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Julio Arce Hamelink, CEO de Chemastur: "La planta de Avilés es única en España por su especialización y está entre las cinco primeras de Europa"

"Nos sorprende que el Puerto nos denegara la prórroga sin que hubiera existido un diálogo sobre el proyecto; hubiéramos podido aclarar dudas o corregir cuestiones puntuales"

Julio Arce Hamelink

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Marián Martínez

Marián Martínez

Avilés

Julio Arce Hamelink (Países Bajos, 1968) es el CEO de Asturiana de Fertilizantes, matriz de Chemastur, la empresa asentada en la margen izquierda de la ría a la que la Autoridad Portuaria ha denegado una nueva concesión de uso. El número dos de la compañía, que ha recurrido la decisión, explica en esta entrevista las razones por las que considera errónea la decisión. El alto ejecutivo acumula más de 25 años de experiencia internacional liderando compañías industriales y de servicios en Europa, Oriente Medio y África.

Ingeniero Industrial por la Universidad de Cantabria y Executive MBA por el Instituto de Empresa, ha desarrollado gran parte de su trayectoria en el Grupo Schindler, donde ocupó distintos puestos de máxima responsabilidad, entre ellos presidente para Europa del Sur, Oriente Medio y África y miembro del comité ejecutivo del grupo. Así mismo es miembro del consejo asesor de la empresa navarra IED. Desde noviembre de 2025 es consejero delegado de Asturiana de Fertilizantes (Chemastur), donde lidera la transformación estratégica de la compañía para reforzar su competitividad, sostenibilidad y capacidad industrial.

-¿Puede hacer un balance de producción, facturación y beneficios o pérdidas de la planta de Chemastur en Avilés desde su implantación?

-Desde que iniciamos nuestra actividad en Avilés en 2006, hemos consolidado un proyecto industrial que hoy abastece al mercado nacional e internacional de fertilizantes, genera empleo y actividad económica vinculada al Puerto de Avilés y contribuye a mantener una capacidad productiva estratégica para España. La planta fue diseñada para una capacidad de producción de 300.000 toneladas anuales y, en algunos ejercicios, ha llegado a superar las 350.000 toneladas. En un año habitual, la producción comercializable se sitúa en torno a las 240.000 toneladas, que se distribuyen tanto por carretera como por vía marítima hacia distintos mercados nacionales e internacionales, especialmente del norte de Europa y Sudamérica. A esta actividad hay que añadir la entrada de más de 100.000 toneladas anuales de roca fosfórica, una materia prima esencial para nuestro proceso productivo, lo que pone de manifiesto el importante tráfico que genera la empresa para el Puerto de Avilés.

-¿Y cómo ha evolucionado en los últimos años?

-La evolución de la actividad ha sido positiva. En 2024 el tráfico marítimo asociado a la planta aumentó un 58,1 % respecto al año anterior y, en 2025, volvió a crecer un 15,8 %, acumulando un incremento del 83,1 % en solo dos años. Esa evolución respalda nuestra previsión de seguir creciendo a través del plan de inversiones que hemos planteado. La facturación de la compañía se sitúa habitualmente en el entorno de los 30 millones de euros anuales, si bien el sector de los fertilizantes está muy condicionado por los costes de las materias primas y de los precios internacionales. A pesar de esa volatilidad, Asturiana de Fertilizantes sigue desempeñando un papel esencial para preservar una capacidad productiva nacional vinculada a un insumo estratégico para el sector agrario. La planta de Avilés es única en España por su especialización en la producción de superfosfato simple (SSP) a esta escala y está situada entre las cinco principales de Europa, una capacidad industrial alineada conlos objetivos del Plan Estatal de Fertilizantes anunciado por el Gobierno de España.

-A lo largo de estos años han sido varios los conflictos y alguna huelga en sus instalaciones en demanda de seguridad y limpieza. ¿Qué inversiones han realizado en los años que llevan en Avilés? ¿Las puede cuantificar?

-Lo primero que me gustaría poner en valor es que, en la situación actual, los trabajadores y la empresa estamos juntos demandando al Puerto la continuidad. Tengo que agradecer a los trabajadores y a los dirigentes sindicales su responsabilidad frente a la situación de riesgo para el empleo que nos está generando la posición del Puerto. Eso no significa que a lo largo de estos años no hayan existido diferencias o reivindicaciones, como ocurre en cualquier instalación industrial. Es cierto que los inicios fueron complejos y que se produjeron algunos episodios de molestias para los vecinos, por los que pedimos disculpas. Precisamente por ello, desde el inicio de nuestra actividad hemos trabajado de forma continua para mejorar nuestras instalaciones, los procesos productivos y las condiciones de operación de la planta. Contamos con Autorización Ambiental Integrada desde el inicio de la actividad, la cual ha sido revisada en los años 2014 y 2024 para incorporar las mejores prácticas existentes a los procesos productivos, como parte de un proceso permanente de modernización orientado a incrementar la eficiencia y la capacidad productiva, pero también a reforzar la protección medioambiental, la seguridad y las condiciones de trabajo de la plantilla. Esa evolución ha llevado incluso a que la Consejería de Medio Ambiente del Principado propusiera algunas de nuestras actuaciones como ejemplo de mejor práctica para el nuevo BREF europeo sobre Mejores Técnicas Disponibles.

-En algunos foros les ha acusado de ser contaminantes y hubo conflicitividad con denuncias públicas de la plantilla.

-La fabricación de fertilizantes, como sucede en otras actividades industriales, requiere trabajar con materias primas y procesos que exigen medidas específicas de control y protección. Las mediciones realizadas muestran que los niveles de exposición, incluso sin aplicar medidas adicionales de protección, se sitúan aproximadamente un 85 % por debajo de los límites establecidos. A pesar de ello, desde la puesta en marcha de la planta la compañía ha seguido mejorando los procesos y las condiciones de trabajo, hasta convertir la instalación de Avilés en un referente en seguridad y tecnología, capaz de compatibilizar la eficiencia productiva con el máximo respeto a la protección de la plantilla. La planta está altamente automatizada y cuenta con labores constantes de limpieza y un control permanente de los procesos. Además, los puestos de control se encuentran en cabinas acondicionadas, con sistemas de control de la calidad del aire y de la temperatura. En el conjunto de la instalación se aplican también medidas organizativas, equipos de protección colectiva y equipos de protección individual para reforzar al máximo la seguridad de los trabajadores.

-¿Cuál ha sido la relación de la compañía con la Autoridad Portuaria desde que Chemastur inició su actividad en Avilés?

-Nuestra relación con la Autoridad Portuaria ha sido la propia de una empresa que lleva veinte años desarrollando su actividad en el Puerto de Avilés. Durante todo este tiempo hemos mantenido una interlocución cordial, respetuosa y constante en el marco de nuestra concesión y hemos cumplido con nuestra actividad como operador industrial y portuario. Lo que nos ha sorprendido en este procedimiento es que la decisión de denegar la prórroga se adoptara sin que previamente hubiera existido un diálogo sobre el proyecto, contrario a lo que venía ocurriendo hasta el momento. No tuvimos la oportunidad de conocer y abordar las dudas que se utilizaron para justificar la resolución. Si esas objeciones se hubieran planteado durante la tramitación, habríamos podido explicar mejor determinados aspectos, aportar información adicional o corregir cuestiones puntuales. Creemos que una decisión que afecta al futuro de una industria con veinte años de actividad en Avilés, al empleo de 60 familias y a la actividad económica que genera en su entorno, merecía un proceso de diálogo.

-El consejo de administración del Puerto ha rechazado su solicitud porque los volúmenes de tráficos no han alcanzado los niveles previstos, y asegura que eso ha obligado a aplicarles penalizaciones. ¿A qué se ha debido que no se alcanzaran esos mínimos?

-Lo primero que hay que tener en cuenta es que el tráfico mínimo fijado en nuestra concesión se estableció en 300.000 toneladas anuales hace casi veinte años, sobre un proyecto inicial que no llegó a desarrollarse. La planta acabó construyéndose con una única línea de fabricación, con una capacidad máxima de 275.249 toneladas al año, por lo que el tráfico mínimo exigido quedó por encima de la capacidad real de producción. Esta situación ha sido conocida por la Autoridad Portuaria desde el principio. Durante todos estos años hemos desarrollado nuestra actividad con normalidad y nunca censuró este hecho ni advirtió de que fuese un problema. Por eso nos sorprende que ahora ese mismo aspecto se utilice como uno de los argumentos para denegar la prórroga. Además, la compañía ha cumplido puntualmente con el ingreso mínimo comprometido a través de la tasa a la mercancía, la denominada T-3. También creemos importante destacar el peso real de la planta en la actividad portuaria. En un año normal, Asturiana de Fertilizantes representa aproximadamente el 30 % del tráfico de graneles del Puerto de Avilés, y en algunos ejercicios ha llegado a alcanzar el 50 %. Además, el volumen de tráfico generado en relación con la superficie ocupada por la planta es elevado en comparación con la media del Puerto.

-El Puerto tampoco considera viables las hipótesis que ustedes plantean de producción y movimiento de tráficos en un futuro.

-Los datos demuestran que nuestra actividad ya está creciendo. En los dos últimos años el tráfico asociado a la planta ha aumentado un 83,1 %, lo que refleja una evolución positiva y confirma que existe margen para seguir incrementando la producción y el movimiento de mercancías en el Puerto de Avilés. Nuestras previsiones están fundamentadas y no responden únicamente a una valoración de la empresa. Han sido analizadas por varias consultoras independientes, cada una en su ámbito de especialización. Desde el punto de vista portuario, la firma con mayor experiencia en infraestructuras portuarias en España ha validado las previsiones de producción y tráfico y concluye que son técnicamente viables y coherentes. Desde el punto de vista económico-financiero, el proyecto cuenta además con el respaldo de dos consultoras de las Big4, una responsable de la elaboración del plan de negocio y otra de la auditoría de las cuentas anuales. Nuestro plan de inversiones está diseñado precisamente para consolidar esa tendencia de crecimiento y reforzar la actividad industrial y portuaria en los próximos años, además de reforzar su posición de liderazgo en la producción de superfosfato simple, siendo una de las mayores y más eficientes plantas de Europa.

-Otro argumento es que las inversiones que ustedes plantean no justifican esa potencial evolución.

-En este punto existe una contradicción. El propio informe técnico de la Autoridad Portuaria reconoce que la mayor parte de las inversiones que proponemos contribuyen a mejorar la productividad, la eficiencia energética, la calidad ambiental y la competitividad de la planta, que son precisamente los criterios que la legislación establece para justificar una prórroga de la concesión. Sin embargo, la resolución concluye que esas inversiones no acreditan una evolución relevante de la actividad ni justifican la ampliación del plazo. A nuestro juicio, esa conclusión no resulta coherente con el contenido del propio informe técnico. Entendemos que, si las inversiones cumplen los criterios que marca la ley y generan mejoras objetivas en la actividad industrial, deberían ser valoradas favorablemente a la hora de decidir sobre la continuidad de la concesión.

-En cuanto al marco económico, la Autoridad Portuaria asevera que el modelo económico que ustedes presentan no garantiza la viabilidad de la concesión, y que las pérdidas son recurrentes.

-El análisis de la Autoridad Portuaria parte de una lectura incompleta de la evolución de la empresa. Se toma como referencia el año 2016, que fue el máximo histórico de producción de la planta, presentando así una tendencia a la baja. Sin embargo, cuando se analiza la evolución en conjunto, esa supuesta tendencia desaparece y los datos muestran una evolución mucho más estable, reforzada además por el crecimiento del tráfico registrado en los dos últimos años, si bien como ya se ha dicho, el sector de los fertilizantes es por su concepción, extraordinariamente volátil y no debe sorprender que tenga años muy buenos frente a otros más débiles. Esa volatilidad no es propia deAsturiana de Fertilizantes sino de la propia naturaleza del sector. Además, no se puede valorar la viabilidad futura de una empresa a partir de los resultados de ejercicios marcados por circunstancias extraordinarias. En los últimos años toda la industria ha tenido que afrontar el impacto de la pandemia, la crisis energética y la fuerte volatilidad de los mercados de materias primas. Precisamente por eso nuestra solicitud de prórroga no se sustenta solo en nuestros propios datos, sino en un plan de negocio que analiza el futuro de la compañía, elaborado por firmas externas y reconocidas.

-Ustedes insisten en que no renovarles la concesión supondrá la pérdida de casi un centenar de empleos entre directos e indirectos. ¿Qué más aporta Chemastur a la comarca avilesina?

-No hablamos solo de una cifra de empleos. Hablamos de puestos de trabajo ocupados por profesionales altamente especializados, la inmensa mayoría mayores de 45 años y con responsabilidades familiares. Con el contexto de que un eventual cierre dificultaría su reincorporación al mercado laboral y supondría la pérdida de empleo industrial estable. Además, nuestra actividad genera trabajo de forma recurrente para operadores portuarios, empresas de transporte, logística, mantenimiento industrial y otros servicios auxiliares de la comarca. Mantenemos una relación industrial constante con Asturiana de Zinc y colaboramos habitualmente con empresas asturianas como Marprin, Casintra, Mota, Montrasa, Prasat o Jofra.Todo ese tejido empresarial se beneficia de la continuidad de nuestra actividad, al igual que el propio Puerto de Avilés, para el que generamos tráfico, movimiento de mercancías e ingresos. Y, más allá del impacto local, Asturiana de Fertilizantes es un productor nacional que abastece al sector agrario con fertilizantes fabricados en España. En un momento en el que Europa y el Gobierno de España apuestan por reforzar la autonomía estratégica y reducir la dependencia exterior en sectores esenciales, creemos que mantener una capacidad productiva como la nuestra tiene un valor que trasciende al ámbito nacional.

-Y ¿qué supone para Chemastur que no se renueve la concesión en el Puerto de Avilés?

-Supondría poner en grave riesgo la continuidad de un proyecto industrial que lleva veinte años desarrollando su actividad en Avilés. Sin una prórroga de la concesión, la empresa no puede planificar inversiones, garantizar su actividad a medio plazo ni ofrecer la estabilidad que necesitan nuestros trabajadores, clientes y proveedores. Además, supondría perder una capacidad productiva nacional en un sector estratégico como el de los fertilizantes, precisamente en un momento en el que se apuesta por reforzar la autonomía estratégica y reducir la dependencia exterior. De hecho, esa incertidumbre ya está teniendo consecuencias. Está dificultando el acceso a financiación y la compra de materias primas necesarias para mantener la producción, además de limitar nuestra capacidad para asumir nuevos compromisos de inversión. Es decir, el problema no empezará cuando finalice la autorización temporal; ya está condicionando hoy decisiones esenciales para el funcionamiento de la empresa.

-¿Tienen en mente un plan alternativo y otro emplazamiento?

Llevamos veinte años desarrollando nuestra actividad en Avilés, hemos presentado un plan de inversión para garantizar su continuidad y seguimos confiando en que pueda encontrarse una solución. Nuestro proyecto pasa por seguir en Avilés, pero para ello es imprescindible contar con una prórroga de la concesión. Sin ella, la planta no tendría continuidad. Pero cuando me pregunta por un plan alternativo, quiero destacar que, en aras de encontrar una solución de compromiso satisfactoria para todas las partes, además de presentar un recurso de reposición por la denegación de la concesión, la compañía ha presentado una alternativa para una concesión más corta, de 4,39 años, con el fin de demostrar al puerto la viabilidad y bondad de su proyecto y poder así pensar en el largo plazo.

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