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Avilés se viste de punta en blanco para la primavera de comuniones en San Nicolás

La parroquia celebró este sábado la Primera Comunión de 32 niños dentro de una primavera en la que cerca de 200 menores recibirán el sacramento en las distintas iglesias de la ciudad

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Avilés

Las campanas de la iglesia de San Nicolás de Bari rompieron y el desfile de familias vestidas de punta en blanco alteró la tranquilidad de la mañana del sábado en el casco histórico avilesino. La céntrica parroquia acogió una nueva jornada de primeras comuniones en la que 32 niños y niñas recibieron el sacramento acompañados por una decena de catequistas y por el párroco, José Juan Hernández, en una ceremonia arropada por centenares de allegados que llenaron el templo y sus inmediaciones. La celebración forma parte de una de las citas más señaladas del calendario religioso y social de la primavera avilesina, unas semanas en las que cerca de doscientos menores de todo el concejo pasarán por este proceso en las distintas parroquias de la ciudad.

Este año, en San Nicolás de Bari, 103 pequeños completan este ciclo que comenzó hace tres años y que se ha ido reforzando semana a semana con las lecciones de los catequistas. En la iglesia no quedaba un banco libre y se instalaron varias televisiones para que quienes ocupaban las zonas con peor visibilidad pudiesen seguir la ceremonia, que también se escuchaba por los altavoces. "Aunque se tiende a pensar todo lo contrario, sigue habiendo muchos niños que quieren hacer la Primera Comunión. Aquí tuvimos que dividirlos en cuatro grupos; este es el tercero y el domingo cerraremos con quince niños más", explicó el catequista Nicolás García.

Todos los niños, acompañados por los catequistas, aguardaban el inicio de la ceremonia en el patio interior del colegio anexo a la parroquia, compartiendo los nervios y la ilusión propios de una jornada tan señalada. Mientras tanto, las familias conversaban a las puertas del templo y buscaban su sitio para no perder detalle. La señal de que todo estaba listo llegó con la salida del párroco, momento en el que la comitiva comenzó a avanzar hacia el interior de la iglesia.

Los pequeños, que habían ensayado el lunes y el martes de esta misma semana para que todo saliese perfecto, hicieron su entrada al son de una versión religiosa de la popular canción "Forever Young". Durante la misa todos tuvieron su cuota de protagonismo, con distintas lecturas e intervenciones, antes de recibir por primera vez la comunión ante la mirada emocionada de familiares y amigos. "Traerles a catecismo durante tres años y preparar el banquete es un esfuerzo, pero merece la pena por la alegría que nos llevamos todos hoy", destacó Noelia Suárez, familiar de uno de los niños.

Nostalgia del pasado

Para muchos familiares resultó inevitable echar la vista atrás y recordar el día de su propia comunión. Entre los padres afloraban algunos regalos guardados en la memoria con especial cariño, desde una pelota de fútbol hasta algún Scalextric, mientras que muchas madres y abuelas volvían mentalmente al vestido que llevaron aquel día. "Por unas cosas o por otras siempre recuerdas con cariño este día. Es una jornada muy especial, un regalo para ellos", destacó Mateo Blanco, también familiar de uno de los niños.

"Si te digo que todavía me acuerdo del día en que la hice y que recuerdo perfectamente el vestido que llevaba, igual no te lo crees. Pero también es verdad que ha cambiado mucho el significado del día. Ahora los niños están más habituados a salir a comer fuera; en nuestra época era una jornada muy especial por todo. Solo ir a un restaurante con toda la familia ya era una celebración", señaló Nieves Pena, tía de una de las niñas.

Cuando acabó la ceremonia llegó el turno de las decenas y decenas de fotos con toda la familia antes de que cada grupo pusiese rumbo al restaurante en el que tenía reservada la comida y donde iba a pasar buena parte de la tarde. Este domingo se repetirá la estampa con otros quince niños, que despedirán una promoción especialmente querida por los catequistas y el párroco de San Nicolás de Bari.

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