El PP exige al gobierno una reunión urgente con la directiva del Real Avilés y el resto de grupos municipales para aclarar la situación del Suárez Puerta
"Aquí ya no hablamos solo de papeles o de trámites administrativos: hablamos también de la seguridad de las personas que acceden a esa instalación cada fin de semana", advierte el edil del PP Carlos Fernández

El Suárez Puerta, en una imagen reciente / Miki López
A. F. V.
El grupo municipal del Partido Popular en Avilés registró este sábado una solicitud formal para que el equipo de gobierno convoque con carácter urgente una reunión conjunta con los representantes legales del Real Avilés Industrial C.F. y todos los grupos municipales, con el objetivo de aclarar la situación jurídica y administrativa del uso del estadio Román Suárez Puerta. El concejal popular responsable del área de Deportes, Carlos Fernández, defiende que "el Real Avilés, sus aficionados y la ciudad merecen una explicación clara, completa y documentada de lo que está ocurriendo". A su juicio, resulta "inaceptable" que, tras años de problemas y con la concesión del estadio ya vencida, el Ayuntamiento no haya ofrecido aún una solución definida.
El PP había solicitado previamente la celebración de un pleno extraordinario para abordar el asunto, sin que la situación se clarificara. Hace aproximadamente un mes, los populares volvieron a preguntar por el título habilitante que debería regularizar provisionalmente el uso de la instalación mientras no se tramita la nueva concesión administrativa. La respuesta del gobierno fue que había enviado una propuesta al club que este no había aceptado. El club, sin embargo, sostiene lo contrario. "Ayer [por el viernes, cuando se celebró el último Pleno municipal] volvimos a preguntar y el gobierno volvió a dar la misma respuesta", relata Fernández. "Por eso preguntamos algo muy sencillo: ¿quién engaña a quién? ¿Qué documentación existe? ¿Qué propuesta se ha enviado? ¿Qué ha contestado realmente el club?".

Carlos Fernández / MARA VILLAMUZA
Más allá del conflicto administrativo, el PP advierte que el Román Suárez Puerta, instalación de titularidad municipal, presenta un estado de conservación "preocupante". "Aquí ya no hablamos solo de papeles o de trámites administrativos: hablamos también de la seguridad de las personas que acceden a esa instalación cada fin de semana", señala Fernández. El concejal popular traza un contraste con otras ciudades asturianas donde, a su entender, los clubes de fútbol operan con normalidad y estabilidad. El resultado de la gestión actual, según Fernández, es "una concesión vencida, inseguridad jurídica, estadio en mal estado, falta de mantenimiento y una afición que paga una y otra vez las consecuencias de la dejadez del Ayuntamiento".
El Grupo Popular exige que la reunión se celebre "con luz y taquígrafos": con todos los grupos municipales presentes, con los documentos sobre la mesa y con las versiones de cada parte expuestas públicamente. "El Real Avilés necesita estabilidad. Los aficionados necesitan seguridad. Y Avilés necesita un gobierno que deje de esconderse tras reuniones opacas de las que sólo ellos son parte", concluye Fernández.
Suscríbete para seguir leyendo
- La UVI móvil interviene, de nuevo, en el Aeropuerto: una vigilante de seguridad tuvo que ser trasladada hasta el Hospital Universitario San Agustín tras sufrir un síncope
- Dos heridos muy graves tras la colisión entre un camión y un turismo en Corvera
- Muere a los 48 años el compositor castrillonense Ernesto Paredano, autor de bandas sonoras para cine y teatro
- La historia de Samba Guene: de ser marinero en el norte de Senegal a regentar uno de los bares con más historia de Luanco
- Evacuan en helicóptero a una mujer de Castrillón desaparecida durante la madrugada
- Habla el bañista al que salvaron los socorristas de Salinas: 'Esta es tu última singladura, Felixín
- La macroplanta solar de Asturiana de Zinc ya está operativa: es la mayor de España para autoconsumo con una superficie equivalente a 25 campos de fútbol
- Tres detenidos en Avilés por un atraco violento a un bar de Villalegre que acabó con un coche calcinado