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El mejor queso asturiano del año, coronado en Avilés: semicurado y elaborado en Llanes con leche de cabra

El semicurado de leche de cabra de la quesería Picurriellu, en Pie de Sierra, se alza con el galardón que ha entregado Pláganu a Aurelio López e Irene San Pedro en la la Feria del Queso y el Vino que se celebra en Avilés

Premio al mejor queso en la Feria de Avilés

Premio al mejor queso en la Feria de Avilés / Mario Canteli

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Saúl Fernández

Saúl Fernández

Avilés

En Valle Oscuro, en Llanes, entre Vidiago y Cantabria, la quesería Picurriellu, que es la de Aurelio López e Irene San Pedro, ha fabricado el mejor queso de Asturias de este año. Los de la Asociación Pláganu decidieron que este semicurado de leche de cabra tenía que llevarse su premio anual, el que todas las primaveras -desde hace diecinueve años- entrega en la Feria del Queso y el Vino de Avilés.

Los maestros queseros del colectivo habían realizado seis catas y determinaron que el del Valle Oscuro iba a ser el mejor queso asturiano. “Esta es la región de las cien queserías”, resumió José Jiménez, presidente del colectivo gastronómico, de momento. “Si las cosas siguen así, esta será mi última vez al frente de la asociación”, anunció. Pero no por nada: porque lleva veinte años en la dirección y porque es bueno que haya nuevas ideas.

Por su lado, Aurelio López, con diploma y galardón en la mano –obra diseñada por la ceramista Anabel Barrio–, se mostró tan satisfecho como feliz: “Nosotros producimos leche en el mismo lugar en que la transformamos, además, en el concejo con más turismo de la región”, resumió a los periodistas. López y Irene San Pedro viven y trabajan en Pie de Sierra, en la parroquia de Carranzo. Allí hacen queso, pero también visitas guiadas. Tienen más de 300 cabras y todas juntas, al año, producen alrededor de 110.000 litros de leche: materia prima para el queso campeón de Asturias. “Toda nuestra leche, toda la que producimos en la granja, va destinada a nuestra quesería”, desveló el empresario.

Raquel Ruiz, Irene San Pedro, Aurelio López y José Jiménez, en el salón de actos del Centro de Mayores de Las Meanas.

Raquel Ruiz, Irene San Pedro, Aurelio López y José Jiménez, en el salón de actos del Centro de Mayores de Las Meanas. / Mario Canteli

Luis Gago, uno de los maestros queseros del colectivo Pláganu, se encargó de leer el acta del jurado del concurso, lo hizo en el salón de actos del Centro de Mayores de Las Meanas, en Avilés: allí, justo allí, cuarenta y ocho personas pudieron hacer una primera cata de la creación de los queseros llaniscos. “No podemos caminar hacia el futuro sin ver el pasado”, determinó López en el escenario, mirando a su esposa, a Irene San Pedro: “El sesenta por ciento, por no decir más, de esta aventura”.

Los dos ganadores del reconocimiento –“queso elaborado con leche pasteurizada de cabra, con corteza rugosa, en un formato de 500 gramos aproximadamente”– forman la segunda generación de queseros de la empresa. Los primeros fueron los padres de López. “Nosotros la cogimos por la jubilación de mis padres hace... 2005 por ahí más o menos”, añadió el quesero y, un minuto después, lo confirmó San Pedro: “Como veinte años”.

“Pertenecemos al concejo de Llanes, no hay ni denominaciones de origen ni IGP, pero tenemos nuestra marca propia: quesería Picurriellu. En la quesería hacemos varias marcas: esta de Valle Oscuro es una de ellas”. Las otras son Raposín, Pastos de Huera

La distribución del queso de Valle Oscuro es reducida, artesanal: “Hacemos toda la zona de Llanes, de Cangas de Onís y luego dejamos también piezas en Avilés, Oviedo y Gijón”, explicó López. “Nos gusta hacer la venta esa directa, tratar con un consumidor”.

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