Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Opinión

Adelaida Fernández Vigil

Adelaida Fernández Vigil

Directora de Gestión de la Innovación y Operaciones en Idonial Centro Tecnológico

La soberanía se forja con equipamiento singular

La Manzana del Acero, un conjunto único de plantas piloto que reproducen el proceso siderúrgico a escala semiindustrial desde Avilés

Celebrar el 35 aniversario de LA NUEVA ESPAÑA es, en realidad, celebrar más de tres décadas de crónica de la transformación industrial de nuestra región. Durante este tiempo, Asturias ha transitado desde la industria pesada tradicional hacia una economía del conocimiento donde los centros tecnológicos jugamos un papel crucial. Hoy en día, la competitividad de un territorio ya no se mide únicamente por su capacidad de generar ideas sobre el papel, sino por las herramientas reales y tangibles de las que dispone para materializarlas y llevarlas al mercado. La verdadera transferencia tecnológica ocurre en los entornos experimentales de última generación.

En un contexto global e hipercompetitivo, la Unión Europea dirige su financiación hacia las capacidades demostrables. Por ello, el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades ha impulsado el mapa estatal de infraestructuras tecnológicas singulares. Un inventario estratégico diseñado para mostrar a Europa que España cuenta con los laboratorios y plantas piloto más avanzados para liderar las convocatorias de I+D+i más exigentes del continente. Asturias tiene en este inventario una presencia clave. Desde el centro tecnológico Idonial destacamos tres de nuestros activos de relevancia internacional orientados a dar respuesta a los desafíos más complejos de diferentes sectores industriales, como la salud, la siderurgia y la transformación del metal. El primero de ellos es el bIDOlab, una infraestructura de biofabricación avanzada que integra bajo un mismo techo todo el ciclo de desarrollo biomédico: desde la formulación de biomateriales inteligentes y la bioimpresión 3D de tejidos, hasta su validación celular y mecánica en condiciones fisiológicas reales.

Frente a la dispersión habitual de laboratorios en el panorama nacional, esta integración evita tener que externalizar etapas críticas, acelerando la llegada al mercado de dispositivos médicos y fármacos personalizados. Por otro lado, la transición sostenible y digital de nuestra industria manufacturera requiere de músculo a escala real. Para responder a este reto contamos con la Manzana del Acero, un conjunto único de plantas piloto interconectadas que reproducen de forma íntegra el proceso siderúrgico a escala semiindustrial. Aquí, las empresas pueden ensayar la fusión, laminación o digitalización mediante gemelos digitales con niveles de madurez tecnológica (TRL) muy cercanos a la producción final, reduciendo drásticamente los riesgos técnicos y económicos del escalado industrial. La tercera pieza de este ecosistema industrial es nuestro simulador de recocido y galvanizado en continuo, Hot Dip Process Simulator (HDPS). Se trata de un equipamiento altamente especializado: no existe otro igual en España y apenas hay catorce homólogos en toda Europa, la mayoría de ellos cerrados dentro de corporaciones privadas. El HDPS de Idonial, en cambio, es una infraestructura abierta y colaborativa en la que ya se fraguan patentes de nuevos recubrimientos y aceros de alta resistencia, fundamentales para descarbonizar la industria pesada. Disponer de estos activos en Asturias es, además de un logro técnico, un factor de soberanía industrial y, sobre todo, de cohesión territorial.

Estas grandes instalaciones actúan como imanes que atraen proyectos de grandes empresas y, al mismo tiempo, sirven para vertebrar un tejido local de pymes que, de otro modo, jamás tendrían acceso a tecnologías de este calibre. Además, son fundamentales para retener y atraer el talento joven cualificado que necesitamos en nuestra región. Cuando un consorcio europeo busca socios para proyectos millonarios en el marco de Horizonte Europa, busca centros que cuenten con la capacidad real de fabricar y validar en condiciones preindustriales. Lo que decanta la balanza en Bruselas es la excelencia de los equipamientos singulares y el talento de los profesionales que los operan. Al mirar hacia el futuro desde este 35 aniversario, el gran reto de Asturias es seguir consolidando estas instalaciones de referencia. Es ahí, entre bioimpresoras tridimensionales y simuladores siderúrgicos únicos como sistemas ciberfísicos, donde se unen las nuevas tecnologías, como la IA informada por la física, donde se está escribiendo y asegurando el liderazgo industrial de nuestra región para las próximas décadas.

Tracking Pixel Contents