Fracasa la Ciudad Deportiva del Real Avilés al chocar el club con el Principado
Baeza denuncia falta de apoyo de la Oficina Económica y el Gobierno regional asegura que se ofrecieron otras vías de colaboración que se rechazaron

Por la izquierda, Jorge Carcedo, Darío García, del estudio de SOA arquitectura, Diego Baeza e Iván Fernández, en la presentación de la Ciudad Deportiva del Avilés. / MARA VILLAMUZA / LNE
Marián Martínez / Covadonga Jiménez
La famosa Ciudad Deportiva que el presidente del Real Avilés, Diego Baeza, ideó para Corvera está en suspenso sine die. La decisión responde a la falta de respaldo por parte del Gobierno regional, según confirmó el propio club, que señaló directamente a la Oficina Económica del Principado. Y no solo eso. Anunció también que reclamará al Ayuntamiento de Corvera la devolución del dinero que ya había depositado para hacerse con los terrenos donde se iba a ejecutar el proyecto.
La respuesta del Principado a las acusaciones de Baeza fue inmediata. «El Gobierno de Asturias considera completamente injusto que los promotores de la ciudad deportiva del Real Avilés en Corvera culpen al Principado -y, en concreto, a la Oficina Económica - de la paralización». El Ejecutivo regional puntualizó que «no sólo se mantuvieron varias reuniones relacionadas con el proyecto, sino que incluso se les ofreció la posibilidad de explorar posibles vías de colaboración a través de la SRP o Asturgar que, por las razones que sea, decidieron desestimar».
Según fuentes conocedoras de la operación, una de las dudas que generó la operación en el Principado fue que uno de los interlocutores era Antonio Martos, que estuvo imputado en tramas de corrupción.
La Ciudad Deportiva del Real Avilés en Corvera se presentó en público en mayo de 2023 como una instalación multidisciplinar, con cuatro campos de fútbol once -tres de ellos de hierba artificial y un mini estadio con capacidad para unos 3.000 espectadores de hierba natural-, un pabellón de fútbol sala y baloncesto, pista de atletismo, seis pistas de pádel, seis pistas de tenis, rocódromo, zona de eSports y una residencia para unos 150 deportistas. También contaría con un aparcamiento general de unas 200 plazas.
El diseño inicial, realizado por SOA Arquitectura, se presentó en El Llar de Las Vegas con una inversión de 16 millones de euros y, según los promotores, estaría lista en el plazo de unos 30 meses. «Un año para concluir los trámites administrativos y, entre 12 y 16 meses para ejecutar las obras», dijeron entonces. De eso hace tres años y todo sigue igual.
Diego Baeza concibió la ciudad deportiva como «un proyecto de Asturias, para Asturias», con una “enorme proyección”. De hecho, el proyecto fue creciendo con el paso del tiempo y el propio presidente del club avilesino llegó a asegurar que la inversión llegaría a los 32 millones de euros.
A partir de ese concepto se intentó la implicación del Principado, planteando incluso que debería ser considerado como un «proyecto estratégico» para la comunidad autónoma.
Los socios internacionales
Según explicó Baeza en el comunicado emitido ayer, logró atraer a dos «socios internacionales de primer nivel como Stoneweg, creyendo en esta iniciativa desde el primer día, y posteriormente a NSN (del que es copropietario Andrés Iniesta), un grupo con una clara vocación internacional y una firme apuesta por el deporte como herramienta de crecimiento, innovación y transformación».
Esto permitió la revisión del modelo de negocio, el plan de explotación, la viabilidad comercial y la estructura operativa del complejo deportivo». Con ello se consiguió una «propuesta diferencial, con capacidad para convertirse en un referente internacional del deporte de alto rendimiento y en la mayor inversión deportiva jamás planteada en la comarca de Avilés».
Sus socios consideraron entonces que era «imprescindible» contar con colaboración institucional para afrontar una inversión superior a los 30 millones de euros. Y eso no se consiguió.
La Oficina Económica del Principado
Baeza apuntó directamente a la Oficina Económica del Principado, que se encarga de designar aquellos proyectos que considera estratégicos para la región. Y el complejo deportivo del Real Avilés no lo es.
Según el presidente del club e impulsor del proyecto, la Oficina Económica fue «creada precisamente para impulsar y facilitar la llegada de inversiones a nuestra comunidad, pudiera desempeñar un papel de acompañamiento en una iniciativa de estas características». Pero no consideró el suyo.
Otras fuentes consultadas por este diario señalaron que ni siquiera se llegó a formalizar una solicitud porque pese a las distintas conversaciones mantenidas «la Oficina Económica no entendió que ese fuera un proyecto estratégico para la región que entrara en el perfil de sus cometidos», resumió una de ellas.
La devolución del dinero
El anuncio del presidente del Real Avilés, Diego Baeza, no se limitó a confirmar que abandonaba su macroproyecto en Corvera. Añadió que reclamará al Ayuntamiento que le devuelva el dinero que pagó para hacerse con la propiedad del suelo donde iba a construir.
Los terrenos de Truyés destinados a la futura Ciudad Deportiva del Real Avilés fueron adjudicados a la empresa Carpa Élite S.L., propiedad de Diego Baeza después de tres subastas. La sociedad abonó 2,1 millones de euros por la parcela, oficializándose la compraventa a finales de octubre de 2025.
Tres subastas
Tras presentar el proyecto en mayo de 2023, los terrenos no se subastaron por primera vez hasta febrero de 2024. Ese proceso se declaró desierto por defectos técnicos, ya que se habían presentado tres ofertas que podían estar vinculadas entre ellas. Una fue presentada por el propio Baeza y las otras dos por sociedades suyas.
Hubo una segunda subasta, en la que el empresario gijonés sí resultó vencedor y se oficializó en mayo de 2024. Pero, tras la petición de un plazo extra para abonar los dos millones de euros que costaban las fincas, el Registro de la Propiedad advirtió del riesgo que podría suponer una adjudicación directa, algo para lo se que cumplía los requisitos, ya que podía darse el caso de que un tercero denunciase ese procedimiento. Por ello, Baeza decidió, en octubre de 2024, retirarse de esta segunda subasta.
Al retirarse de manera voluntaria de la subasta, Baeza debía abonar cerca de 80.000 euros para liquidar una sanción administrativa por parte del Ayuntamiento de Corvera. Hubo que esperar hasta agosto de 2025 para que abonara esa cuantía, y en septiembre el Ayuntamiento de Corvera volvió a convocar una nueva subasta.
La ejecución del proyecto había generado grandes expectativas en el concejo corverano. De hecho, condicionaba enormemente los presupuestos municipales de Corvera para este año, ya que el gobierno socialista que encabeza Iván Fernández preveía unos ingresos extraordinarios de hasta 4,7 millones de euros procedentes del impuesto de construcciones (ICIO) y tasas vinculadas, entre otras actuaciones, al complejo deportivo. Un dinero que había comprometido para realizar numerosas inversiones en el concejo.
Pese a todo, Baeza no desiste en su empeño y ha asegurado que «Stoneweg y NSN no abandonan esta idea» de ejecutar el proyecto. El empresario gijonés busca un nuevo espacio.
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