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Secciones

La hostelería de Avilés se prepara para los conciertos de "El Último de la fila" y Aitana: "Nos sitúan en el mapa; son una maravilla para el sector y para la ciudad"

El gremio avilesino prevé un gran impulso económico con estos eventos, los más multitudinarios de la historia de la ciudad, que ya han agotado las plazas hoteleras y atraen a visitantes a la comarca "que repetirán"

Aitana, durante uno de sus conciertos, en una imagen de archivo.

Aitana, durante uno de sus conciertos, en una imagen de archivo. / EFE

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Illán García

Illán García

Avilés

Avilés está expectante. La ciudad acogerá los días 20 y 26 de este mes los conciertos más multitudinarios de su historia. Serán en los exteriores del pabellón de La Magdalena y, cada uno, tendrá un aforo de 20.000 personas. Esa cifra supone aproximadamente un 25% de la población avilesina que, actualmente, supera ligeramente los 76.000 habitantes. El primero de los conciertos, el del día 20, correrá a cargo de "El último de la fila", uno de la decena de espectáculos que dará esta histórica banda en su gira de despedida. El otro, el del día 26, vendrá de la mano de Aitana, que se ha convertido en un fenómeno social principalmente entre el público más joven. Estas iniciativas no solo moverán personas, también la economía local, como aplaude la hostelería de la ciudad: "Nos sitúan en el mapa, es una maravilla para el sector y para la ciudad", celebran de dos citas que han conseguiro que las más de mil plazas hoteleras de la ciudad lleven meses agotadas.

Los conciertos de "El último de la fila" y de Aitana superarán a los espectáculos más concurridos hasta la fecha en Avilés. Melendi atrajo a un total de unos 15.000 fieles pero lo hizo en dos fechas y también en el pabellón de La Magdalena. "La Raíz" reunió a 8.000 personas en el mismo espacio en el que "Amaral" hizo lo propio con más de 6.000. El interés que ha suscitado el concierto de "El último de la fila" permitió incluso agotar todos los boletos hace un año, al poco de que los tickets salieran a la venta.

"La hostelería avilesina está preparada", afirma Rafa Bonilla, responsable de hostelería de la Ucayc (Unión de comerciantes de Avilés y comarca). "Damos la bienvenida a todo el mundo, los conciertos está claro que atraen mucha gente y siempre hay asistentes que comen y beben en nuestros locales y compran en nuestros comercios", añade Bonilla, convencido de que este tipo de iniciativas "ayudan a hacer ciudad" y los conciertos son un escaparate para que los visitantes "repitan de nuevo".

Obras de colocación de torres de iluminación para conciertos en el entorno del pabellón de La Magdalena

Obras de colocación de torres de iluminación para conciertos en el entorno del pabellón de La Magdalena / Miki López

La Ucayc entiende que los conciertos responden al cuatrinomio por el que vela su asociación, es decir, la promoción de la ciudad, la cultura, el comercio y el turismo. Esta asociación remarca que los grandes espectáculos son "un arma de promoción en destino". Para beneficiarse de esa inercia, la Ucayc organizará en los próximos meses sorteos de entradas a conciertos asociados a la tarjeta "Aquí vuelvo", que ya genera descuentos en el más de un centenar de establecimientos asociados.

David Franqueira es otro hostelero de la ciudad. "Esos conciertos nos vienen de maravilla, traen muchísima gente a la ciudad y es un muy buena manera de comenzar el verano", señala Franqueira, que como Bonilla destaca que los grandes recitales, sobre todo el de "El Último de la fila", "son uno de los mayores escaparates de la ciudad y una buena manera para hacer la primera visita a Avilés".

Miguel Villabrille, también empresario del sector, valora la programación de grandes espectáculos: "Son una bendición, Avilés se sitúa en el mapa". Además, destaca que la organización de estos espectáculos históricos para la ciudad no solo supondrán un impulso para la economía de la ciudad en líneas generales, sino que lo harán en "fechas perdidas, en las que no suele haber apenas actividad", de ahí que ese valor añadido sea aplaudido por los hosteleros. "La hiperactividad a la hora de programar conciertos, me encanta", señala Villabrille, que ya ha recibido reservas para comer en su negocio y un tardeo posterior antes del inicio del concierto de "El Último de la fila".

El desarrollo de estos conciertos llegará además después de la instalación de tres nuevas torretas de iluminación en el entorno del pabellón de La Magdalena, que se confirma una vez más como uno de los recintos más adecuadso de la región para albergar grandes espectáculos con figuras de renombre. No hay que olvidar además que este espacio ha albergado en los últimos años no solo conciertos sino también festivales como es el caso del Monoloco y del Reggaeton Beach Festival.

Así las cosas, la hostelería aplaude este tipo de iniciativas. Los conciertos del “Último de la Fila” y de Aitana en Avilés van a movilizar a medio millar de trabajadores: desde maquinistas, guardias de seguridad o personal de “catering” y supondrán un impacto para la economía local de 2,6 millones de euros, según las estimaciones municipales.

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