Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Las ciudades industriales españolas conversan en la Bienal Climática de Avilés: "Lo más importante es que las transformaciones no paren nunca"

Representantes de Huelva, Lucena, Viladecans y la ciudad anfitriona cierran el programa del encuentro con un intercambio de experiencias sobre reconversión económica, sostenibilidad, innovación y colaboración entre agentes

Por la izquierda; Jaime Moreno, Olga Morales, Manuel Campa, Aurelio Fernández y Lucía Núñez.

Por la izquierda; Jaime Moreno, Olga Morales, Manuel Campa, Aurelio Fernández y Lucía Núñez. / P. M.

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Avilés

La Bienal Climática de Avilés puso este viernes el broche a la semana con una mesa redonda sobre ciudades industriales celebrada en el parque Ferrera, un escenario al aire libre que sirvió para reunir a responsables públicos de Avilés, Huelva, Lucena y Viladecans. Bajo la moderación de Jaime Moreno Serna, profesor de la UPM, los participantes compartieron las experiencias de sus municipios en materia de transformación industrial, sostenibilidad y desarrollo urbano. "Es un privilegio poder celebrar este tipo de eventos en espacios como el parque Ferrera. Hoy tenemos cuatro ciudades distintas, pero complementarias. Todas ellas son un ejemplo de liderazgo industrial", destacó el moderador al inicio del encuentro.

El encargado de abrir el turno de intervenciones fue el concejal de Desarrollo Urbano de Avilés, Manuel Campa, quien defendió la evolución experimentada por la ciudad desde la implantación de la gran industria en los años cincuenta hasta el actual proceso de diversificación económica. El edil recordó que aquel crecimiento generó "una mala planificación urbana" y dejó importantes secuelas sociales, aunque también permitió consolidar un tejido empresarial que supo reinventarse con el paso de las décadas. "Los pequeños talleres empezaron a crecer hasta el punto de internacionalizarse y eso nos permitió solventar las diferentes crisis sin perder nuestra identidad. Lo más importante es que las transformaciones no paren nunca, el objetivo ahora es incorporar al resto de los sectores de la ciudad en este proceso", afirmó.

Industria con identidad

Desde Huelva, la delegada territorial de Economía, Hacienda, Fondos Europeos y de Industria, Energía y Minas, Lucía Núñez, reivindicó el peso histórico de la minería y la capacidad de adaptación de un territorio que, según explicó, pasó de ser una ciudad marcada por la contaminación a convertirse en un referente en sostenibilidad industrial. La responsable andaluza aseguró que el cambio fue posible gracias al compromiso conjunto de administraciones, empresas y ciudadanía. "Huelva olía a celulosa y hoy vivimos en una ciudad limpia. Nosotros apoyamos a las empresas, pero con nuestras reglas. Si quieres trabajar en Huelva, tienes que respetarlas", subrayó. Núñez recordó que las cuatro explotaciones existentes generan más de 6.000 puestos de trabajo, insistiendo en que la riqueza económica debe traducirse también en una rentabilidad social para la población.

El alcalde de Lucena, Aurelio Fernández, centró su intervención en el carácter emprendedor de una ciudad que, pese a carecer de grandes infraestructuras de comunicación y no haber vivido una gran reconversión industrial, ha conseguido consolidar uno de los principales polos manufactureros de Andalucía. Explicó que el desarrollo económico nació del impulso de empresarios locales y que, con el tiempo, ese tejido ha atraído inversiones externas. "Cualquiera de nuestros empresarios cuando abre su ventana solo ve olivos. Están allí porque son gente de la tierra que quiere apostar por nosotros", resumió el regidor, que recordó que el frío industrial lidera actualmente la actividad económica del municipio.

Fernández destacó además que existen compañías con más de 1.000 trabajadores en una ciudad de apenas 40.000 habitantes, lo que convierte al municipio en un motor económico para buena parte de la comarca. En ese contexto, reclamó que las administraciones mantengan un papel activo facilitando la implantación y crecimiento de empresas. Según señaló, la obligación de los ayuntamientos pasa por crear las condiciones necesarias para que "no se vaya nadie" y seguir reforzando un modelo basado en la iniciativa empresarial local.

Un referente renovable

La alcaldesa de Viladecans, Olga Morales, puso el acento en la importancia de compartir experiencias entre ciudades que, pese a sus diferencias, han afrontado procesos similares de crecimiento. Recordó que su municipio también recibió un importante flujo migratorio vinculado al desarrollo industrial y que aquello obligó a acometer profundas transformaciones urbanísticas. Morales defendió un modelo en el que las empresas se integren plenamente en la vida de la ciudad. "Queremos que las empresas no tengan un simple código postal, sino que crean en una forma conjunta de construir", afirmó, antes de destacar la colaboración público-privada desarrollada con compañías como Roca y el objetivo de convertir a Viladecans en un referente en el uso de energías renovables.

La mesa redonda sirvió así para cerrar una semana de actividades de la Bienal Climática de Avilés con un mensaje compartido entre las cuatro ciudades participantes: la industria continúa siendo un elemento clave para el desarrollo económico, siempre que avance de la mano de la innovación, la sostenibilidad y la implicación de la ciudadanía. Desde realidades muy distintas, los representantes coincidieron en que la transformación industrial solo puede entenderse como un proceso continuo, capaz de generar empleo sin renunciar a la protección del entorno y a la mejora de la calidad de vida de los vecinos.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents