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Maxi Díez, el gozoniego de 11 años que captura la fauna asturiana a través de su cámara: "Empecé con tres años yendo con mi padre al monte en una mochila"

El joven, movido por los resultados conseguidos desde muy niño, ofrecerá una ponencia en uno de los festivales más importantes de ornitología del Mediterráneo gracias a su talento fotográfico

Maxi Díez, en una salida a la naturaleza con su equipo fotográfico.

Maxi Díez, en una salida a la naturaleza con su equipo fotográfico. / Lne

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Claudia Serantes

Luanco

A través del visor de su cámara, el pequeño Maxi Díez, de tan solo 11 años, ha conseguido que las fotografías de osos pardos, lobos ibéricos y gatos monteses se salgan de su tradicional hábitat en la cordillera asturiana y lleguen a las ponencias de uno de los eventos de ornitología más importantes del Mediterráneo, el Delta Birding Festival. Allí, el joven gozoniego ofrecerá una ponencia a otros aficionados a la fotografía donde presentará el material que lleva realizando durante la mayor parte de su vida.

"Empecé cuando era pequeñito; con tan solo tres años iba con mi padre al monte, y él me llevaba en una mochila. A base de ir muchas veces y hacer fotos a los osos y a los demás mamíferos, poco a poco fue apareciendo en mí una pasión hacia la fotografía", relata Díez con respecto a sus orígenes, añadiendo que su mayor ejemplo a seguir en este mundillo es su progenitor: "Mi padre hace buenas fotos, me gusta mucho ir con él al monte. Además, aprendo muchas cosas de él".

Asimismo, la propia comunidad es toda una fuente de inspiración para el joven, siendo sus bosques, montes y praderas todo un lienzo en blanco donde el joven puede posicionar el objetivo y disparar sin parar hasta conseguir su objetivo de obtener la mejor imagen. "Asturias está muy guay, porque hay muchos animales y sitios preciosos", destaca el joven sobre los paisajes cantábricos.

Por otra parte, destaca que entre todos los animales que observa sus favoritos son los mamíferos: "Prefiero fotografiar a los mamíferos, ya que siempre voy con mi padre a ir al monte, específicamente a ver los osos para verlos y observar su comportamiento. También hay lobos y jabalíes, que me gustan mucho más que las aves, ya que son más salvajes".

Cualquiera pensaría que es una hazaña peligrosa la que padre e hijo realizan con regularidad, pero todo lo contrario, ya que "hay que tener cuidado y precaución con los animales porque, al fin y al cabo, están en su hábitat natural", precisa el pequeño fotógrafo. "Los veo desde un mirador hacia la montaña donde están, sobre todo solemos ir a Somiedo, que es donde mejor se les ve", destaca Díez.

El pequeño recuerda un momento en esos miradores que le marcó especialmente, y fue el avistamiento de una osa con sus crías: "Estábamos en medio de Somiedo, y de repente, aparecieron allí. Saqué la cámara y les empecé a sacar fotos como un loco; además, les grabé un video porque no podía creerlo".

Por el momento, el joven no ha viajado a otros lugares para poner en juego su habilidad con la cámara en territorios aún desconocidos para él. "Me gustaría mucho de aquí a un futuro porque a mí me gustan mucho los animales y las montañas, pero de momento no tengo mucho tiempo", agrega Díez con esperanza de que en un futuro próximo pueda llevar su fotografía a otros lugares.

Por otro lado, el joven ya está empezando a preparar su ponencia en Tarragona del día 20 de septiembre en el Delta Birding Festival: "Estoy preparándome lo mejor que puedo para que salga todo bien. Entre mi padre y yo estamos editando y eligiendo las fotografías para que todo sea perfecto". El joven recibió la llamada gracias a una feria de fotografía que se organizó en Asturias y en la que participaba su padre, por lo que una de las organizadoras se acercó a él para invitarle a participar en el evento.

El pequeño Maxi Díez aún se encuentra debatiendo si la fotografía es lo suyo, ya que también tiene una pasión en el mundo del deporte, pero espera que el tiempo le diga si esto es lo suyo. "Me gusta mucho el balonmano, pero yo creo que en la fotografía lo tengo algo más fácil, porque en el balonmano hay más gente y en la fotografía empecé ya desde pequeño y no lo hago tan mal", concluye.

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