Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Las cerezas, el mejor antídoto para el calor en la plaza de abastos de Avilés: "Hemos vendido cien kilos en una mañana"

La clientela adapta la cesta al calor y apuesta por fruta fresca, lechugas, tomates y calzado cómodo para los primeros días sofocantes

Ramón Gabarri sostiene un puñado de cerezas junto a su hijo Andrés.

Ramón Gabarri sostiene un puñado de cerezas junto a su hijo Andrés. / P. M.

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Avilés

"Cuando llega el calor, las cerezas arrasan; vendimos unos cien kilos esta mañana", comentaba Ramón Gabarri mientras hacía sus últimas ventas y daba por cerrada una jornada especialmente intensa en la plaza de abastos de Avilés. Como cada lunes, el mercado volvió a llenarse de vecinos que acudieron a hacer la compra, aunque esta vez las altas temperaturas se convirtieron en las grandes protagonistas del día. Con el sol apretando desde primera hora, la fruta fresca ganó terreno en los mostradores y las cerezas fueron uno de los productos más buscados.

Tanto vendedores como visitantes buscaron durante toda la mañana cualquier rincón a la sombra para tomarse un respiro entre compra y compra. Entre los comerciantes, el diagnóstico era prácticamente unánime: las cerezas fueron la sensación del día. "Se están vendiendo muy bien", repetían en varios puestos, donde destacaban además que este año había venido una cosecha "muy buena".

Pese a su éxito, las cerezas no fueron las únicas protagonistas de la mañana. También tuvieron salida otros productos de la huerta, especialmente las lechugas y los tomates, que ganaron presencia en las bolsas de la compra a medida que avanzaba la jornada. "Lo mejor para este calor es una buena ensalada", resumía Valentina Domínguez, vecina de Gijón, mientras abandonaba el mercado cargada de verduras.

Aun así, el calor no solo marcó el ritmo de las ventas, sino también el del trabajo. Para quienes pasaron la mañana tras los mostradores, la jornada se hizo especialmente "pesada" a medida que subían los grados. Además, los vendedores mostraron su preocupación por el impacto del clima en el campo, donde varias cosechas dependen todavía de que la primavera deje algo más de agua. "Puedes regar mucho, pero las cosechas necesitan lluvia. Si sigue este tiempo así, a ver qué hacemos", advertía Víctor González, vendedor.

Las "3B" siguen triunfando en el textil

El calor también se dejó notar en los puestos de ropa, donde los vendedores reconocían estar "muy contentos" con una subida de temperaturas que ha animado las ventas y les ha obligado a adelantar unas semanas algunas prendas que, en condiciones normales, empiezan a asomar ya entrado junio. Las camisetas ligeras, los vestidos frescos y el calzado de verano ganaron espacio entre los percheros antes de lo previsto.

Los puestos de calzado llenos de clientes.

Los puestos de calzado llenos de clientes. / P. M.

A media mañana, decenas de visitantes se agolpaban delante de cestas llenas de alpargatas y chanclas a precios bajos, removiendo entre tallas y colores en busca de algún chollo. La escena se repetía en varios puntos del mercado, con compradores que alternaban las bolsas de fruta y verdura con alguna prenda ligera recién adquirida. "Aquí da igual el tiempo, la época del año y la hora del día. Mandan las 3B: bueno, bonito y barato", explicaba Enrique Fonseca, vendedor, mientras atendía a varios clientes.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents