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Los valores del rugby se ensayan en La Toba: "El compañerismo, el respeto por el contrario y el trabajo, son la clave"

"En España, el rugby femenino ha cosechado más éxitos que el masculino, pero vemos que las jugadores suelen incorporarse a este deporte tarde, en la época universitaria", explica Mario Copetti

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Claudia Serantes

Avilés

"El compañerismo, la asociación, el respeto por el contrario y el compañero, el trabajo y el sacrificio". Todos estos son valores que se trabajan en el campo número 3 del complejo deportivo de La Toba, desde el pasado 20 de julio, fecha en la que 40 jóvenes apasionados por el rugby participan en la tercera edición del Campus Rugby Élite Asturias, que toca a su fin este viernes.

Los jóvenes jugadores se ponen en las manos de un equipo formado por profesionales: el responsable del campus y exentrenador del Belenos, Mario Copetti; el entrenador de El Salvador, Mario Folgueras; el preparador del CRAT de La Coruña, Pablo Artime; y el preparador físico Pablo Merchán. "Tenemos una línea de trabajo que empezó sobre la defensa del placaje y el crecimiento de las unidades de trabajo defensivas. Fuimos evolucionando para llegar esta semana al juego de ataque. Y acabaremos con sesiones específicas de seven para un grupo más reducido", explica Copetti sobre la planificación del campus. Folgueras añade: "Luego, cuando juntamos y trabajamos un poquito más sesiones conjuntas, trabajamos las opciones tácticas, el juego desde el nueve, desde la apertura... Un poco las distintas formas de juego, tanto de ataque como de defensa".

El campus reúne a jugadores de Asturias y de otras comunidades, como Cantabria y Navarra. Martín Delgado, de Avilés, asegura: "Este año ha sido el mejor porque disponemos de gimnasio y la experiencia se siente mucho más profesional. Es algo único. Nunca había estado en un sitio así en España".

"Tener cuatro entrenadores da un extra al campus. Además, este año añadieron el partido del final, que ayuda mucho a implementar lo que hemos aprendido durante el día", destaca el gijonés Álvaro Blanco, que resalta también las facilidades del campus: "Vivo en Gijón, pero nos han organizado un bus todas las mañanas para traernos aquí y no iba a perder la oportunidad de venir al mejor campus de la zona".

Este "campamento rugbier" también cuenta con presencia femenina, como la de Ainara Álvarez, convocada para entrenar con la selección española de rugby. "Descubrí este campus gracias a mi club y durante estas dos semanas he aprendido un montón sobre tecnificación", afirma la jugadora avilesina.

Copetti aprovecha para poner en valor el crecimiento del rugby femenino. "Nos lleva tres partes por delante a los chicos. Ellas han tenido más campeonatos de Europa, más participaciones en Mundiales, son olímpicas... La jugadora al deporte llega muy tarde, en la época universitaria, y lo que estamos viendo es que hay un crecimiento muy importante en las categorías de base. Hay clubes que lo trabajan muy bien y otros que sencillamente no es su objetivo, pero yo creo que es una parte integrante de lo que buscamos en los deportes, tener estas características de que es para todo el mundo", argumenta.

Durante el campus, los participantes también reciben formación de árbitros y otros profesionales. "Vino Belarmino Pérez, que es árbitro nacional. Estuvo haciendo una jornada sobre el trabajo del "breakdown" (las acciones que suceden justo después del placaje), que es donde se complementan el 80 % de los golpes de castigo de un partido. Estuvimos trabajando de forma analítica en vídeo, con charla y con ejercicios cerrados en campo, y luego sobre el juego él estuvo gestionando y corrigiendo acciones de los jugadores", explica Copetti.

"Es muy importante que ellos también vean el punto de vista de un árbitro. Normalmente tienen el punto de vista de jugadores; como entrenadores, nosotros les aportamos el nuestro, pero es muy importante que entiendan qué quieren hacer los árbitros, cuáles son sus objetivos, para que entiendan qué les van a pitar, cómo van a usar el reglamento", apostilla Artime, que cree que este tipo de actividades "ayudan a mejorar": "Una parte muy importante de cualquier juego es aprovechar el reglamento al máximo".

El trabajo físico es otro de los pilares del campus. En la zona de gimnasio, Pablo Merchán dirige sesiones de fuerza tres días por semana. "Son sesiones diseñadas para enseñar movimientos generales orientados al rugby, que les sirven para trabajar ahora, pero que les van a pedir en un futuro si siguen jugando en equipos sénior", explica el preparador físico, que desmonta el tópico del rugby y sus valores con una reflexión: "El rugby de por sí no tiene valores, sino que ellos en sí ya los tienen y este deporte les permite desarrollarlos".

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