimo y melódico de Chopin. Por último, cerrará con una rapsodia de Liszt, "famosa por su parte final, muy apoteósico", explica.

Tocar otra vez en el conservatorio municipal Julián Orbón es una maravilla para el joven: "Le tengo mucho cariño y me trae buenos recuerdos la sala donde será el concierto, porque me gusta mucho su piano". Y es que los pianistas cuentan con un hándicap que otros músicos no tienen. "Nosotros nos tenemos que adaptar al piano que sea, otros instrumentistas llevan su violín o su clarinete", admite.

La experiencia de tocar en el Julián Orbón tras ganar un concurso es "un paso muy importante en mi carrera", asegura. Por eso, "estoy muy agradecido, es una experiencia que llevaré conmigo y algo muy determinante en mi vida. Ganar es una gran hazaña", señala.

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