Daniel Hernández, exjefe de Traumatología del San Agustín de Avilés: "Empezamos siendo, hace 50 años, veinte médicos y muchos de ellos venían de otras regiones"
"Ahora la relación entre paciente y médico es más impersonal, no se conocen entre ellos ni físicamente ni en los nombres", asegura el catedrático

Imagen de noviembre de 2015. Daniel Hernández Vaquero, en el centro y sin bata, con los primeros alumnos de la carrera de Medicina que realizaron prácticas en el Hospital San Agustín. De izquierda a derecha, sentadas, Sara Carnicero y Silvia García Fau; de pie, Paula Ureña, Sofía Díaz, Laura Escalada, Cristina Pérez, Héctor Pérez, Elena Riesco, Luis García (profesor), Laura de la Campa, Isabel García (profesora), Diego Fernández e Inés Bugallo. | LNE
Daniel Hernandez Vaquero
Se cumplen 50 años desde que un grupo de profesionales comenzaran a trabajar en la llamada Residencia Sanitaria de Avilés. Alrededor de 20 de ellos eran médicos y, curiosamente, un alto porcentaje provenían de otras regiones o ciudades. Y ello era así porque la estructura médica de Avilés estaba configurada alrededor del Hospital de Caridad, del Hospitalillo de Ensidesa y de la Clínica de la Cruz Roja. La llegada de un grupo de médicos jóvenes alteraba –y hasta incomodaba– una situación que se había conformado con el cambio que sufrió Avilés con la llegada de la gran industria.
Empezaron a funcionar los servicios de Medicina Interna, Ginecología y Pediatría, y en el mes de septiembre los de Traumatología y Cirugía General. Poco a poco, se fue completando el cuadro facultativo, no sin problemas, ya que durante los primeros meses los diferentes servicios constaban solo de tres o cuatro médicos que soportaban muchas guardias y escasos recursos.
El hospital fue creciendo en todos los aspectos y siempre para bien, aunque hay que recordar que se perdieron oportunidades. No puede olvidarse que en aquellos años funcionaba en la Residencia una Escuela de Enfermería o de ATS –como entonces se llamaba–, que acabó siendo cerrada sin ninguna justificación. Parece que ahora la formación de estos profesionales puede volver a la ciudad.
Si hubiera que considerar los momentos más importantes de estos 50 años en el Hospital, debería considerarse por una parte su ampliación, que supuso un nuevo edificio de consultas externas, la remodelación de las habitaciones, la ampliación del área quirúrgica, etcétera. Esta obra, fruto del empeño de una gran gerente, consiguió una modernización de todo el hospital. con la posibilidad de adaptar nuevas tecnologías y la llegada de nuevos servicios. Otro gran momento fue cuando llegaron los primeros residentes, jóvenes médicos en formación, que han ido ocupando plazas en otros hospitales dentro y fuera de Asturias, llevando el nombre de la ciudad y de su Hospital a otras latitudes. Y, por último, otro momento culminante fue cuando se declaró al Hospital San Agustín como Universitario, lo que no solo elevó su nivel, sino que supuso un reconocimiento a su personal en todas sus categorías.
Con el paso del tiempo, el Hospital ha cambiado, desde luego, como todas las instituciones en un intervalo de medio siglo. Al principio, era un centro pequeño, donde todos se conocían y donde se palpaba una gran ilusión en ser mejores, actualizarse continuamente y atender con alta calidad a los pacientes. Las consultas externas se llenaban de las derivaciones del Ambulatorio, centro donde estaban otros especialistas no hospitalarios. La Atención Primaria, llamada Medicina General entonces, estaba muy alejada del Hospital y solo se relacionaba con ella en Urgencias. Los pacientes eran más jóvenes y eran frecuentes los accidentes laborales derivados desde las diferentes empresas o desde las mutuas laborales.
Ahora, los pacientes son de mayor edad y más complejos. La relación entre los facultativos y entre paciente y médico es más impersonal, no se conocen entre ellos ni físicamente ni en los nombres, pero una buena formación y la capacidad de utilizar métodos técnicos mejores facilitan una buena atención. Hablar a una pantalla cuando al otro lado esta una persona que te necesita y a la que puedes ayudar no es un buen sistema de relación interpersonal.
El Hospital Universitario San Agustín (HUSA) es de la comarca de Avilés. Será lo que la ciudad y su comarca quieran que sea. Está formado por personal que podía haberse marchado a otro centro y a otra ciudad, pero que han querido quedarse aquí. Se han hecho vecinos de aquí y han creado familias que ya pertenecen a esta ciudad.
Esperemos que, en los próximos 50 años, el hospital crezca no solo técnicamente, sino en la atención a los pacientes y en una más amplia relación con Atención Primaria y, al fin, con la colectividad a la que pertenece. Esperemos que durante muchos años más, al pasar cerca de Heros y ver el edificio del HUSA, recordemos con gratitud que allí nacieron nuestros hijos, que allí nos aliviaron, o al menos nos mejoraron, y que allí murieron nuestros abuelos rodeados de cuidados y de cariño.
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