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La normativa autonómica frena en seco el repunte de pisos turísticos en Avilés: solo cuatro viviendas registradas en lo que va de año

La nueva normativa regional, "más exigente" en el control de estas viviendas, clave en un fenómeno que los profesionales del sector también achacan a la situación del mercado inmobiliario: "Con los precios tan altos, la gente prefiere vender y evitar complicaciones"

Una de las calles con viviendas de uso turístico en Avilés.  | MIKI LÓPEZ

Una de las calles con viviendas de uso turístico en Avilés. | MIKI LÓPEZ

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Frenazo a los pisos turísticos en Avilés. Las exigencias de la nueva normativa autonómica, sumado al complejo contexto del mercado inmobiliario local, con una demanda de vivienda muy superior a la oferta, han hecho que en lo que va de año en el concejo solo se hayan dado de alta cuatro viviendas de uso turístico en el registro del Principado.

Según el listado público de la consejería de Turismo, en Avilés hay actualmente 160 viviendas registradas para uso turístico. En total, estos alojamientos suman 774 camas, una cifra sensiblemente superior al total ofertado por hoteles y hostales del concejo, que es de 702.

En los últimos años, el número de viviendas de uso turístico en Avilés había ido en constante aumento. Sin ir más lejos, a cierre del ejercicio pasado, el de 2025, en el municipio se habían dado de alta un total de 26 viviendas de uso turístico que, en total, sumaron 136 camas al parque de alojamientos local.

Esta cifra contrasta drásticamente con la de este año, cuando solo se han inscrito cuatro viviendas de uso turístico en el concejo: una en Sabugo, dos en la zona centro (Galiana y Rivero) y otra en Llaranes. En total, estos cuatro alojamientos suman 19 camas.

¿A qué se debe este frenazo? Profesionales del sector lo vinculan directamente a la normativa autonómica para regular este tipo de usos. El repunte de viviendas de uso turístico en los principales núcleos del Principado de los últimos años, principalmente en localidades como Gijón, Oviedo, Avilés o Llanes, donde el mercado inmobiliario está saturado y en una dinámica de crecimiento de precios imparable; sumado a las prácticas “piratas” de algunos propietarios de estas viviendas, con la consecuente competencia desleal que supone para otros alojamientos turísticos entre otros motivos, hizo que el gobierno autonómico decidiese intensificar los controles sobre este tipo de negocios.

Para ello, el Principado aprobó este año un decreto que, entre otras medidas, establece un máximo de ocho plazas por vivienda, la exigencia de contar con un baño completo para cada cuatro plazas o la obligación de prestar servicios auxiliares como la limpieza y el mantenimiento. “No sería riguroso atribuir ese dato exclusivamente a una única causa, pero sí creemos que es un fenómeno compatible con los efectos que perseguían los cambios normativos impulsados por el Gobierno de Asturias durante esta legislatura para ordenar el sector de las viviendas de uso turístico”, celebran desde la consejería de Turismo.

Además de resaltar que el nuevo marco normativo es “más exigente” que el que había hasta el momento, desde el Principado también destacan que estas cifras también son fruto de la intensificación de las labores de control. “El Gobierno de Asturias ha creado en esta legislatura un servicio específico de inspección turística y este año ha incorporado dos nuevos inspectores, lo que permite intensificar las labores de vigilancia y asegurar un mayor cumplimiento de la normativa”, destacan desde el ejecutivo regional, al tiempo que recuerdan que infringir la normativa puede acarrear, además de las correspondientes sanciones económicas, la suspensión temporal del ejercicio de la actividad en los términos que determine la resolución sancionadora.

Por otro lado, los profesionales del sector no solo vinculan el descenso de nuevas viviendas de uso turístico a la normativa autonómica. Señalan que la situación actual del mercado inmobiliario avilesino también tiene su peso en este fenómeno. “Por un lado, quien tiene un piso, por ejemplo heredado, que explotaba o tenía pensado explotar como vivienda turística, ahora prefiere venderlo, porque el mercado en algunos barrios está en máximos históricos. Cogen el dinero y evitan todas las complicaciones que tiene este sector, que no son pocas”, asegura un profesional local de pisos turísticos, que prefiere mantener su identidad en el anonimato. “Ahora mismo estamos muy mal vistos. La administración nos ha demonizado”, sostiene.

No es el único motivo que señala la misma fuente. “También está afectando el precio de la vivienda. Hasta hace un año, en Llaranes o en La Luz podías comprar un piso por 60.000 o 70.000 euros para hacerle una pequeña reforma y ponerlo como vivienda turística. Pero esos precios ya apenas existen”, señala, al tiempo que pone sobre la mesa otro argumento. “Avilés da para lo que da. Ya hay más camas de pisos turísticos que de hoteles, por lo que el mercado, en cierta medida, puede estar ya saturado y haber llegado a su máximo”, concluye.

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