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La sequía amenaza la cosecha de maíz en la comarca avilesina: "No recordamos un verano así, está siendo el peor"

La falta de lluvias y el calor extremo de los últimos meses ponen en jaque la cosecha, con plantaciones que incluso no llegaron a germinar

"Una parte importante de parcelas son irrecuperables", alerta el sindicato agrario ASAJA

Alfonso Fernández, en sus campos de maíz en Gozón.

Alfonso Fernández, en sus campos de maíz en Gozón. / Miki López

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Illán García

Illán García

Avilés

Los campos de maíz ya no son los que eran. A estas alturas del verano, esas plantaciones deberían estar altas y verdes, sin embargo hay zonas en las que ni siquiera han brotado. El intenso calor y la falta de lluvias, sobre todo la falta de precipitaciones hacen peligrar una cosecha clave para la ganadería. Los agricultores y ganaderos de la comarca de Avilés advierten: "No recuerdo un verano así, está siendo el peor". Lo expresan profesionales de Gozón, que es uno de los concejos asturianos con más campos de maíz de Asturias, pero también lo observan los del resto de municipios. Hablan de pérdidas que oscilan entre 1.500 y 2.000 euros por hectárea y los más positivos se refieren a la campaña como "complicada", otros directamente dicen: "Muy mal, es que no llueve nada". El fantasma del cambio climático también afecta al maíz.

El sindicato agrario ASAJA ve con preocupacion las consecuencias que la falta de lluvia esta ocasionando en las plantaciones de maiz de la comarca. "Una parte importante de parcelas son irrecuperables", apunta el presidente del sindicato ASAJA, el gozoniego Ramón Artime.

Manuel Ángel Fernández es ganadero y planta maíz desde hace décadas en Manzaneda, en Gozón. Observa que dada la ausencia de agua el maíz ya está espigado. "El maíz tiene su ciclo de sesenta días y está espigando a un tamaño de treinta centímetros y eso no puede ser", señala el ganadero gozoniego que cuenta con unas 30 hectáreas de terreno dedicadas al maíz. "No recuerdo un verano así, el año pasado hizo también mucho calor pero no fue igual, ni mucho menos, esto es un desastre", apunta.

José Manuel Gutiérrez, de Casa Bartuelo, ve la campaña "complicada". "Hay una sequía importante y esto es malo para todos, es que llevamos mucho tiempo sin que caiga una gota", apunta este ganadero gozoniego, que recuerda como hace dos veranos "hubo abundante agua". Gutiérrez habla no solo del maíz, también de que el intenso calor y la falta de lluvias está afectando al desarrollo de la faba: "Otro desastre, la verdina va fatal".

Ángel Fernández Cascarón, en Valliniello (Avilés).

Ángel Fernández Cascarón, en Valliniello (Avilés). / Miki López

La planta de maíz no necesita grandes cantidades de agua. Tan solo bastaría con que lloviera "un poco y más a menudo", afirman los ganaderos que como Alfonso Fernández, de La Corona, con plantaciones en Gozón, Castrillón y Avilés, aún no sabe si llegará a recoger. "Va de pena", remarca mientras mira al cielo con la esperanza que "al menos caiga algo de agua cada quince días y unos treinta minutos". "Los ganaderos queremos grano, panoya, si no tienes fruto no vale para nada, y es que lo que estamos viendo es el maíz está pequeño y no va a tener grano... si hubiese llovido en junio, en julio aguantaba pero...", se lamenta este ganadero que ha comprobado como la última tanda que plantó, sobre finales de mayo, "no nació".

David González García es muy gráfico en la descripción de sus plantaciones en Pillarno y La Cruz de Illas, entre otros campos de la comarca. "Mucho no nació y otro está asado, contra el tiempo no se puede luchar". "Por cada hectárea invertimos unos 1.500 euros en el abonado, sembrado, herbicidas... y estamos viendo que igual no podemos cosechar nada, una miseria... si todo va a así, no nos quedará otra que comprar maíz", remata.

Los ganaderos entienden que la época de sembrado tampoco ha influido mucho a la hora de que las plantas estén más o menos preparadas para afrontar el resto del verano. Ángel Fernández Cascarón, de ganadería Fele, es de Valliniello donde cuenta con 17 hectáreas de maíz. "De momento, la cosa está complicada, depende de que llueva, es lo más importante con la sequía que tenemos: el que sembró tarde, nació tarde y el que lo hizo temprano, va librando", indica este ganadero que entiende que conseguir 40 toneladas por hectárea "sería lo ideal" pero en estos momentos, esas cifras distan mucho de la realidad. "No recuerdo un año con esta sequía y es que el maíz no es que necesite mucha agua, que sea poco y a menudo, sería genial", recalca este avilesino que afirma que en la comarca de Avilés "suele haber cuatro noches contadas de más de 20 grados pero es que así llevamos dos meses".

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