La travesía a nado de Arnao a Salinas vuelve a conquistar el mar Cantábrico
Aitor Fernández y Aida Bertran se imponen en la prueba, de 2,5 kilómetros, recuperada nueve años después: "Había muchas olas y corrientes"
Pablo Vázquez Alonso
La imagen volvió a repetirse nueve años después. Decenas de nadadores con sus gorros y gafas ajustados, y el dorsal grabado en su piel, rompieron el oleaje entre Arnao y Salinas para recuperar una de las travesías a nado con más personalidad de la costa asturiana. La prueba, desaparecida en 2017, regresó este viernes con 130 participantes aproximadamente llegados de varias comunidades autónomas y con el objetivo de volver a hacerse un hueco entre las grandes citas de las aguas abiertas de Asturias.
Recuperar la travesía no fue tarea sencilla, en gran medida por la alta demanda de dorsales, que superó las expectativas de la organización. "No pudimos meter más participantes, incluso tuvimos lista de espera", explicaba Lucas Costa, uno de los tres organizadores, satisfecho con la respuesta obtenida por parte de los deportivas. La travesía nació de la intención de aprovechar el auge que vive la natación en aguas abiertas y de ofrecer una alternativa de referencia en el Principado junto a la consolidada cita de Navia. "Queríamos crear otro gran evento que diera un empujón a las aguas abiertas asturianas", resumió Costa.
El regreso tuvo además un recorrido exigente. La prueba reina unió las playas de Arnao y Salinas sobre una distancia de 2.500 metros, mientras que también se disputaron recorridos de 1.200 metros y 300 metros, estos últimos especialmente para adolescentes y niños, las categorías populares y de promoción. Antes de la salida en Arnao, para la prueba grande, tanto la organización como el árbitro recomendaron extremar las precauciones por el viento de nordeste y el fuerte oleaje, que podía desplazar a los nadadores hacia la costa y complicar el paso por las boyas. Y el mar tampoco defraudó. La bandera amarilla ya anticipaba una jornada movida.
La ganadora femenina de la prueba principal, Aida Bertran, llegada desde Barcelona, también destacó las condiciones del Cantábrico. "Había muchas olas y eso tenía su gracia. Costaba incluso ver las boyas", señaló. "Había muchas olas y corrientes, te llevaban de un lado para otro", afirmó también Aitor Fernández, castrillonense y ganador absoluto de la prueba.
La recuperación de la travesía reunió perfiles muy diferentes de deportistas. Había veteranos acostumbrados a competir en aguas abiertas y debutantes que afrontaban el recorrido con una mezcla de respeto e ilusión. Victoria Estrada, de Oviedo, reconocía antes de lanzarse al agua que llegaba "con muchos nervios y a la vez muchas ganas". "Me han metido mucho miedo porque es una distancia bastante larga para lo poco que llevo nadando", confesaba entre risas la ovetense. A su lado, Samuel Álvarez, carbayón como Estrada, transmitía más tranquilidad y aseguraba que la prueba "tenía muy buena pinta". También desde Oviedo acudió Fernando Fanjul, con experiencia en otras travesías, aunque nunca en este recorrido antes. "Es una playa con bastantes corrientes, pero vengo con ganas", apuntaba antes de la salida en Arnao.
Entre los más jóvenes en el paseo marítimo de Salinas, estaba Enol Muñiz, de solo 11 años, que se preparaba a esperar instrucciones para disputar la competición de 1200 metros. "Cada día estoy más motivado. Vengo con ganas de competir y orgulloso", dijo después de haber comprobado por sí mismo la temperatura del agua. Para los gijoneses Andros Álvarez y Saúl Noriega, clasificados entre los primeros puestos de la categoría absoluta, ambos del Club Natación Santa Olaya, la distancia no suponía un problema. Acostumbrados a entrenar todos los días, incluso dos sesiones diarias, veían la prueba "como una distancia normal", aunque cambiando la piscina por un Cantábrico mucho más imprevisible.
Finalmente, a las seis y media de la tarde se disputó la competición de 300 metros. Diego Visús, de Salinas, se mostraba tranquilo ante la situación del mar. "Hay alguna ola, pero bueno, se está bien y muy feliz de participar".
- Fallece Manu García Nieto, el hombre que introdujo las MMA en España: 'Fue un pionero en Europa
- Un coche calcinado a la entrada del túnel de Arnao obliga a cortar el tráfico en ambos sentidos
- El pueblo asturiano de menos de 6.000 habitantes que tiene colas kilométricas todos los días del verano para comerse un helado
- Atropella a un motorista y se da a la fuga: la Policía Local de Avilés busca al conductor de una forgoneta
- De Alemania a Burgos pasando por Madrid: todas las rutas del verano llevan al parque acuático de Corvera
- Julio Arce Hamelink, CEO de Chemastur: 'La planta de Avilés es única en España por su especialización y está entre las cinco primeras de Europa
- Oleada de robos en Villalegre: los cacos saltan las verjas, entran en los jardines e incluso aporrean puertas
- Versalles baila al son de Sabores de barrio en barrio: 'Este tipo de iniciativas dan vida; deberían hacerse más
