Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Urtasun, ministro de Cultura, en la inauguración de la Bienal Climática: "Avilés ha sabido reinventarse sin renunciar a su identidad"

"Avilés asumió el reto de recuperar su patrimonio natural e histórica, sin sacrificar su ser industrial; y conseguimos recuperar el orgullo de pertenencia a la ciudad", destaca la alcaldesa, Mariví Monteserín, en el acto de apertura del encuentro cultural, que tuvo lugar en el parque Ferrera

Urtasun, acompañado de Mariví Monteserín y Amanda Masha, en su recorrido por el Ferrera

M.M. / Á.D.F.

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

"Avilés ha sabido reinventarse sin renunciar a su identidad". El parque Ferrera fue en la mañana de este jueves el escenario del acto de inauguración de la Bienal Climática, un ambicioso y vanguardista encuentro que, bajo el lema "Ensayar lo inesperado", pretende fomentar el diálogo entre cultura y los diferentes agentes sociales para reflexionar sobre cómo se deben afrontar las transformaciones industriales, sociales y medioambientales. El acto, que tuvo lugar al aire libre, en una soleada y calurosa mañana, reflejo de ese calentamiento global que se pretende abordar durante los próximos cien días en el concejo, estuvo presidido por el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, quien destacó la idoneidad de Avilés para albergar esta iniciativa, que tendrá más de 60 actividades programadas. "Esto no es solamente una programación artística, ni únicamente un conjunto de exposiciones o actividades. Es una invitación a reunir miradas distintas, a poner en diálogo el arte, la ciencia, la arquitectura, la industria, el conocimiento local y la participación ciudadana para crear espacios de escucha desde los que abordar el reto de la transición ecológica", proclamó.

La encargada de abrir el acto fue la alcaldesa, Mariví Monteserín, quien resaltó que la Bienal Climática "reconoce a Avilés como referente de transformación medioambiental y cultural de nuestro país". "Avilés sacrificó su identidad por la industria, que generó miles de puestos de trabajo, pero a la vez supuso una dura carga. Arrasó totalmente el medio ambiente, degradó hasta extremos insoportables su aire y su ría, y ocultó el patrimonio de la ciudad bajo una pátina de carbono y suciedad", relató la regidora, que presumió también de la reacción de la ciudad a esta situación: "Con la llegada de la democracia, Avilés asumió el reto de recuperar su patrimonio natural e histórica, sin sacrificar su ser industrial; y conseguimos recuperar el orgullo de pertenencia a la ciudad".

En el acto también tomó la palabra Amanda Masha, la directora artística de la Bienal, que reivindicó la Bienal "no viene a ofrecer respuestas definitivas ni soluciones concretas". "Pero sí creemos que hay algo valioso en reunirnos para ensayar algunas respuestas. Y además, creemos que hay algo en hacerlo desde las preocupaciones y los anhelos del territorio de Avilés de Asturias, aprendiendo de su memoria industrial y rural de sus comunidades y sus paisajes", resaltó la programadora cultural, que recibió numerosas felicitaciones por el trabajo realizado a lo largo de toda la mañana.

Maite Verdú, directora general de Agenda Urbana y Arquitectura, puso el foco en que "la crisis climática no solo es una cuestión técnica, no solo es una cuestión académica, sino que es cultural, social y profundamente humana". "Por eso el lema elegido, 'ensayar lo inesperado', me parece que es especialmente pertinente, nos invita, no solo anticipar lo que sabemos que va a ocurrir, sino a prepararnos para lo imprevisto y a ensayar nuevas respuestas; y es aquí donde la arquitectura tiene un papel esencial. No solo como disciplina técnica o disciplina, funcional o estética, sino como una herramienta política capaz de transformar el territorio y de responder a los grandes retos de nuestro tiempo", apuntó.

En representación del ministerio de Transición Ecológica, otras de las administraciones involucradas en la organización, participó el subsecretario Miguel Ángel González Suela, que llevó la atención a la óptica que ofrece la Bienal. "Pensábamos que la solución para la crisis climática radicada quizá en tecnologías mejores o en mejores políticas, pero sabemos que no. Depende de nuestra capacidad para imaginar futuros posibles, y en ese sentido la Bienal es trascendental porque nos va a ayudar a imaginar lo que todavía no sabemos nombrar", apuntó.

La más alta representante del Principado fue la consejera de Cultura, Vanesa Gutiérrez, que excusó la ausencia del presidente autonómico, Adrián Barbón, por "compromisos sobrevenidos" -según la agenda oficial estaba en Valladolid, en la toma de posesión de Alfonso Fernández Mañueco como presidente de la Junta de Castilla y León-. Gutiérrez reivindicó la importancia del arte para la sociedad. "La mirada artística no se ha conformado con denunciar los daños devastadores de la mano humana sobre el medio natural, sino que también nos ha indicado cómo debemos pensarnos y vivirnos en comunidad de una forma sostenible. Para todo eso servirá está Bienal", afirmó, en una cita en la que también estuvo presente la delegada del Gobierno, Adriana Lastra, que no tomó la palabra.

Urtusun, el encargado de cerrar el acto, puso el énfasis en el potencial de la cita. "Nos recuerda que la transición ecológica también se construye desde la cultura, porque pocas herramientas son tan poderosas como la cultura para ayudarnos a imaginar entre todos y todas el país y el mundo que queremos lograr", concluyó el ministro, antes de comenzar un paseo por las instalaciones que acogen la Bienal Climática, en el que Masha y algunos autores explicaron al Ministro sus obras.

Un programa público de más de 60 actividades para conectar arte, industria y territorio con la ciudadanía

La Bienal Climática se completa con un amplio programa público de más de 60 actividades, dirigido por Atelier itd y la Asociación El Día Después, que propone recorridos por paisajes industriales y naturales, talleres participativos, debates, instalaciones, acciones performativas y proyectos que conectan arte, ciencia, ecología y ciudadanía. Entre las propuestas destacan las Derivas de la Cartografía Crítica, itinerarios que exploran la memoria industrial y las transformaciones urbanas de Avilés; intervenciones artísticas como El banquete de las doncellas, de Agnes Essonti, Florecimiento, de Amanda Piña, o Nube Móvil, de Rotor Studio; así como diversos laboratorios ciudadanos orientados a imaginar colectivamente futuros energéticos, sociales y ambientales.

La programación presta además una atención especial al patrimonio, la cultura popular y los saberes locales asturianos mediante actividades vinculadas a la memoria rural, la arquitectura tradicional, la oralidad y las prácticas comunitarias. A ello se suma la línea de investigación Arquitecturas Comunes, que explora cómo equipamientos públicos como bibliotecas, parques o centros cívicos pueden convertirse en espacios de convivencia, aprendizaje y adaptación frente a los retos ecosociales, con proyectos como Bibliokepos, desarrollado en la Biblioteca de La Luz de Avilés junto a comunidades y agentes locales.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents